viernes, 14 de diciembre de 2018

Al quirófano en un Audi





Por Jessica Mouzo Quintáns

Noa entró a quirófano en un Audi azul descapotable. A primera hora de la mañana de este viernes, la pequeña, de cuatro años, tomó el volante del vehículo y, ataviada con un pijama estampado de dibujos de colores, echó a rodar hacia la sala de operaciones. Sobre el imponente deportivo de alta gama —teledirigido por un sanitario tres pasos más atrás—, Noa cruzó sonriente el pasillo que conducía al quirófano para ser operada de una hernia umbilical. Mientras, el equipo médico del centro quirúrgico ambulatorio del hospital Parc Taulí de Sabadell (Barcelona) arengaba a la conductora entre risas y palmas. Los sanitarios de esta unidad del Taulí han puesto en marcha este particular traslado a la mesa de operaciones para reducir el estrés y la ansiedad de los pacientes pediátricos en los procesos quirúrgicos.

“Las enfermeras del centro quirúrgico ambulatorio queríamos humanizar los cuidados pediátricos. El coche ha resultado ser un cambio espectacular, tanto para los niños, que entran más calmados, como para los padres, que están más tranquilos al ver que sus hijos se van para el quirófano contentos y felices”, explica la enfermera Laura Porcar, una de las artífices de esta iniciativa, que está inspirada en un proyecto desarrollado en un hospital de Oklahoma (Estados Unidos). La unidad de cirugía ambulatoria atiende intervenciones que, aunque son consideradas de menor complejidad y tienen el alta en el mismo día —hernias, fimosis...—, sí requieren anestesia general.

El traslado al quirófano en el coche teledirigido de juguete se ha incorporado al conjunto de iniciativas de las que dispone el Taulí —payasos, salas con decoración infantil, juguetes, música en quirófano— para humanizar el entorno hospitalario para los pacientes más pequeños. La intención es reducir la ansiedad prequirúrgica y también la medicación ansiolítica que se administra a los menores antes de entrar a la sala de operaciones. “Hasta ahora se pre-medicaba a los niños con ansiolíticos por vía intranasal para reducir la ansiedad de la operación y de separarse de sus padres al entrar en quirófano. Pero ahora hemos ido desarrollando estrategias para sustituir los fármacos, como los payasos, la música o el uso de tablets. El cochecito es otra estrategia para crear un ambiente que no sea el hostil en los hospitales. Hacen que esto se viva más como un juego”, explica Silvia López, coordinadora de la Unidad de Anestesia Pediátrica del Taulí.

En su primera semana de rodaje, el Audi descapotable ya ha llevado a quirófano a una decena de niños. “Ninguno de ellos ha requerido premedicación de ansiolíticos”, confirma la doctora López. La semana que viene, los facultativos probarán reducir a la mitad las dosis de los fármacos que suelen administrar —ya son cantidades bastante bajas al tratarse de menores— para evaluar cómo viven mejor la entrada a quirófano. Por lo pronto, familias y profesionales coinciden en que la primera semana al volante de ese deportivo azul de alta gama ha sido “excelente”. “Fue una sorpresa para todos. Ella iba un poco preocupada y le dijo a la enfermera que estaba nerviosa, pero cuando le enseñaron el coche, se ilusionó. De hecho, hace tiempo que me decía que quería subirse a un cochecito de esos porque los solía ver en los centros comerciales y en los paseos del sitio donde veraneamos”, explica Antonio Martínez, padre de Noa. El coche le hizo bien a la pequeña, pero también a sus padres: “La tensión la tienes, pero como la ves distraída, eso ayuda”, admite Antonio.

Noa ya está en casa y la operación ha sido “rápida y todo ha ido bien”, confirma su padre. El descapotable se ha llevado todo el protagonismo de la jornada. “Se lo está diciendo a todo el mundo: a su hermana, a los abuelos... ¡Que se ha subido en un coche!”, relata Antonio, que tampoco descarta que el coche aparezca en la carta a Papá Noel.


FUENTE: https://elpais.com/sociedad/2018/12/14/actualidad/1544814038_581511.html


miércoles, 5 de diciembre de 2018

En Brasil nació el primer bebé tras un trasplante de útero de una mujer fallecida




Actualmente, la donación de útero solo se puede llevar a cabo a partir de familiares, de modo que las opciones se reducen ya que existen pocos donantes vivos.

La revista médica The Lancet ha publicado una investigación llevada a cabo en un hospital de Brasil sobre el primer bebé nacido en un útero trasplantado a partir de una donante fallecida, que podría aumentar las opciones de concebir para las mujeres con problemas de fertilidad uterina.


El éxito logrado mediante esta nueva técnica, llevada a cabo en el Hospital das Clínicas, de la Universidad de Sao Paulo, supone también el primer trasplante uterino en América Latina y podría aumentar la disponibilidad de donantes y las posibilidades de las mujeres de quedarse embarazadas.

Los científicos señalaron que los resultados de las donaciones de donantes vivos y fallecidos aún no se han comparado, y que las técnicas quirúrgicas y de inmunosupresión se optimizarán en futuros estudios.

La receptora del trasplante fue una paciente de 32 años con infertilidad uterina, a la que se le implantó el útero de una mujer de 45 años que tuvo tres hijos y falleció debido a un infarto cardiaco mediante una cirugía que duró más de 10 horas, en que la que el órgano donado se conectó a sus venas, arterias, ligamentos y canales vaginales.


Tras siete meses en que la paciente no rechazó el nuevo órgano y tuvo la menstruación, se le introdujeron los óvulos fecundados que dieron lugar a un embarazado común.

El bebé fue una niña sana que nació por cesárea a las 35 semanas y tres días y pesó unos dos quilos y medio.


Tras el parto, el útero se extrajo sin que se encontrase ninguna anomalía para que la mujer no tuviera que tomar más medicamentos para evitar el rechazo, y tres días después la madre y la pequeña recibieron el alta médica.

Con anterioridad se habían realizado otros 10 trasplantes de útero de donantes fallecidos en Estados Unidos, la República Checa y Turquía, pero este es el primero en dar lugar a un bebé vivo.

El primer parto que se produjo a partir de trasplante uterino de un donante vivo tuvo lugar en Suecia en 2013 y también se publicó en The Lancet.

En total, se han realizado 39 procedimientos de este tipo, lo que ha dado como resultado a 11 bebés vivos hasta el momento. 
 



FUENTES: