lunes, 4 de marzo de 2019

"...se aumentará la cobertura y capacidad planificada"

Entrevista a Verónica Espinosa, titular del Ministerio de Salud


Una parte del crédito de USD 10 200 millones, que llegará por el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) será destinado a programas sociales, según ha manifestado el Primer Mandatario. La prevención del embarazo adolescente, la atención por el consumo de drogas y la entrega de ayudas técnicas a personas con discapacidad recibirán una inyección de recursos.


Ecuador obtendrá USD 10.200 millones de los multilaterales. ¿Cuánto se destinará a salud? ​

Hemos recibido gratamente el anuncio de que con ese dinero se garantizarán los servicios sociales y la protección de los más vulnerables. Salud requiere recursos siempre y es una preocupación. ¿Cómo podemos financiar? Se requiere una importante suma de plata, por lo que es una noticia alentadora, ya que se aumentará la cobertura y capacidad planificada.


¿Entonces sí faltó presupuesto, como se dijo cuando se discutía la Pro forma en la Asamblea?

Siempre faltarán recursos, es parte de la economía. Los recursos son limitados y las necesidades infinitas. No es de hoy. El rol de un Estado es que el dinero sea utilizado eficientemente. Ahora se va a evaluar cómo se los destina. Por ejemplo, si una persona ya viene vacunada desde Colombia ya no lo haremos nosotros. Esas son formas de que los recursos sean optimizados. Además, recibimos ayuda internacional para cubrir gastos por movilidad humana (migración de venezolanos). Ahora, aplicamos para una colaboración de USD 600 000 del Fondo Global. Se espera una respuesta. ¿Cuál es el plan con los recursos que vendrán de los multilaterales? La intención es fortalecer algunas iniciativas. En este momento no está definido totalmente el destino de cada dólar. Pero ya se priorizan proyectos, entre otros, la Misión Mujer que se encarga del plan de embarazo adolescente y la política nacional de salud sexual y reproductiva. También tenemos el plan nacional para reducir del fenómeno socioeconómico del consumo de drogas. Y en la Misión Ternura se dará prioridad al programa intersectorial para la nutrición de los niños menores de 5 años.


¿El Ministerio de Finanzas ya ha definido los montos para desarrollar estos planes? ​

No tenemos montos específicos, pero la Secretaría del Plan Toda Una Vida anunció que, por ejemplo, se destinaría USD 11,6 millones para la Misión Mujer y el embarazo. USD 15 millones para la entrega de ayudas técnicas a personas con discapacidad (Misión Las Manuelas). Y USD 15,7 millones para la construcción del centro de atención integral por drogas, en Guayaquil.


¿Entonces, los proyectos mencionados aún no estaban financiados?

Son algunos proyectos adicionales. En el caso de las ayudas técnicas será un extra, ya que se pretende llegar a 130 000 personas nuevas, a quienes se les dará insumos, tratamiento médico y acompañamiento. Una parte del centro de rehabilitación de drogas estaba financiada: estudios de diseño. Pero con esto aseguramos el financiamiento para darle sostenibilidad. Además, se completarán proyectos que estaban dentro de la planificación y que no tenían una fuente asignada.


¿Pero es arriesgado presentar un proyecto sin un financiamiento firme?

Los proyectos estaban dentro del presupuesto. Pero los que estamos anunciando corresponden a adicionales y se dará una mayor cobertura. En el tema de drogas tenemos un plan, pero las acciones están planificadas en base a los recursos. Si tenemos más dinero podemos llegar a 300 000 y no a 100 000. Nos han permitido ampliar nuestra cobertura.



