lunes, 7 de agosto de 2017

Los pacientes no importan



Editorial de Diario EL COMERCIO del sábado 05 de agosto del 2017.

Por Diego Cevallos Rojas

Columnista invitado

El trato al paciente en gran parte de los hospitales públicos de Ecuador es arcaico y atenta contra sus derechos. Esta realidad, que por cotidiana parece normal, es una muestra del retraso del país y de su sistema de salud, atrapado en la idea de que los profesionales atienden enfermedades y no personas.

Despertar al paciente en la madrugada, mantenerlo horas sobre camillas tiritando de frío, ignorar sus preguntas, tratarlo como analfabeto, limitar el tiempo de visita, conducirlo en bata por pasillos atestados de personas, darle alimentos desagradables y tratar a sus familiares como estorbo, son realidades que muchos de los lectores las habrán visto o sufrido.

El vínculo entre atención clínica y servicio humanizado, que según lo indica la evidencia, mejora los niveles de seguridad, genera ahorros al erario y permite al usuario una recuperación óptima y menos recaídas, está ausente en muchos centros hospitalarios privados y públicos.

Lo que es realidad en servicios de salud de otras latitudes, en Ecuador parece un ideal inalcanzable. El usuario está acostumbrado a callar y soportar. Se ha olvidado de que la razón de ser de un hospital es atender a una persona integral, no un pulmón enfermo, un hígado o un tumor, no una infección o una herida.

En los servicios de salud se requieren procesos educativos y espacios de participación activa para pacientes y familiares, oferta de entretenimiento, comida placentera, atención al diseño hospitalario y entrenamiento del personal, incluidos médicos y directivos, para que se comuniquen y traten adecuadamente a los usuarios.

Además, hay que poner fin a la perniciosa y hasta peligrosa práctica de compartimentar la atención de los especialistas (neurólogo, urólogo, cardiólogo o psiquiatra, cada uno por su lado).

Por un tema familiar tuve la oportunidad de acercarme a parte de la realidad hospitalaria púbica y conocí hechos lamentables. No todo es así, ciertamente, pero eso no es consuelo.



Se requiere procesos de cambio organizacional en el sistema y que el personal aprenda y se entrene en atención centrada en el paciente. Hay evidencia sobrada que indica que un paciente sana mejor, tiene menos recaídas e incluso sale fortalecido de una enfermedad, si recibe, junto a sus acompañantes, un trato adecuado y se le alienta a participar y a empoderarse.

La atención clínica es esencial, pero también lo es poner a los pacientes en el centro, considerar a los familiares aliados, permitir visitas 24/7, ofrecer entretenimiento, etc.

Si todavía usted no ha ingresado a un hospital por enfermedad, casi le aseguro que lo será en el futuro. Por todos, el trato deshumanizado debe terminar ya.
 


sábado, 5 de agosto de 2017

Clínica La Primavera clausurada por infracciones a la Ley de Salud



Por Belén Merizalde

La tarde del martes 1 de agosto la clínica La Primavera, ubicada en el sector de Cumbayá, fue "clausurada definitivamente por haberse encontrado infracciones a Ley Orgánica de Salud", según informó Maily Vásconez, directora provincial de salud.

La funcionaria señaló que al momento se encuentra sustanciando procesos administrativos en contra de la clínica por presuntas negligencias médicas. A través de una entrevista telefónica con este diario, Diego Alarcón, propietario y médico de dicha clínica calificó de injusta la clausura definitiva de la institución de salud. "El 18 de mayo se dio una clausura parcial y nos dieron un plazo para realizar cambios. El plazo no se cumplió y vinieron a realizar un nuevo control con una normativa muy subjetiva". Alarcón además aseguró que la clínica ha respondido a todos las denuncias que se han realizado y afirmó que "no existe ningún caso de negligencia que haya sido demostrado".

El colectivo autodenominado Víctimas de La Primavera expresó que continuarán batallando hasta que la justicia actúe en favor de los 68 casos de madres y niños que fallecieron o resultaron con secuelas como parálisis cerebral tras la presunta inobservancia a protocolos médicos. "Este es solo un primer paso. No descansaremos hasta que se haga justicia", expresó Elizabeth Galárraga, miembro del colectivo. Verónica Cedeño, integrante del colectivo, afirma que existen casos de víctimas registrados desde hace 15 años. "Ha sido un camino muy difícil. Si nosotros no hubiéramos peleado en las calles quizá no se hubiera logrado la clausura definitiva". 

Según Alfredo Larrea, abogado de algunos de los miembros del colectivo, existen dos denuncias en la Fiscalía realizadas hace tres años en contra de la clínica. "Al momento se encuentran en etapa investigativa pero vamos a continuar impulsando esas acciones para que la verdad salga a la luz. El médico deberá responder por las negligencias cometidas al no ser un médico gineco-obstetra, como se presentaba ante las pacientes", dijo Larrea.


