martes, 23 de septiembre de 2014
La atención al prematuro en el Hospital de Niños de Wisconsin aparece en la portada de la revista Time
El Hospital de
Niños de Wisconsin, el Hospital Pediátrico número cuatro en los Estados Unidos y la Unidad de
primer nivel de esa nación en
Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), aparece en el artículo de portada "Cuidando a los bebés prematuros"
de la edición del 02 de junio del
2014 de la revista Time. La historia
proporciona una mirada en profundidad
a la atención neonatal de clase
mundial a través de los ojos de
los pacientes más pequeños del
Hospital de Niños.
El artículo,
de ocho páginas, fue escrito por el Editor
para Ciencia y la Salud de Time,
Jeffrey Kluger, quien
empleó más de cuatro días visitando a los cuidadores y a las familias en el Hospital de Niños
a principios de este año con el fin
de entender realmente el tiempo, experiencia y trabajo en equipo
que se dedica a la atención de estos recién nacidos, los más vulnerables. Acompaña a su historia sorprendentes imágenes de estos bebés que
ilustran tanto la fragilidad de
su situación como también la
fuerza que estos pacientes suelen
ser capaces de emanar.
"Ser parte
de los primeros momentos de una
familia con sus hijos es un privilegio. Somos el
único hospital de niños en
Wisconsin con la capacidad y amplitud
de servicios de Neonatología para cuidar a los recién
nacidos más enfermos ",
dijo Peggy Troy,
presidenta y directora ejecutiva del
Hospital de Niños de Wisconsin.
"Nuestro equipo ofrece el más alto nivel de cuidado y atención a más de 700 bebés
cada año para todo el estado y la región. Podemos hacer
frente a las más complejas necesidades de estos niños gracias a nuestro increíble
equipo de enfermeras, médicos, especialistas
en vida infantil, terapeutas ocupacionales y del
lenguaje, entre otros".
El Hospital de
Niños de Wisconsin tiene la
primera y más grande UCIN de
Nivel IV en
Wisconsin. En la
encuesta del año 2013 de Hospitales Best Children
de la revista Parents, ocupó el
primer lugar para el manejo de bebés prematuros y recién nacidos. El programa de atención de
este hospital también fue nombrado en el 2013 como el mejor de la nación en el informe
U.S. News & World Report’s 2013-2013
Best Children’s Hospitals Report. Además, el Hospital de Niños de Wisconsin se ha ganado por tercera vez consecutiva
el altamente codiciado
estatus Magnet Recognition Program® del American Nurses Credentialing Center (ANCC).
Acerca del
Hospital de Niños de Wisconsin
Este hospital
es el único sistema de atención de salud independiente de la región dedicada exclusivamente a la salud y al bienestar de
los niños. Este centro sanitario, que tiene localizaciones en Milwaukee y Green Bay, Wisconsin,
es reconocido como uno de los centros de salud pediátricos más importantes de los Estados Unidos. Ocupa el cuarto lugar en la nación en el
reporte US News & World Report 2013-14 de la revista
Parents y está clasificado en
nueve áreas de especialidad en el informe de los
mejores hospitales para niños. Brinda atención primaria infantil, atención especializada, atención
de urgencias, atención de emergencia, servicios de salud
de la comunidad, servicios de guarda y adopción, orientación del niño y
familiar, servicios de defensa de
los niños y centros de recursos familiares.
En el 2012, invirtió más de $ 117 millones en la comunidad para mejorar el estado de salud
de los niños a través de atención médica,
promoción, educación e investigación
médica pediátrica. Logra su misión, en parte, a través de donaciones
individuales, de corporaciones y de fundaciones,
y se enorgullece de ser miembro de
la Miracle Network Hospitals para niños.
domingo, 21 de septiembre de 2014
martes, 16 de septiembre de 2014
El Baca Ortiz cumplió 66 años
El Hospital Pediátrico Baca Ortiz de la ciudad de Quito, Ecuador, se inauguró el 14 de julio de
1948. Su apertura se realizó en una de las propiedades que los esposos quiteños
Héctor Baca Miranda y Dolores Ortiz Baca donaron para el establecimiento de una
casa de salud en la ciudad capital.
