miércoles, 12 de abril de 2017

"No sentimos que sufra"



Charlie Gard tiene ocho meses, sufre una enfermedad rara en estado terminal y es el triste protagonista de una de las decisiones judiciales más polémicas de los últimos tiempos en Reino Unido. Un juez ha decidido desconectarlo del soporte vital que necesita para vivir en contra del criterio de sus padres.

El pequeño sufre Síndrome de Agotamiento Mitocondrial (1), una rara enfermedad de origen genético que padecen solo 16 niños en todo el mundo. Además de debilidad muscular progresiva, esta patología suele causar la muerte en el primer año de vida.

Charlie se encuentra en la fase terminal de su enfermedad, según los médicos que lo atienden, y depende de un ventilador para respirar. Los galenos aseguran que tiene daño cerebral irreversible, por lo que han acudido a la justicia para que les autorice a desconectar a Charlie y pueda recibir cuidados paliativos. Los padres, por su parte, quieren llevarlo a EE.UU. para que se someta a un tratamiento experimental que, aunque no es curativo, podría alargarle la vida.

«No sentimos que sufra»

La Justicia ha dado la razón a los médicos. El juez encargado del caso, Nicholas Francis, justificó su decisión de autorizar la desconexión de Charlie «con el mayor de los pesares», aunque con «completa convicción» de que es lo mejor para él.

Los padres, Connie Yates y Chris Gard, aseguran que Charlie «no está sufriendo» y que se le debería dar una «última oportunidad» para vivir. De momento, han recaudado casi 1,5 millones de dólares a través de un «crowdfunding» (2) para que pueda recibir ese tratamiento en Estados Unidos. «Puede mover su boca, las manos y los ojos. Nos puede ver. No sentimos que esté sufriendo. Si así fuera, no querríamos alargar su vida».

La defensora encargada de representar los derechos del menor, Victoria Butler-Cole, dijo sin embargo que mantenerlo conectado al sistema de soporte vital no beneficiaría a Charlie sino que “prolongaría el proceso de muerte”. Además, consideró que el tratamiento experimental que proponen los padres «no mejoraría la condición de Charlie ni su calidad de vida». Por su parte, un especialista en cuidados intensivos testificó que Charlie ya no responde a estímulos y que es difícil determinar si está sufriendo.

 

martes, 11 de abril de 2017

La Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del NCH... fue capaz de crecer, ¡gracias al apoyo comunitario!




Al igual que los diminutos bebés que se recuperan allí, la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del NCH Healthcare Foundation de la ciudad de Naples en el estado norteamericano de Florida necesitaba experimentar una expansión importante. Hace tres años había solamente nueve camas de Cuidados Intensivos Neonatales, aunque en un momento dado había hasta 12 niños hospitalizados simultáneamente. Esas cifras se tradujeron en una necesidad crítica de la comunidad. Los bebés, las familias, los médicos, las enfermeras necesitaban más espacio... ¡espacio para crecer y prosperar!

Debido a la contribución de generosos donantes, la UCIN del NCH fue capaz de doblar su tamaño y llegar a 18 camas. Casi todo el presupuesto de construcción y equipamiento (unos cinco millones de dólares) fue financiado por donaciones benéficas.

La UCIN de nivel II ahora proporciona más camas y servicios más sofisticadas que se traducen en servicios más especializados -para cuidar a bebés enfermos o prematuros- y ya no necesita enviar los niños que lo requieren hacia otros centros de salud, a veces lejos de casa, por falta de espacio físico y evita, de este modo, transferir a bebés que ahora la UCIN sí puede cuidar y que pueden pesar tan poco al nacimiento como 2,2 libras (unos 1.000 gramos) y ser de unas 28 semanas de gestación. Al mantener su cuidado en la misma comunidad, se evita el desplazamiento familiar, haciendo más fácil que los seres queridos estén cerca de los que más los necesitan, los recién nacidos.

Algunos de los equipos clave añadidos a la NICU incluyeron 12 cunas de calor radiante. Estas unidades especializadas mantienen calientes a los frágiles niños. La renovada UCIN, con su color cálido y su suave iluminación, proporciona un espacio más cómodo y acogedor para que las familias pasen más tiempo al lado de la cama, logrando un cuidado centrado en la familia que es crítico para alimentar al recién nacido. Una sala de estar familiar está ahora disponible para permitir que los miembros de la familia y amigos se reúnan y proporcionen respiro para los padres. Además, la lactancia materna se promueve con la adición de 3 puertos y calentadores de leche materna.


FUENTE:

http://archinect.com/studioplusarch/project/nch-neonatal-intensive-care-unit

miércoles, 5 de abril de 2017

La Neonatología en Nueva Orleans


La Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Pabellón de Mujeres del Ochsner Baptist Hospital de la ciudad de Nueva Orleans en el estado norteamericano de Lousiana tiene una designación Regional de Nivel III -la designación de nivel más alto otorgada por el estado de Louisiana. El proyecto se inauguró a fines del año 2013 y tuvo un costo de alrededor de 40 millones de dólares. La UCIN cuenta con 54 espacios neonatales compuestos de una combinación de habitaciones privadas, habitaciones dobles y semiprivadas. Con tres Cuartos de Padres, las familias de los niños hospitalizados tienen la oportunidad de pasar un tiempo valioso con sus bebés mientras se preparan para el alta. Los servicios con webcam integradas permiten que las familias tengan una visión continua y segura de su bebé en la UCIN lo que facilita la experiencia de vinculación.

El equipo de transporte neonatal puede ser despachado en menos de 30 minutos (si el tiempo lo permite) y viaja en ambulancia, helicóptero o avión, según lo dicte la necesidad. Al asociarse con los médicos obstetras y los de medicina perinatal, los neonatólogos del Ochsner optimizan el resultado de cada embarazo, sabiendo que la UCIN y su personal están disponibles en caso necesario.

La derivación de una madre con un embarazo de alto riesgo permite conseguir tiempo para la preparación de la familia y facilita que la madre y su bebé permanezcan en estrecha proximidad después del parto. El Coordinador del Alta Hospitalaria Neonatal comienza a evaluar las necesidades de cada paciente y de su familia poco después del nacimiento para facilitar la transición desde el hospital hacia el hogar para que las cosas vayan fuera de la hospitalización tan bien como sea posible.

Esta UCIN ha sido elogiada por su enfoque innovador para cuidar a los recién nacidos más enfermos y continua participando en estudios originales para idear nuevas y mejores maneras para ayudar a estos niños y a sus madres.