miércoles, 12 de noviembre de 2014

Maternidad "Clandestina" y Partos "Clandestinos"

Captura de pantalla del noticiero de la TV Pública argentina, emitido por el canal Visión 7 el miércoles 17 de septiembre del 2014



Por primera vez serán juzgados profesionales de la salud que participaron en partos clandestinos en campos de concentración argentinos donde dieron a luz hijos de prisioneras que permanecen desaparecidas. Los médicos están acusados por su participación en la apropiación de los bebés de las prisioneras. Como antecedente a este juicio, el Tribunal Oral Federal Nº 6 había determinado que el robo de bebés paridos por mujeres secuestradas en centros clandestinos de detención fue una práctica sistemática y generalizada del terrorismo de Estado desatado durante la última dictadura cívico-militar. Este juicio se hace a integrantes del personal médico militar vinculados con la apropiación de bebés nacidos en la maternidad clandestina que funcionó en Campo de Mayo y cuyas responsabilidades no han sido todavía establecidas. Los acusados, los médicos Norberto Bianco y Raúl Martín, y la obstetra Luisa Arroche y los represores que tuvieron a su cargo la zona, Santiago Riveros y Reynaldo Bignone, deberán responder por el robo de nueve bebés –cinco de los cuales lograron recuperar su verdadera identidad–, según el requerimiento de elevación a juicio de Abuelas de Plaza de Mayo. Las historias de los nietos recuperados Francisco Madariaga Quintela y Catalina de Sanctis Ovando serán algunas de las tratadas a lo largo del debate.

Ha pasado casi una década desde que las Abuelas de Plaza de Mayo pidieron al Poder Judicial que, sin perder de vista a “los Videla, Massera, Riveros y Bignone”, investigara a las segundas y terceras líneas de las Fuerzas Armadas que participaron en el proceso de robo y entrega de bebés que varias mujeres parieron en el Hospital Militar de Campo de Mayo durante su cautiverio clandestino. Muchos testimonios serán recogidos acerca del funcionamiento de esa “maternidad clandestina”.

El juicio a los médicos
Es de anotar que los anteriores juicios no tomaron en cuenta a los médicos militares que integraban el organigrama. Aquellos que dirigían el Hospital Militar de Campo de Mayo y especialmente quienes tenían a su cargo su área obstétrica “habían quedado afuera del ojo de la Justicia”, determinó Alan Iud, que representará, junto a Pablo Lachener, a la querella de las Abuelas de Plaza de Mayo.

Los casos
En el Pabellón de Epidemiología del Hospital Militar de Campo de Mayo existieron, entre fines de 1976 y fines de 1978, dos habitaciones “especiales” (ventanas enrejadas, cerrojos en las puertas, sin luz) por las que pasaron, por lo menos, 17 jóvenes embarazadas cautivas de la cacería del terrorismo de Estado que desató su furia en ese país entre 1976 y 1983. Hasta allí eran trasladadas, en autos particulares, tabicadas, esposadas, desde diferentes centros clandestinos de detención que funcionaron en la órbita de Campo de Mayo, cuando se acercaba su fecha de parto. Los alumbramientos sucedían, la mayoría de las veces inducidos y por cesárea, en el quirófano del hospital. Luego, las mujeres eran despojadas de sus bebés, a los que perdían el rastro, y depositadas nuevamente en las habitaciones privadas de Epidemiología hasta su alta. El destino siguiente era de nuevo el centro clandestino. Y, desde allí, la desaparición y la muerte.

Así fueron los últimos días de Marta Alvarez, Susana Stritzler, Mónica Masri, Valeria Beláustegui Herrera, María Eva Duarte, Myriam Ovando, Silvia Quintela Dallasta, Norma Tato y Liliana Isabel Acuña, cuyas historias serán el eje del debate oral que comenzará esta semana y quienes permanecen desaparecidas. Existen otros ocho casos similares cuyas causas aún no fueron elevadas a juicio oral, paso burocrático que la querella de Abuelas espera que suceda en el transcurso de estos meses.