Los filántropos, al no tener descendientes directos, entregaron su legado bajo testamento elaborado en París en 1912 y en él encargaron al Cabildo Eclesiástico de Quito la construcción y sostenimiento de un hospital para niños pobres. En el testamento, Héctor Baca recomendaba, en una de las cláusulas, que esto se haga en un determinado plazo después de la muerte de su esposa, Dolores Ortiz de Baca que falleció en 1923.
En 1924 se constituyó la Junta Administrativa del Hospital Baca Ortiz, presidida por el Dr. Gabriel Araujo M., la cual adquirió, en 1927, la posesión legal de los bienes de los esposos Baca Ortiz. Sin embargo, la creación del Hospital de Niños no se hizo efectiva en el transcurso de los siguientes años aunque algo se avanzaría, más tarde, con la construcción del edificio en las calles Mariano Aguilera (hoy Avenida Seis de Diciembre) y Colón. En 1941, año de la invasión peruana al Ecuador, este edificio, aún inconcluso, fue cedido temporalmente a la colonia Machala de niños refugiados de El Oro, desplazados por aquella invasión; esa colonia permaneció en dicho local hasta 1946.
El 10 de noviembre de 1948, la Junta de Administración del Hospital y el Director de Asistencia Pública, Dr. Alfonso Zambrano, nombraron como presidente de la misma al Dr. Carlos Andrade Marín y se determinaron los fines fundamentales del Hospital: "Velar por el cuidado de los enfermos y mantener un alto nivel técnico y profesional". De acuerdo a la voluntad de los esposos Baca Ortiz, se construiría un hospital llamado Nuestra Señora de Lourdes. Sin embargo, la Junta decidió reconocer su labor filantrópica inicial y nombrar a la casa de salud como los mentalizadores de la obra.
El Hospital inició sus actividades con 20 camas y, por más de medio siglo y gracias a la decisión y preparación de sus Médicos y de su personal de Enfermería, se ha convertido en un símbolo de protección de la infancia en el País.
Por la gran demanda de atención médica, en 1964 se construyó el segundo edifico de cinco plantas que permaneció así hasta que el 6 de junio de 1986 se pudo financiar la creación del nuevo Hospital gracias a la gestión del doctor Jorge Bracho Oña, Ministro de Salud Pública en ese entonces e integrante de la Familia Baca Ortiz, que fue el motor decisivo para que en julio de 1988 la nueva estructura física sea entregada al servicio de la creciente población infantil.
En la actualidad, esta casa de salud cuenta con 328 camas y 1109 profesionales de la salud que laboran en servicios altamente equipados con tecnología de última generación y amplias salas de espera para la estancia temporal de los pacientes, sus padres o sus familiares.
La inversión pública en los Servicios de este Hospital Especializado ha sido imperativa para la provisión de un servicio de calidad. El capital destinado al equipamiento y adecuación ha permitido la renovación y equipamiento de varios espacios como Hospitalización, Emergencia, Cuidados Intensivos, Servicios de Diagnóstico, Farmacia y de la infraestructura como Central de Oxígeno, Área de Generación Térmica, entre otros.
A partir de la implementación del Sistema de Referencia y Contrareferencia, los padres, madres o familiares de los niños ya no hacen filas o duermen en esta casa de salud para obtener un turno; esto ha permitido que la atención sea eficiente y beneficie a más de 600 niños y niñas diariamente quienes reciben atención médica en 42 especialidades pediátricas que integran el Servicio de Consulta Externa.
Diariamente se realizan aproximadamente 36 procedimientos con procesos innovadores, como cirugías apoyadas en neuronavegación, cirugías de mínimo acceso y procedimientos cotidianos de alto impacto en la calidad de vida de los pacientes.
Los filántropos, al no tener descendientes directos, entregaron su legado bajo testamento elaborado en París en 1912 y en él encargaron al Cabildo Eclesiástico de Quito la construcción y sostenimiento de un hospital para niños pobres. En el testamento, Héctor Baca recomendaba, en una de las cláusulas, que esto se haga en un determinado plazo después de la muerte de su esposa, Dolores Ortiz de Baca que falleció en 1923.
