jueves, 17 de marzo de 2011
lunes, 14 de marzo de 2011
domingo, 13 de marzo de 2011
Diario EL COMERCIO, Quito, domingo 13 de marzo del 2011, página 13
Viva los preservativos
Grace Jaramillo
Imagínese un día que su hija llegue a casa y le diga que “desde hoy he decidido tener relaciones sexuales”. Usted como padre o madre, no hace preguntas ni tampoco juzgamientos. Se limita a darle una charla de educación sexual, explicándole las responsabilidades que eso conlleva y los riesgos. Acto seguido, ofrece llevarla al centro de salud más cercano o al médico de su preferencia -si tiene dinero- para que le recete el método anticonceptivo que le convenga. Señoras y señores, esto jamás sucede en la vida real. Ni los adolescentes informan a sus padres sobre sus decisiones sexuales –por considerarlas demasiado íntimas y personales- ni los padres reaccionan de esta manera, aunque puede haber casos de excepción. Veamos además el contexto, los padres ecuatorianos no actuamos como los suecos, franceses o españoles, pero eso no impide que los adolescentes tomen decisiones sobre su cuerpo, por graves que nos parezcan.
Por eso, la campaña de educación sexual y repartición gratuita de preservativos es la mejor noticia que hemos recibido del Estado en mucho tiempo. Y es increíble que conociendo que una de cada cuatro adolescentes está embarazada en el Ecuador haya gente pacata, conservadora y claramente absurda que se oponga a una medida tan simple, pero tan significativa para cambiar la vida de los y las adolescentes.
Los jóvenes son seres con derechos, que en pleno ejercicio de sus facultades toman decisiones, generalmente apresuradas y riesgosas, pero las toman. El deber del estado no es juzgarles y darles una clase de moral para enseguida comunicar a sus padres, sino impedir que su salud corra riesgos. Las tasas más bajas de embarazo adolescente están en los países donde el estado tiene una política abierta sobre el tema y donde los métodos anticonceptivos, incluyendo la píldora del día después, son distribuidos gratuitamente y sin preguntas.
Eso incluye países donde más del 80% de adolescentes tienen una vida sexual activa.
Estos son Suecia con apenas el 4% de embarazos prematuros, le sigue Francia con el 9%, y luego la tan mentada España con el 10% de embarazos prematuros y un índice de vida sexual activa del 86% durante la adolescencia. Países que no tiene esta política, como EE.UU., enfrentan una tasa similar al Ecuador, con 22% de embarazos adolescentes.
¿Qué nos pasa entonces? ¿Por qué mujeres tienen una agenda contra las mujeres?
Demandas de grupos como Pro Vida, encabezados por mujeres, además de periodistas mujeres atacando la simple posibilidad de una campaña sin la anuencia de los padres, es inaceptable.
Más allá de las justificaciones moralistas de siempre, lo cierto es que miles de adolescentes crían hijos solas, dejan de estudiar y tienen que vivir en la pobreza porque un embarazo truncó sus posibilidades mínimas de realizarse, estudiar y tener una vida plena. Ese destino se puede evitar.
Grace Jaramillo
Imagínese un día que su hija llegue a casa y le diga que “desde hoy he decidido tener relaciones sexuales”. Usted como padre o madre, no hace preguntas ni tampoco juzgamientos. Se limita a darle una charla de educación sexual, explicándole las responsabilidades que eso conlleva y los riesgos. Acto seguido, ofrece llevarla al centro de salud más cercano o al médico de su preferencia -si tiene dinero- para que le recete el método anticonceptivo que le convenga. Señoras y señores, esto jamás sucede en la vida real. Ni los adolescentes informan a sus padres sobre sus decisiones sexuales –por considerarlas demasiado íntimas y personales- ni los padres reaccionan de esta manera, aunque puede haber casos de excepción. Veamos además el contexto, los padres ecuatorianos no actuamos como los suecos, franceses o españoles, pero eso no impide que los adolescentes tomen decisiones sobre su cuerpo, por graves que nos parezcan.