Francisco Madariaga Quintela, Catalina de Sanctis Ovando, Belén Altamiranda Taranto, Pablo Casariego Tato y Valeria Acuña Gutiérrez son los hijos de algunas de aquellas víctimas, recuperados, a lo largo de los años siguientes con la fuerza de la búsqueda incansable de Abuelas de Plaza de Mayo. La mayoría de las historias de estos nietos recuperados fueron ventiladas en el juicio por el Plan Sistemático, como el caso de Madariaga, Casariego Tato o Altamiranda Taranto o en debates orales individuales contra los apropiadores.

Los acusados
En sus primeros años, el expediente que indagó lo sucedido contaba con una decena de imputados. Más de la mitad no irá el banquillo de los acusados: algunos fallecieron, otros fueron salvados por “cuestiones de salud”.

Por ser las autoridades máximas de la zona de defensa IV del Ejército nacional, que incluye en su jurisdicción la repartición militar de Campo de Mayo, Riveros y Bignone volverán a ocupar el banquillo de los acusados en este juicio. Son los únicos dos imputados a los que el funcionamiento vertical de la jerarquía militar no los deja despegarse de los delitos. En esa misma línea de responsabilidades la querella de las Abuelas ubicaba a Antonio Bussi, quien falleció en noviembre de 2011.

De los médicos militares retirados que tendrían responsabilidad en este debate, sólo dos finalmente llegaron a juicio: Raúl Martín y Norberto Bianco. Martín fue jefe del servicio de Clínica del Hospital Militar en el que parieron más de una quincena de mujeres, en su mayoría jóvenes, secuestradas clandestinamente por el terrorismo de Estado y en donde les arrebataron a sus hijos. Según la acusación, Martín era un “retransmisor” de información relativa a la presencia de esas mujeres en el hospital, a sus partos y al destino de sus bebés. Bianco fue jefe del Servicio de Traumatología de la institución. La querella y la Fiscalía coinciden en señalarlo como un “personaje clave” en la asociación que los unificó junto a otros profesionales militares cuyo objetivo fue despojar de sus niños a detenidas ilegales cuyo destino era la desaparición. Yolanda Arroche de Sala García fue obstetra de la institución y está acusada de haber firmado el certificado de nacimiento falso de uno de los bebés apropiados y quien ya recuperó su identidad: Francisco Madariaga Quintela. El médico Julio Caserotto, quien tenía a su cargo el Servicio de Obstetricia del hospital, falleció; en cambio, Jorge Habib Haddad, Subdirector del Centro de Salud de la fuerza, y Ramón Capecce, jefe de Cirugía, fueron declarados “incapaces de defenderse” por deficiencias en su estado psíquico.

 FUENTE: http://imagenesparamemoriar.com/tag/argentina/

domingo, 9 de noviembre de 2014

Los niños y la 3D



Las imágenes en 3D presentes en las pantallas pueden ser nocivas para los chicos, advierte la agencia pública francesa encargada de establecer recomendaciones en materia de salud. El riesgo es particularmente importante en los menores de seis años debido a que su visión aún no ha madurado. Aconsejan bloquear la función “3D” en las consolas de juegos.

Cada vez más presentes en las ofertas televisivas y videojuegos, las imágenes en relieve que utilizan la tecnología “3D” pueden ocasionar problemas en el desarrollo de la vista de los niños, así como dolores en los ojos y en la cabeza, advirtió este jueves la Anses, la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de Alimentación de Francia, encargada de elaborar recomendaciones en materia de Salud.

En un informe oficial, la Anses recomienda que “los niños de menos de seis años no sean expuestos a las tecnologías 3D” y que hasta cumplir los 13 años sólo hagan un “uso moderado” de este sistema.
La agencia estima que los niños son más vulnerable a los “efectos sanitarios, más marcados” en los niños que en lo adultos, puesto que durante la infancia el sistema visual se “desarrolla activamente”.

“El sistema visual del niño sería más vulnerable” que el de un adulto ya que las estimulaciones exteriores pueden “interferir” con su sistema visual que está en pleno desarrollo.

Según esta autoridad sanitaria, ver imágenes en 3D puede producir fatiga a causa del esfuerzo realizado por los ojos para percibir esta sensación de relieve. Esto puede generar dolores alrededor del ojo, una sensación de ojos secos, visión doble, dolores de cabeza, del cuello, pérdida de la concentración e incluso vértigo.