En 1924 se constituyó la Junta Administrativa del Hospital Baca Ortiz, presidida por el Dr. Gabriel Araujo M., la cual adquirió, en 1927, la posesión legal de los bienes de los esposos Baca Ortiz. Sin embargo, la creación del Hospital de Niños no se hizo efectiva en el transcurso de los siguientes años aunque algo se avanzaría, más tarde, con la construcción del edificio en las calles Mariano Aguilera (hoy Avenida Seis de Diciembre) y Colón. En 1941, año de la invasión peruana al Ecuador, este edificio, aún inconcluso, fue cedido temporalmente a la colonia Machala de niños refugiados de El Oro, desplazados por aquella invasión; esa colonia permaneció en dicho local hasta 1946.
El 10 de noviembre de 1948, la Junta de Administración del Hospital y el Director de Asistencia Pública, Dr. Alfonso Zambrano, nombraron como presidente de la misma al Dr. Carlos Andrade Marín y se determinaron los fines fundamentales del Hospital: "Velar por el cuidado de los enfermos y mantener un alto nivel técnico y profesional". De acuerdo a la voluntad de los esposos Baca Ortiz, se construiría un hospital llamado Nuestra Señora de Lourdes. Sin embargo, la Junta decidió reconocer su labor filantrópica inicial y nombrar a la casa de salud como los mentalizadores de la obra.
El Hospital inició sus actividades con 20 camas y, por más de medio siglo y gracias a la decisión y preparación de sus Médicos y de su personal de Enfermería, se ha convertido en un símbolo de protección de la infancia en el País.
Por la gran demanda de atención médica, en 1964 se construyó el segundo edifico de cinco plantas que permaneció así hasta que el 6 de junio de 1986 se pudo financiar la creación del nuevo Hospital gracias a la gestión del doctor Jorge Bracho Oña, Ministro de Salud Pública en ese entonces e integrante de la Familia Baca Ortiz, que fue el motor decisivo para que en julio de 1988 la nueva estructura física sea entregada al servicio de la creciente población infantil.
En la actualidad, esta casa de salud cuenta con 328 camas y 1109 profesionales de la salud que laboran en servicios altamente equipados con tecnología de última generación y amplias salas de espera para la estancia temporal de los pacientes, sus padres o sus familiares.
La inversión pública en los Servicios de este Hospital Especializado ha sido imperativa para la provisión de un servicio de calidad. El capital destinado al equipamiento y adecuación ha permitido la renovación y equipamiento de varios espacios como Hospitalización, Emergencia, Cuidados Intensivos, Servicios de Diagnóstico, Farmacia y de la infraestructura como Central de Oxígeno, Área de Generación Térmica, entre otros.
A partir de la implementación del Sistema de Referencia y Contrareferencia, los padres, madres o familiares de los niños ya no hacen filas o duermen en esta casa de salud para obtener un turno; esto ha permitido que la atención sea eficiente y beneficie a más de 600 niños y niñas diariamente quienes reciben atención médica en 42 especialidades pediátricas que integran el Servicio de Consulta Externa.
Diariamente se realizan aproximadamente 36 procedimientos con procesos innovadores, como cirugías apoyadas en neuronavegación, cirugías de mínimo acceso y procedimientos cotidianos de alto impacto en la calidad de vida de los pacientes.
Luego de 66 años, la Maternidad Sotomayor de Guayaquil afronta el futuro con más optimismo
Douglas
Sánchez sale alegre y orgulloso del Hospital Gineco-Obstétrico Enrique
Sotomayor, ubicado en Pedro P. Gómez y 6 de Marzo en la ciudad de Guayaquil, Ecuador. Lleva en los brazos a
su quinta hija. Cuenta que las anteriores y su primer nieto también
nacieron en aquella maternidad que el 14 de septiembre del 2014 cumplió 66 años de creación y que el día 15 festejó su aniversario con una sesión solemne, a las 12:00.
Esta conmemoración supuso el fin de un ciclo de seis décadas de atención de partos, en el que han nacido 1’600.000 niños.
Los servicios materno-infantil del Enrique Sotomayor se trasladarán a
la nueva maternidad que se edifica en la ciudadela La Atarazana, al lado
del Hospital de Niños Roberto Gilbert y que estaría lista en el primer
trimestre del próximo año.
Sánchez espera que su segunda hija, que tiene tres meses de
gestación, alumbre a su nieto en el nuevo centro. “Ya es tradición de
familia que aquí nazcan nuestros hijos, hasta mis familiares de
Samborondón y Salitre vienen aquí”, comenta.