Por eso, la campaña de educación sexual y repartición gratuita de preservativos es la mejor noticia que hemos recibido del Estado en mucho tiempo. Y es increíble que conociendo que una de cada cuatro adolescentes está embarazada en el Ecuador haya gente pacata, conservadora y claramente absurda que se oponga a una medida tan simple, pero tan significativa para cambiar la vida de los y las adolescentes.
Los jóvenes son seres con derechos, que en pleno ejercicio de sus facultades toman decisiones, generalmente apresuradas y riesgosas, pero las toman. El deber del estado no es juzgarles y darles una clase de moral para enseguida comunicar a sus padres, sino impedir que su salud corra riesgos. Las tasas más bajas de embarazo adolescente están en los países donde el estado tiene una política abierta sobre el tema y donde los métodos anticonceptivos, incluyendo la píldora del día después, son distribuidos gratuitamente y sin preguntas.
Eso incluye países donde más del 80% de adolescentes tienen una vida sexual activa.
Estos son Suecia con apenas el 4% de embarazos prematuros, le sigue Francia con el 9%, y luego la tan mentada España con el 10% de embarazos prematuros y un índice de vida sexual activa del 86% durante la adolescencia. Países que no tiene esta política, como EE.UU., enfrentan una tasa similar al Ecuador, con 22% de embarazos adolescentes.
¿Qué nos pasa entonces? ¿Por qué mujeres tienen una agenda contra las mujeres?
Demandas de grupos como Pro Vida, encabezados por mujeres, además de periodistas mujeres atacando la simple posibilidad de una campaña sin la anuencia de los padres, es inaceptable.
Más allá de las justificaciones moralistas de siempre, lo cierto es que miles de adolescentes crían hijos solas, dejan de estudiar y tienen que vivir en la pobreza porque un embarazo truncó sus posibilidades mínimas de realizarse, estudiar y tener una vida plena. Ese destino se puede evitar.
viernes, 11 de marzo de 2011
jueves, 10 de marzo de 2011
martes, 8 de marzo de 2011
8 de Marzo: Día Internacional de la Mujer

Mujer indígena peruana cargando a su bebé mientras hace adobes en Huachipa, Perú

Mujeres activistas políticas en Quito, Ecuador
El 8 de marzo de 1977 la oficina de los Naciones Unidas declaró El Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras, en este día se conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona. Es fiesta nacional en algunos países.
Los orígenes de esta conmemoración no están claros y existen diversas versiones. Algunas fuentes citan que el 8 de marzo de 1908, 129 trabajadoras de la empresa Cotton de Nueva York se declararon en huelga, ocuparon la fábrica y, ante la negativa a desalojar, fueron atacadas con bombas incendiarias. Otras fuentes fechan el 3 de mayo de 1908 como primer Women’s Day, día en que se llevó a cabo una Jornada de las Mujeres en el Teatro Garrick de la ciudad de Chicago, con el fin de movilizarse por el derecho al voto de la mujer. Otras fuentes señalan el 25 de marzo de 1911 como el día en que ocurrió la tragedia en la compañía textil. Existe documentación que verifica que a partir de noviembre de 1908 las trabajadoras del sector textil protagonizaron numerosas huelgas en el East Side de Nueva York. Al parecer, hasta 20.000 obreros, en su mayoría mujeres, paralizaron las fábricas durante trece semanas, sufriendo despidos, ataques de los esquiroles, hambre y más de 600 detenciones, pero triunfaron al final. El 8 de marzo de 1909 se convocó una manifestación que reclamaba mejores condiciones de vida y de trabajo para las mujeres inmigradas, la abolición del trabajo de los niños y el derecho de voto femenino.