Algunos fabricantes de consolas y videojuegos como Nintendo ya alertan sobre los riesgos que conlleva esta tecnología y desaconseja su utilización para los menores de 6 años.

En cuanto a los adultos, la Anses recomienda a los adultos que tengan problemas de visión “limitar” el uso de la 3D.


Fuente: Radio Francia Internacional, 08 de noviembre del 2014.

martes, 4 de noviembre de 2014

Las estadísticas del mes de octubre del 2014


Acto Médico


FUENTE: http://www.lapulgasnob.com/search?updated-max=2013-08-09T01:00:00-03:00&max-results=3&start=126&by-date=false

La última aventura de Brittany

Dan Díaz y Brittany Maynard en el Grand Canyon National Park en Arizona el 21 de octubre del 2014

Brittany Maynard, la estadounidense de 29 años enferma de cáncer terminal que había anunciado su suicidio asistido para el 01 de noviembre del 2014, murió el sábado en su casa de Oregón, Estados Unidos, según anunció el domingo el grupo que defiende el derecho a elegir la muerte digna Compassion and Choices. "Nos entristece anunciar el fallecimiento de una querida y maravillosa mujer, Brittany Maynard", anunció a través de su cuenta de Facebook esa organización.

"Adiós a todos mis queridos amigos y la familia que amo", escribió en su cuenta de Facebook. "Hoy es el día que he elegido para morir con dignidad debido a mi enfermedad terminal, este cáncer cerebral terrible que se ha llevado tanto de mí... pero que se podría haber llevado mucho más", escribió la joven en su cuenta de Facebook, según informa la revista Time.

"El mundo es un lugar precioso, viajar ha sido mi gran forma de aprender, mis amigos cercanos y colegas son quienes más dan. Incluso ahora, mientras escribo, tengo un aro de apoyo alrededor de mi cama... ¡Adiós mundo. Difundan buenas energías. Retribuyan!".

Maynard, que decidió crear una plataforma para recaudar fondos para los que defienden el derecho a la muerte digna, se dedicó en los últimos días de su vida a cumplir una lista de deseos, aventuras y sueños que quería hacer antes de partir. La experiencia, alegre, estuvo teñida por el deterioro de su salud. Sobre todo viajó. Fue con su marido al parque nacional Yellowstone y con una amiga a Alaska. Allí navegó junto a glaciares en kayak y se reunió con su madre para visitar más lugares. Todo esto lo cuenta en un video, donde dice que el último ítem de esa lista es ver el Gran Cañón del Colorado. Llegó a ese ítem hace pocos días.

Maynard, de 29 años, supo hace unos meses, poco después de su boda, que tenía un tumor maligno en el cerebro. Los médicos le dieron cerca de medio año de vida.

Determinó entonces que, para evitar pasar por las etapas más duras de la enfermedad, ella misma decidiría cuándo morir.

Lo comunicó en un video que publicó en YouTube el día 06 de octubre del 2014 y que ya fue visto más de 8,7 millones de veces. "Moriré ahí arriba, en mi habitación, la que comparto con mi marido", dijo. La fecha que escogió es dos días después del cumpleaños de su esposo, Dan Díaz. "Tuve la posibilidad de disfrutar de mi tiempo con las dos cosas que más amo: mi familia y la naturaleza", escribió en su blog. La experiencia, sin embargo, no fue totalmente plena, porque como dijo, "es imposible olvidar mi cáncer".

La historia de Maynard tuvo un impacto inusual en Estados Unidos, donde se ha reavivado el debate sobre la eutanasia, con voces que se alzaron para respaldarla y otras -incluso de otros pacientes terminales- para cuestionarla.

Ella y su esposo se mudaron de California a Oregón, uno de los cinco estados en EE.UU. en los que el suicidio asistido por doctores está permitido. Una vez que estableció allí su residencia y probó que le quedaban menos de seis meses de vida, obtuvo las medicinas para morir.

En 1997, Oregón se convirtió en el primer estado de EE.UU. en legalizar el "derecho a morir dignamente". Los pacientes terminales en pleno uso de razón pueden solicitar la muerte asistida a un doctor. El paciente debe tragar la píldora sin ayuda. Es ilegal que el médico se la administre.