Personal médico que ha dedicado parte de su vida a laborar en la
primera maternidad que tuvo Guayaquil muestra alegría por el futuro del Centro Médico que, en La Atarazana, dispondrá de más espacio físico y
servicios de salud en favor del binomio madre e hijo.
“Estoy emocionado por el futuro, pero un poco entristecido por lo que
ha significado nuestro hospital a lo largo de estos 66 años, de los
cuales yo fui partícipe por 45 años”, expresa Luis Hidalgo, director del
centro.
Hidalgo vio los cambios y mejoras que se han dado en la casa de
salud. “Hace 40 años había 220 camas, ahora hay 300 para madres y 178
para neonatos; de 5 quirófanos pasamos a 14 (...), hay también nuevos
servicios como psicoprofilaxis (ejercicios de relajación) para las
madres, que se daban solo para las adolescentes, ahora todas los pueden
hacer”, dice.
Esto último se da para bajar la cantidad de cesáreas que se realizan
al año, que llega al 50% de los partos. El año pasado bajaron un 8%, lo
cual Hidalgo considera un logro.
Luego del traspaso de los servicios del Enrique Sotomayor, el
hospital seguirá con su oferta de salud, pero no está definido en cuáles
especialidades, señala Hidalgo.
Fuente: Diario El Universo, 15 de septiembre del 2014
jueves, 11 de septiembre de 2014
lunes, 8 de septiembre de 2014
miércoles, 3 de septiembre de 2014
El temor y los prejuicios
Una muestra clara del miedo al Ébola y
del estigma que está generando ocurrió el pasado lunes. Un joven del que se
sospechaba que podía estar contagiado de este virus y que, por tanto, se
encontraba a la espera de los resultados de sus pruebas en uno de los centros de aislamiento gestionado por Médicos Sin Fronteras (MSF) en
Monrovia, capital de Liberia, se escapó del mismo y acudió buscando comida a un
mercado próximo, donde fue sembrando el pánico a su paso. Un vídeo difundido
este martes muestra los hechos. El joven, descalzo y vestido con un pantalón
corto y una camiseta roja, va armado con un palo y piedras para hacer frente a
las decenas de personas que le increpan, sin atreverse a acercarse a él.
Personal del centro de aislamiento, vestidos con el traje de protección, lo
persiguen hasta que consiguen hablar con él. Sin embargo, ante la negativa del
joven de volver al centro, lo reducen y, a la fuerza, lo introducen en una
camioneta, tal y como muestra el citado vídeo.
Según ha informado MSF, "el paciente abandonó la zona de casos sospechosos de nuestro centro en Monrovia después de que empezó a sentirse desorientado. Un equipo lo siguió hasta el barrio y le trajo de vuelta para proporcionarle atención médica. Poco después fue dado de alta. Lógicamente hay un gran miedo y estigmatización en torno al Ébola en África occidental, lo que hace que el trabajo de promoción de la salud sea una parte muy importante de la respuesta. Además de la pérdida de vidas a causa de la enfermedad, las comunidades afectadas deben hacer frente también a las consecuencias del Ébola. Todo ello hace que sea más urgente la movilización de recursos, apoyo logístico y suministros por parte de la comunidad internacional".
Según ha informado MSF, "el paciente abandonó la zona de casos sospechosos de nuestro centro en Monrovia después de que empezó a sentirse desorientado. Un equipo lo siguió hasta el barrio y le trajo de vuelta para proporcionarle atención médica. Poco después fue dado de alta. Lógicamente hay un gran miedo y estigmatización en torno al Ébola en África occidental, lo que hace que el trabajo de promoción de la salud sea una parte muy importante de la respuesta. Además de la pérdida de vidas a causa de la enfermedad, las comunidades afectadas deben hacer frente también a las consecuencias del Ébola. Todo ello hace que sea más urgente la movilización de recursos, apoyo logístico y suministros por parte de la comunidad internacional".
Monrovia es, sin duda, la ciudad más afectada por la expansión del virus. Hay casos en todos los barrios y los epidemiólogos de la OMS creen que decenas de personas mueren en sus casas sin notificar la enfermedad, lo que agrava aún más la situación. Precisamente este martes los enfermeros del hospital JFK han iniciado una huelga en demanda de más medios de protección frente al virus y de mejores salarios. Según el portavoz de este colectivo, John Togba, los auxiliares sanitarios "carecen del equipo necesario (…) lo que está causando un aumento del número de contagios y muertes entre el personal". Togba añadió que los enfermeros se sienten "poco recompensados ante el alto riesgo al que están expuestos".