En 1909 se celebró por primera vez en los EEUU el Día de la Mujer Trabajadora respondiendo a una declaración del Socialist Party of America. Este día, 8 de marzo, fue propuesto en 1910 como Día Internacional de la Mujer Trabajadora durante el Congreso Internacional de Mujeres Socialistas en Dinamarca. En 1911, al año siguiente y en respuesta a este decreto, más de un millón de mujeres y hombres europeos participaron en manifestaciones por demandas de igualdad para la mujer.
Los orígenes de esta conmemoración no están claros y existen diversas versiones. Algunas fuentes citan que el 8 de marzo de 1908, 129 trabajadoras de la empresa Cotton de Nueva York se declararon en huelga, ocuparon la fábrica y, ante la negativa a desalojar, fueron atacadas con bombas incendiarias. Otras fuentes fechan el 3 de mayo de 1908 como primer Women’s Day, día en que se llevó a cabo una Jornada de las Mujeres en el Teatro Garrick de la ciudad de Chicago, con el fin de movilizarse por el derecho al voto de la mujer. Otras fuentes señalan el 25 de marzo de 1911 como el día en que ocurrió la tragedia en la compañía textil. Existe documentación que verifica que a partir de noviembre de 1908 las trabajadoras del sector textil protagonizaron numerosas huelgas en el East Side de Nueva York. Al parecer, hasta 20.000 obreros, en su mayoría mujeres, paralizaron las fábricas durante trece semanas, sufriendo despidos, ataques de los esquiroles, hambre y más de 600 detenciones, pero triunfaron al final. El 8 de marzo de 1909 se convocó una manifestación que reclamaba mejores condiciones de vida y de trabajo para las mujeres inmigradas, la abolición del trabajo de los niños y el derecho de voto femenino.
En 1909 se celebró por primera vez en los EEUU el Día de la Mujer Trabajadora respondiendo a una declaración del Socialist Party of America. Este día, 8 de marzo, fue propuesto en 1910 como Día Internacional de la Mujer Trabajadora durante el Congreso Internacional de Mujeres Socialistas en Dinamarca. En 1911, al año siguiente y en respuesta a este decreto, más de un millón de mujeres y hombres europeos participaron en manifestaciones por demandas de igualdad para la mujer.
domingo, 6 de marzo de 2011
Diario HOY, 06 de marzo del 2011
'Él era mi último hijo'
Las madres de los neonatos dicen que no descansarán hasta conocer que pasó en la muerte de sus hijos.
El sueño de Jacqueline de los Ángeles Velásquez era tener su último hijo, pero esa ilusión se le fue con la muerte de su bebé en el hospital Isidro Ayora de Loja. Con su matrimonio anterior procreó un niño de 6 años; sin embargo, con su nueva pareja, Eduardo Celi, se habían planteado muchos objetivos que han quedado truncos.
Ellos viven en el cantón Catamayo, a 45 minutos de Loja. El oficio de Eduardo es chofer profesional y ella se dedica a los quehaceres domésticos. El embarazo transcurrió sin contratiempos, "con los achaques que siempre dejan este tipo de cosas", dijo su esposo, aunque indicó que, al momento de la cesárea, los médicos le extirparon el útero a Jacqueline, ya que le podía dar complicaciones futuras, es decir, nunca más podrá tener hijos.
El rostro de su esposo se vuelve pálido y sus ojos le brillan cuando mira el álbum de fotos que lleva su esposa y donde está su tierno hijo de nombre Eduardo Josué, que murió en el hospital Isidro Ayora de Loja, y cuyas causas aún se desconocen.
"Yo sé que mi niño nació prematuro, pero estaba en buenas condiciones", señaló esta mujer, que ahora busca por todos los medios que se haga justicia por la muerte de su vástago. "Era la última oportunidad que tenía para tener mi último hijo", agregó, mientras desfoga en lágrimas todos los hechos acontecidos.