En el marco de la reunión binacional entre Ecuador y Colombia, ¿ya hay resultados sobre el plan nacional fronterizo? ​

Tenemos el plan estratégico binacional, en el que hay una parte destinada a salud en la frontera. Hemos tenido encuentros con los ministros y organismos multilaterales para articular políticas públicas y elaborar una estrategia común para velar por la salud de los pobladores de cualquier nacionalidad. ¿Cómo lo logramos? Con un ejercicio de organización de recursos. Necesitamos movilizar más. Y si lo hacemos ordenadamente, es posible que los cooperantes sientan confianza para entregar más.


FUENTE: https://www.elcomercio.com/actualidad/veronica-espinosa-recursos-salud-fmi.html


domingo, 3 de marzo de 2019

"Recomponer al hombre para componer al mundo"

MÉDICOS


Por Reinaldo Páez para Diario EL COMERCIO, sábado 02 de marzo del 2019



La medicina es una profesión que, en mayor medida que otras, requiere de vocación. Este concepto se relaciona con la voz interior que nos llama hacia determinada actividad. La vocación implica amor, responsabilidad, sacrificio y servicio. Aprender es servir, examinar es servir, diagnosticar es servir, curar es servir.


La Medicina es una profesión social, pone en contacto al médico con la gente y la problemática nacional, le compromete a luchar por lograr las mejores condiciones de salubridad y de atención a toda la población, sin diferenciaciones raciales, culturales o económicas.


El doctor Eugenio de Santacruz y Espejo (hijo de un picapedrero y curandero peruano y de una mulata), rebelde médico estudioso adelantado a la ciencia de la época, abogado, periodista, intolerante al abuso y a la injusticia, es el patrono de la Medicina Ecuatoriana. Su ejemplo ilumina los afanes de superación profesional y de inconformidad con la deficitaria atención oficial a la salud reflejada en resultados negativos: -carencia crónica de medicamentos indispensables para tratar afecciones malignas y degenerativas, porque no se los ha incluido en el cuadro básico de medicamentos, con el consiguiente agravamiento o fallecimiento de muchos pacientes, -exclusión de valiosos y experimentados médicos, sapientes maestros y consultores, por haber cumplido 65 años de edad. - Imposición de sanciones que criminalizan en el COIP, por el anterior gobierno, mediante hábil engaño a la ingenuidad y candidez de la comisión médica negociadora, en una gestión que suspendió una paralización total y nacional de los trabajadores de la salud que se oponían a la aprobación de esos artículos que hacen de la atención médica una labor de extremado riesgo para el futuro profesional. -Como herencia del gobierno anterior existe un organismo, el Arcsa (Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria) un ente de pesquisa, que atormenta a los médicos con exigencias desmedidas y absurdas en la instalación de consultorios y servicios médicos. Debe ser reemplazado por una supervisión profesional, bien intencionada, constructiva, no perjudicial, ni pendenciera.


La Medicina, sin ser ciencia exacta, es sublime, con ancestros mágicos y divinos, descritos por el recordado prestigioso cardiólogo y poeta, doctor Eduardo Villacís Meythaler, Miembro de Número de la Academia Ecuatoriana de Medicina, con estas expresiones:


“Como ninguna, nuestra profesión estuvo encargada a los dioses: los Asclepíades, alumnos de Asclepios de Atenas y, en los siglos posteriores, se nos encargó que nos esforzáramos para cumplir como hombres”... “Las nuevas generaciones médicas deben alzar el rostro al sol de nuestra patria, clamar por el orgullo de la tarea que les ha sido encomendada: recomponer al hombre, para componer el mundo”.