FUENTE: BBC Mundo
 

viernes, 31 de octubre de 2014

"Menos medallas y más contratos estables"



Cuatro de los cinco médicos —seis, si se cuenta al Jefe de Servicio— de Teresa Romero, la auxiliar de enfermería contagiada de ébola que permanece ingresada en el Hospital Carlos III de Madrid, son eventuales, es decir, no tienen plaza fija y llevan años renovando sus contratos cada seis meses. Los cinco facultativos que han estado en el día a día del tratamiento de Romero, y que antes lo estuvieron con los dos misioneros repatriados desde África Occidental, son especialistas en Medicina Tropical, que depende del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital de La Paz. Solo uno de ellos tiene un trabajo estable. Los otros cuatro, con edades comprendidas entre 33 y 40 años, llevan entre cuatro y nueve años firmando contratos encadenados. El último ha sido de 12 meses, pero los han llegado a tener hasta de un mes.

Este equipo es uno de los más experimentados en el tratamiento del ébola en los países desarrollados. Solo un hospital estadounidense, el Emory de Atlanta, ha tratado en sus instalaciones a más enfermos afectados por este virus. El equipo del Carlos III está preparando la publicación de artículos científicos sobre las terapias experimentales aplicadas a Romero, a la que se trató con plasma sanguíneo de convaleciente y con un antiviral que antes de la crisis del ébola solo se había ensayado en ratones. Los médicos han aplicado unas dosis del fármaco que no se han usado antes y han medido sus efectos en los niveles de carga viral. Esos datos pueden servir para pautar mejor los tratamientos: cuándo y en qué dosis se puede administrar el favipiravir para medir su efectividad.

El presidente madrileño, Ignacio González, anunció hace unos días que propondrá la concesión de “la más alta distinción de Sanidad de la Comunidad de Madrid” a todos los profesionales que han trabajado desde el 4 de agosto hasta ahora para superar la crisis del ébola, entre ellos a Teresa Romero. “Desde el anuncio, por los pasillos se oye mucho esta frase: ‘Menos medallas y más contratos estables”, relata con sorna un sanitario del Carlos III. “En la sanidad madrileña lo normal, y casi tu máxima aspiración, es ser eventual. No hay otra cosa desde hace muchos años”, añade.

La eventualidad de los médicos, y del resto de categorías sanitarias, es un problema que incluso la Comunidad de Madrid reconoce. González anunció en abril pasado que a partir de julio se llevaría a cabo la conversión de 5.000 empleados sanitarios eventuales en interinos “con el fin de mejorar su estabilidad laboral”. Una promesa que también se había hecho en el mes de diciembre anterior. Julián Ezquerra, secretario general del sindicato médico Amyts, recuerda que ya en 2007 el Gobierno regional firmó con los sindicatos convertir los contratos de eventuales en interinos si estos ocupaban plazas estructurales (más de dos años en el mismo puesto). En el Carlos III los especialistas eventuales entregaron la documentación en septiembre pasado y aún no saben el resultado de la valoración. Su contrato acaba el próximo 31 de diciembre.

“Hace años que solo se contrata a eventuales. Se ha hecho una bola tremenda. Muchos llevan hasta 15 años así”, dice Ezquerra. Su organización calcula que el porcentaje de médicos eventuales ronda el 20% en Madrid, con un 30% en determinados hospitales. Fuentes del hospital Carlos III señalan que la eventualidad entre enfermeras y auxiliares de enfermería ronda en este centro el 40%.

En los centros madrileños abundan los casos de especialistas que encadenan contratos cada tres meses pese a ocupar plazas estructurales. Se han dado algunos de acumulación de 69 contratos en cuatro años. El año 2014 ha sido de los mejores para los eventuales, porque a muchos se les hizo contrato por 12 meses, hasta el 31 de diciembre. Es el caso de los facultativos de Tropicales del Carlos III. En cambio, en 2013, en pleno proceso de privatización —plan retirado tras varios reveses en los juzgados— la Administración hizo contratos de mes en mes, explica Ezquerra.

La Consejería de Sanidad madrileña no facilitó el porcentaje de eventualidad entre los 16.000 facultativos de la región. El complejo hospitalario La Paz-Carlos III aseguró que “todos los médicos de la unidad de Tropicales están en proceso de interinización”.

Fuente: Diario El País de España, 30 de octubre del 2014.