El niño, según su madre, pasó 8 días en la termocuna, incluso le permitieron darle el seno. "Mi niño pasó 17 días en total hospitalizado y cuando noté el ambiente de desesperación de las enfermeras quise sacarle del hospital", recordó, agregando que no se lo permitieron.
Tras la muerte de su bebé, la mujer estaba decidida en dejar las cosas "en manos de Dios", como ella indicó. Sin embargo, al escuchar que en el hospital se hablaba de una bacteria ella inició las investigaciones, "porque dicen que la salud ya es de todos y me quitan a mi hijo", insistió la mujer y pidió la intervención del presidente de la República, Rafael Correa.
La mujer habló de la poca atención que brindan enfermeras y médicos. "Cuando mi hijo murió, solo había un doctor en el hospital", dijo. Además, manifestó que la termocuna estaba desconectada, pero nadie le dio una explicación.
Así como ella, otras madres también han iniciado sus reclamos en contra de las autoridades del sector Salud en Loja. Las personas que asisten al hospital tienen temor por lo que les pueda venir. "Yo sí tengo miedo, pero no tengo dinero para irme a una clínica particular", aseveró Rocío Carreño, una mujer que llegó desde Calvas para hacerse un chequeo médico. Ella lleva 8 meses de embarazo y ahora está pensando qué hacer cuando nazca su hijo. "La verdad no sé", acotó.
Trabajadores de la salud dicen haber denunciado mucho antes.
De su lado, los trabajadores de la salud dijeron que no es un tema nuevo. "Las denuncias las hemos hecho hace mucho tiempo, pero nadie nos ha tomado en cuenta", dijo Víctor Lozano, secretario general de los trabajadores de la provincia de Loja.
"Oficialmente, denunciamos el 5 de febrero de 2010 a las autoridades sobre el mal manejo de las áreas del hospital", indicó el dirigente. "Nosotros hemos pedido las investigaciones de la muerte de personas que estaban en buenas condiciones, pero no hicieron caso. Pensamos que allí debe haber algún tipo de contaminación", agregó. Manifestó también que nadie dio respuesta a las inquietudes de ellos. "Acudimos al fiscal general en febrero", aseveró. Dijo que les preocupa las represalias que se puedan dar contra ellos. (RMT)
El sueño de Jacqueline de los Ángeles Velásquez era tener su último hijo, pero esa ilusión se le fue con la muerte de su bebé en el hospital Isidro Ayora de Loja. Con su matrimonio anterior procreó un niño de 6 años; sin embargo, con su nueva pareja, Eduardo Celi, se habían planteado muchos objetivos que han quedado truncos.
Ellos viven en el cantón Catamayo, a 45 minutos de Loja. El oficio de Eduardo es chofer profesional y ella se dedica a los quehaceres domésticos. El embarazo transcurrió sin contratiempos, "con los achaques que siempre dejan este tipo de cosas", dijo su esposo, aunque indicó que, al momento de la cesárea, los médicos le extirparon el útero a Jacqueline, ya que le podía dar complicaciones futuras, es decir, nunca más podrá tener hijos.
El rostro de su esposo se vuelve pálido y sus ojos le brillan cuando mira el álbum de fotos que lleva su esposa y donde está su tierno hijo de nombre Eduardo Josué, que murió en el hospital Isidro Ayora de Loja, y cuyas causas aún se desconocen.
"Yo sé que mi niño nació prematuro, pero estaba en buenas condiciones", señaló esta mujer, que ahora busca por todos los medios que se haga justicia por la muerte de su vástago. "Era la última oportunidad que tenía para tener mi último hijo", agregó, mientras desfoga en lágrimas todos los hechos acontecidos.
El niño, según su madre, pasó 8 días en la termocuna, incluso le permitieron darle el seno. "Mi niño pasó 17 días en total hospitalizado y cuando noté el ambiente de desesperación de las enfermeras quise sacarle del hospital", recordó, agregando que no se lo permitieron.