 

miércoles, 2 de agosto de 2017

El Servicio de Neonatología del Texas Children's Hospital



El Texas Children's Neonatology Service fue fundado en 1971 con 20 camas y cinco unidades de aislamiento. Hoy en día brinda el más alto nivel de atención a aproximadamente 2.500 recién nacidos al año. Con 173 camas totales, 76 camas de nivel IV están dedicadas al cuidado de bebés con problemas cardíacos y neurológicos complejos.

El Servicio de Neonatología del Texas Children's Hospital fue fundado por la pionera de la Medicina del Recién Nacido, Dra. Murdina MacFarquahar Desmond, una Pediatra del Baylor College of Medicine. Desmond comenzó su trabajo con recién nacidos en 1948. A principios de la década de 1950, en medio de la era de la posguerra y del Baby Boom, trabajó en el cuarto de niños del Hospital Jefferson Davis, el hospital universitario afiliado a Baylor en Houston. En 1954, Desmond se convirtió en miembro del personal del Hospital de Niños de Texas y sentó las bases para la investigación, las oportunidades de entrenamiento y el reclutamiento médico relacionado al cuidado del recién nacido.

En 1961, Desmond contrató al Dr. Arnold Jack Rudolph de Sudáfrica. Juntos, Desmond y Rudolph transformaron el cuidado del recién nacido. En 1963, Desmond escribió su artículo de referencia, "Comportamiento clínico del recién nacido." Este artículo describió en detalle los períodos de recuperación y reactivos de los neonatos. Desmond y Rudolph también fueron cruciales para establecer la primera Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) en el suroeste entre 1964 y 1965 en el Hospital Jefferson Davis. Otro logro de la asociación entre Desmond y Rudolph fue el primer descubrimiento del síndrome de rubéola expandido en los Estados Unidos. Estos primeros avances médicos culminaron con la apertura de la primera UCIN en el Texas Children's Hospital con cuatro camas y un vivero de 25 cunas en el St. Luke's Episcopal Hospital en 1971 que marcó el comienzo "oficial" de los Servicios de Neonatología del Texas Children's Hospital. 

Durante las próximas décadas, los siguientes hitos ayudaron a impulsar al Texas Children's a la vanguardia del cuidado neonatal.:

Años setenta:
El Dr. Reba Michels Hill publica numerosos artículos sobre la epidemiología de las drogas ingeridas por mujeres embarazadas.

1975:
El Dr. Arnold Rudolph establece la beca de Neonatología del Texas Children's, lo que lo convertiría en uno de los más grandes del país.

1978:
Se lanza el Kangaroo Crew®, uno de los primeros equipos de transporte neonatal, formado por enfermeros y becarios especializados en neonatología del Texas Children's Hospital.

1980:
Se realizó la primera Reunión Familiar de UCIN para ex pacientes y familias que habían recibido atención en el Texas Children's. Esta tradición se ha celebrado anualmente cada año desde entonces (37 años).

1987
La Dra. Murdina Desmond se retira como jefa, después de más de 30 años en el Texas Children's Hospital.

1990
Se lanza un nuevo programa creado para enseñar a enfermeros clínicos neonatales las habilidades necesarias para realizar el manejo primario de pacientes en la UCIN del Texas Children's Hospital.

1993
Se creó el Centro Perinatal para Niños de Texas, permitiendo que un equipo de médicos y enfermeras del Texas Children’s estuviera en las salas de parto para ayudar con el cuidado y la transferencia de bebés de muy bajo peso al nacer.

1995
El Dr. Rudolph falleció, después de pasar casi 40 años de carrera en el Texas Children's Hospital.

1998
Más de 120 miembros del equipo de Neonatología del Texas Children's cuidanron de los bebés Chukwu, el primer conjunto de octillizos que se ha registrado como sobreviviente.

Ahora:
Más de 2.500 niños son atendidos cada año en el Texas Children's Newborn Center, lo que lo convierte en una de las UCIN más grandes y experimentadas del país. El Centro para Recién Nacidos está dirigido por un equipo multidisciplinario de médicos y enfermeras neonatales reconocidos internacionalmente por su conocimiento en el cuidado de bebés prematuros y críticamente enfermos. Se ofrece el nivel más alto de cuidados intensivos neonatales disponibles y están afiliados nueve UCIN más de nivel II en el área de Houston que proporcionan la misma calidad de atención del Texas Children's e iguales altos estándares pero en áreas periféricas de la ciudad.

El Newborn Center ofrece todos los servicios que los bebés críticamente enfermos o prematuros podrían necesitar, incluyendo:

    Tratamiento de hernias diafragmáticas congénitas.
    Oxigenación de membrana extracorpórea (ECMO).
    Tratamiento de espina bífida.
    Tratamiento de la enfermedad de Hirschprung.
    Tratamiento de enfriamiento corporal para encefalopatía hipóxica isquémica.
    Reparaciones de atresias del intestino delgado.
    Cuidados quirúrgicos de la gastrosquisis.
    Cuidado quirúrgico del onfalocele.
    Reparación de fístulas traqueo-esofágica o de atresia esofágica.