Por su parte, la presidenta liberiana, Ellen Johnson-Sirleaf, volvió a insistir en que "la situación en nuestro país continúa siendo grave. Nuestro sistema de salud está sometido a mucha presión y la comunidad internacional no ha podido responder con rapidez". El Gobierno ha decidido prorrogar la medida de mantener al personal no esencial de la Administración en sus hogares durante todo el mes de septiembre, decreto que ya estuvo en vigor en agosto, para evitar así posibles contagios. Pese a todo Johnson-Sirleaf mostró una cierta esperanza al asegurar que "las condiciones están mejorando poco a poco y el mundo comienza a reaccionar".
martes, 2 de septiembre de 2014
La nueva Neo del Saint Francis...
11 de diciembre del 2013
Un gran
movimiento de pacientes ocurrió el 10 de diciembre del 2013 en la Unidad de
Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN)
del Saint Francis Medical Center de Lynwood, California,
Estados Unidos.
El personal
trasladó a sus diminutos pacientes hacia
un nuevo espacio, más grande. Esta
ampliada UCIN de Nivel III
es una de las primeras áreas
terminadas como parte del proyecto de expansión y renovación del
edificio del Medical Center’s Building
on Excellence.
Empezando
a las 8 de la mañana, después que los médicos pasaron visita, las enfermeras comenzaron
a mudar los bebés a la nueva área de
una planta situada por debajo de la
anterior. Para las 10 am, todos los 14 niños estaban ya en sus nuevas habitaciones. Abril Bond, coordinadora de la UCIN, dijo que la transición se
realizó sin problemas, gracias a
una gran preparación de parte del
personal.
Además del
espacio, uno de los cambios más significativos es la creación de 18 habitaciones individuales,
lo que refleja las mejores prácticas en Neonatología.
Habitaciones en las que los padres
se sientan más cómodos mientras se
encuentran con sus bebés y en donde tengan
un papel más activo en su
cuidado. Estas habitaciones privadas también ayudan a prevenir la propagación de infecciones y ofrecen a los
niños enfermos el mejor ambiente en
el que pueden prosperar.
El centro también ha ampliado los
espacios diseñados en particular para
múltiples usos, con habitaciones
equipadas especialmente para
manejar gemelos y trillizos. El nuevo espacio también incluye una sala de estar que cuenta
con facilidades para realizar actividades y mirar
vídeos y ofrece
un respiro para las familias que quieren darse una escapadita de la, a veces, agobiante relación clínica.
Estas
habitaciones familiares fueron posibles gracias a
los esfuerzos de recaudación de fondos
hechos por The Friends of Saint Francis.
La Saint Francis
Foundation contribuyó con $ 1.5 millones para ayudar a pagar la nueva
UCIN de Nivel III. La Fundación también está recaudando fondos
adicionales, para sumar un total de $ 3
millones, y financiar proyectos especiales incluyendo una NICU de Nivel III para
el Seguimiento Clínico del Desarrollo, facilidades
para el descanso de la familia y unidades de hospitalización para los bebés.
La UCIN de nivel
III del Saint Francis fue la única en la región cuando se inauguró en el 2001, está integrada por tres neonatólogos certificados,
becarios entrenados que cuidan a los recién nacidos prematuros y en estado
crítico y un personal de enfermería altamente experimentado. La Saint Francis
trata aproximadamente a 250 bebés en su UCIN cada año.
Los nuevos padres,
Daniel y Erin
Lewis de Farmington,
disfrutan de un precioso momento con su hijo, Milo James
Francis, en el alojamiento
conjunto de una de las habitaciones en la nueva UCIN de
nivel III del Saint Francis. Milo nació el 6 de diciembre y pesó 2925 gramos.
Kendill Pullen y su bebé,
Maverik Knox, disfrutan
de su habitación privada en la
nueva UCIN de nivel III del
Saint Francis. Maverik nació el 24 de noviembre del 2013, nueve semanas antes
de tiempo, con un peso de sólo 1135 gramos.
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