Tras la muerte de su bebé, la mujer estaba decidida en dejar las cosas "en manos de Dios", como ella indicó. Sin embargo, al escuchar que en el hospital se hablaba de una bacteria ella inició las investigaciones, "porque dicen que la salud ya es de todos y me quitan a mi hijo", insistió la mujer y pidió la intervención del presidente de la República, Rafael Correa.
La mujer habló de la poca atención que brindan enfermeras y médicos. "Cuando mi hijo murió, solo había un doctor en el hospital", dijo. Además, manifestó que la termocuna estaba desconectada, pero nadie le dio una explicación.
Así como ella, otras madres también han iniciado sus reclamos en contra de las autoridades del sector Salud en Loja. Las personas que asisten al hospital tienen temor por lo que les pueda venir. "Yo sí tengo miedo, pero no tengo dinero para irme a una clínica particular", aseveró Rocío Carreño, una mujer que llegó desde Calvas para hacerse un chequeo médico. Ella lleva 8 meses de embarazo y ahora está pensando qué hacer cuando nazca su hijo. "La verdad no sé", acotó.
Trabajadores de la salud dicen haber denunciado mucho antes.
De su lado, los trabajadores de la salud dijeron que no es un tema nuevo. "Las denuncias las hemos hecho hace mucho tiempo, pero nadie nos ha tomado en cuenta", dijo Víctor Lozano, secretario general de los trabajadores de la provincia de Loja.
"Oficialmente, denunciamos el 5 de febrero de 2010 a las autoridades sobre el mal manejo de las áreas del hospital", indicó el dirigente. "Nosotros hemos pedido las investigaciones de la muerte de personas que estaban en buenas condiciones, pero no hicieron caso. Pensamos que allí debe haber algún tipo de contaminación", agregó. Manifestó también que nadie dio respuesta a las inquietudes de ellos. "Acudimos al fiscal general en febrero", aseveró. Dijo que les preocupa las represalias que se puedan dar contra ellos. (RMT)
Editorial de diario EL COMERCIO, Quito, domingo 06 de marzo del 2011
SALUD: ¿SIRVIÓ LA EMERGENCIA?
El Régimen reivindica haber gastado mucho más que los gobiernos anteriores en salud. Justamente ese es el problema: contar con más dinero no significa necesariamente que la salud mejore.
El Jefe de Estado constató que el hospital público de Ambato no da más y reconvino a las autoridades del IESS por tener tres pisos vacíos, sin uso.
Hace dos meses se decretó una emergencia de salud que buscaba USD 403 millones adicionales a los 3 400 que se presupuestaron. Pero expertos estiman que no se trató de recursos cuyo uso haya estado debidamente planificado. La propia ministra Katiuska King dijo entonces que aún hay funcionarios que no dan las alertas tempranas.
Otros especialistas señalan que no hay un sistema de salud estructurado. No se trata solo de gastar. Es importante el uso inteligente y medido de los recursos públicos a fin de que den los mejores resultados donde el dinero siempre es escaso frente a las necesidades.
Pero hay varios problemas concurrentes. El Gobierno promociona mediante una costosa campaña con actores y animadores las “bondades” de las casas de salud. La gente, cuando llega a los hospitales, se encuentra con una gran congestión, con los mismos problemas de siempre, acaso agravados con la sobre oferta de expectativas por la ruidosa campaña oficial.
A los pocos días del anuncio de la emergencia, estalló la crisis del triste fallecimiento de los recién nacidos en el Hospital Francisco de Ycaza Bustamante de Guayaquil.
El Régimen reivindica haber gastado mucho más que los gobiernos anteriores en salud. Justamente ese es el problema: contar con más dinero no significa necesariamente que la salud mejore.
El Jefe de Estado constató que el hospital público de Ambato no da más y reconvino a las autoridades del IESS por tener tres pisos vacíos, sin uso.
Hace dos meses se decretó una emergencia de salud que buscaba USD 403 millones adicionales a los 3 400 que se presupuestaron. Pero expertos estiman que no se trató de recursos cuyo uso haya estado debidamente planificado. La propia ministra Katiuska King dijo entonces que aún hay funcionarios que no dan las alertas tempranas.
Otros especialistas señalan que no hay un sistema de salud estructurado. No se trata solo de gastar. Es importante el uso inteligente y medido de los recursos públicos a fin de que den los mejores resultados donde el dinero siempre es escaso frente a las necesidades.
Pero hay varios problemas concurrentes. El Gobierno promociona mediante una costosa campaña con actores y animadores las “bondades” de las casas de salud. La gente, cuando llega a los hospitales, se encuentra con una gran congestión, con los mismos problemas de siempre, acaso agravados con la sobre oferta de expectativas por la ruidosa campaña oficial.
A los pocos días del anuncio de la emergencia, estalló la crisis del triste fallecimiento de los recién nacidos en el Hospital Francisco de Ycaza Bustamante de Guayaquil.
viernes, 4 de marzo de 2011
Las estadísticas del mes de febrero del 2011
jueves, 3 de marzo de 2011
martes, 1 de marzo de 2011
lunes, 28 de febrero de 2011
viernes, 25 de febrero de 2011
jueves, 24 de febrero de 2011
lunes, 21 de febrero de 2011
domingo, 20 de febrero de 2011
martes, 15 de febrero de 2011
Thomas Berry Brazelton (10 de mayo de 1918, Waco, Texas -)
T. Berry Brazelton, pediatra y autor, es el fundador y antiguo director de la Unidad de Desarrollo Infantil del Hospital de Niños de Boston y el autor de la Escala de Evaluación del Comportamiento Neonatal, a menudo referido como escala de "Brazelton". Pediatra emérito de la Escuela de Medicina de Harvard, Brazelton estableció la Unidad de Desarrollo del Niño en 1972 como parte de la formación pediátrica y como centro de investigación, y fue su Director desde 1972 hasta 1989. En esa Unidad, Brazelton desarrolló la Escala de Evaluación del Comportamiento (ABNs, por sus siglas en inglés) en 1973. La ABNs utiliza estímulos visuales, auditivos y táctiles para evaluar las respuestas físicas y neurológicas de los recién nacidos, así como sus diferencias en bienestar emocional e individual. Brazelton es el autor de Bebés y Madres (1969), Lo que cada bebé sabe (1987), y Momentos Clave (1993). De 1984 a 1995, Brazelton llevó adelante el programa de televisión "Lo que cada bebé sabe."
Los Documentos de Berry Brazelton (1949-2007), son el producto de sus investigaciones, actividades administrativas como Director de la Unidad de Desarrollo del Niño en el Hospital de Boston, así como de sus actividades para niños como pediatra de práctica privada. La mayor parte de los documentos contienen investigaciones y registros administrativos de la Unidad de Desarrollo del Niño durante el periodo de Brazelton como director. También se incluyen las conferencias, discursos, notas y escritos sobre temas de crianza y desarrollo infantil, y correspondencia escrita a Brazelton de parte de usuarios que buscaban consejos sobre la crianza de niños y registros audiovisuales de sus programas de televisión, así como apariciones en televisión y discursos.
Los Documentos de Berry Brazelton (1949-2007), son el producto de sus investigaciones, actividades administrativas como Director de la Unidad de Desarrollo del Niño en el Hospital de Boston, así como de sus actividades para niños como pediatra de práctica privada. La mayor parte de los documentos contienen investigaciones y registros administrativos de la Unidad de Desarrollo del Niño durante el periodo de Brazelton como director. También se incluyen las conferencias, discursos, notas y escritos sobre temas de crianza y desarrollo infantil, y correspondencia escrita a Brazelton de parte de usuarios que buscaban consejos sobre la crianza de niños y registros audiovisuales de sus programas de televisión, así como apariciones en televisión y discursos.
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