 


La medicina es una profesión que, en mayor medida que otras, requiere de vocación. Este concepto se relaciona con la voz interior que nos llama hacia determinada actividad. La vocación implica amor, responsabilidad, sacrificio y servicio. Aprender es servir, examinar es servir, diagnosticar es servir, curar es servir. La Medicina es una profesión social, pone en contacto al médico con la gente y la problemática nacional, le compromete a luchar por lograr las mejores condiciones de salubridad y de atención a toda la población, sin diferenciaciones raciales, culturales o económicas. El doctor Eugenio de Santacruz y Espejo (hijo de un picapedrero y curandero peruano y de una mulata), rebelde médico estudioso adelantado a la ciencia de la época, abogado, periodista, intolerante al abuso y a la injusticia, es el patrono de la Medicina Ecuatoriana. Su ejemplo ilumina los afanes de superación profesional y de inconformidad con la deficitaria atención oficial a la salud reflejada en resultados negativos: -carencia crónica de medicamentos indispensables para tratar afecciones malignas y degenerativas, porque no se los ha incluido en el cuadro básico de medicamentos, con el consiguiente agravamiento o fallecimiento de muchos pacientes, -exclusión de valiosos y experimentados médicos, sapientes maestros y consultores, por haber cumplido 65 años de edad. - Imposición de sanciones que criminalizan en el COIP, por el anterior gobierno, mediante hábil engaño a la ingenuidad y candidez de la comisión médica negociadora, en una gestión que suspendió una paralización total y nacional de los trabajadores de la salud que se oponían a la aprobación de esos artículos que hacen de la atención médica una labor de extremado riesgo para el futuro profesional. -Como herencia del gobierno anterior existe un organismo, el Arcsa (Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria) un ente de pesquisa, que atormenta a los médicos con exigencias desmedidas y absurdas en la instalación de consultorios y servicios médicos. Debe ser reemplazado por una supervisión profesional, bien intencionada, constructiva, no perjudicial, ni pendenciera. La Medicina, sin ser ciencia exacta, es sublime, con ancestros mágicos y divinos, descritos por el recordado prestigioso cardiólogo y poeta, doctor Eduardo Villacís Meythaler, Miembro de Número de la Academia Ecuatoriana de Medicina, con estas expresiones: “Como ninguna, nuestra profesión estuvo encargada a los dioses: los Asclepíades, alumnos de Asclepios de Atenas y, en los siglos posteriores, se nos encargó que nos esforzáramos para cumplir como hombres”... “Las nuevas generaciones médicas deben alzar el rostro al sol de nuestra patria, clamar por el orgullo de la tarea que les ha sido encomendada: recomponer al hombre, para componer el mundo”. Última Hora 18:48 Exportaciones de arroz a Colombia se iniciaron con 11 300 toneladas 18:37 Vicepresidenta de Colombia convoca una reunión por denuncias acoso sexual a jugadoras sub 17 18:11 Independiente del Valle goleó a Barcelona SC en el debut de Campana 18:02 Navratilova se disculpa por describir a las deportistas transgénero como 'tramposas' Ver más LO ÚLTIMO EN VIDEOS 1 Las enfermedades raras generan altos gastos a los pacientes CONTENIDO INTERCULTURAL Una casa hecha para rescatar el estilo ancestral en el Austro La música del proyecto Jailli volverá a sonar en Otavalo El Taita Carnaval fue recordado en Cuenca La mujer es el corazón de la fiesta del florecimiento Ver más SUPLEMENTOS DIGITALES BLOGS Recientes + Leidos Análisis internacional Venezuela en el tablero geopolítico mundial Gonzalo Ruiz Álvarez Solo para empresas y emprendedores Dos apuntes para la ley de emprendimiento Xavier Basantes El guapo de la barra 5 razones para proclamar a Antonio Valencia como el más grande Alejandro Ribadeneira A Innovar Lejos del perfil laboral del siglo XXI Pedro Maldonado Derechos y Humanos Embarazo forzado, suicidio, drogas... ¿Quién cuida a la niñez? Dimitri Barreto P. Lo + LEÍDO 1 Cuatro personas fallecieron en Imbabura en un accidente de tránsito 2 Familiares buscan a Carmen Emilia Males, desaparecida desde el 4 de febrero del 2019 en Latacunga Ver más Lo + Compartido 1 Cuatro personas fallecieron en Imbabura en un accidente de tránsito 2 El Nacional rompió una mala racha de seis meses sin triunfos Ver más

Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección: https://www.elcomercio.com/opinion/medicos-opinion-reinaldo-paez-columnista.html. Si está pensando en hacer uso del mismo, por favor, cite la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. ElComercio.com


La medicina es una profesión que, en mayor medida que otras, requiere de vocación. Este concepto se relaciona con la voz interior que nos llama hacia determinada actividad. La vocación implica amor, responsabilidad, sacrificio y servicio. Aprender es servir, examinar es servir, diagnosticar es servir, curar es servir. La Medicina es una profesión social, pone en contacto al médico con la gente y la problemática nacional, le compromete a luchar por lograr las mejores condiciones de salubridad y de atención a toda la población, sin diferenciaciones raciales, culturales o económicas. El doctor Eugenio de Santacruz y Espejo (hijo de un picapedrero y curandero peruano y de una mulata), rebelde médico estudioso adelantado a la ciencia de la época, abogado, periodista, intolerante al abuso y a la injusticia, es el patrono de la Medicina Ecuatoriana. Su ejemplo ilumina los afanes de superación profesional y de inconformidad con la deficitaria atención oficial a la salud reflejada en resultados negativos: -carencia crónica de medicamentos indispensables para tratar afecciones malignas y degenerativas, porque no se los ha incluido en el cuadro básico de medicamentos, con el consiguiente agravamiento o fallecimiento de muchos pacientes, -exclusión de valiosos y experimentados médicos, sapientes maestros y consultores, por haber cumplido 65 años de edad. - Imposición de sanciones que criminalizan en el COIP, por el anterior gobierno, mediante hábil engaño a la ingenuidad y candidez de la comisión médica negociadora, en una gestión que suspendió una paralización total y nacional de los trabajadores de la salud que se oponían a la aprobación de esos artículos que hacen de la atención médica una labor de extremado riesgo para el futuro profesional. -Como herencia del gobierno anterior existe un organismo, el Arcsa (Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria) un ente de pesquisa, que atormenta a los médicos con exigencias desmedidas y absurdas en la instalación de consultorios y servicios médicos. Debe ser reemplazado por una supervisión profesional, bien intencionada, constructiva, no perjudicial, ni pendenciera. La Medicina, sin ser ciencia exacta, es sublime, con ancestros mágicos y divinos, descritos por el recordado prestigioso cardiólogo y poeta, doctor Eduardo Villacís Meythaler, Miembro de Número de la Academia Ecuatoriana de Medicina, con estas expresiones: “Como ninguna, nuestra profesión estuvo encargada a los dioses: los Asclepíades, alumnos de Asclepios de Atenas y, en los siglos posteriores, se nos encargó que nos esforzáramos para cumplir como hombres”... “Las nuevas generaciones médicas deben alzar el rostro al sol de nuestra patria, clamar por el orgullo de la tarea que les ha sido encomendada: recomponer al hombre, para componer el mundo”. Última Hora 18:48 Exportaciones de arroz a Colombia se iniciaron con 11 300 toneladas 18:37 Vicepresidenta de Colombia convoca una reunión por denuncias acoso sexual a jugadoras sub 17 18:11 Independiente del Valle goleó a Barcelona SC en el debut de Campana 18:02 Navratilova se disculpa por describir a las deportistas transgénero como 'tramposas' Ver más LO ÚLTIMO EN VIDEOS 1 Las enfermedades raras generan altos gastos a los pacientes CONTENIDO INTERCULTURAL Una casa hecha para rescatar el estilo ancestral en el Austro La música del proyecto Jailli volverá a sonar en Otavalo El Taita Carnaval fue recordado en Cuenca La mujer es el corazón de la fiesta del florecimiento Ver más SUPLEMENTOS DIGITALES BLOGS Recientes + Leidos Análisis internacional Venezuela en el tablero geopolítico mundial Gonzalo Ruiz Álvarez Solo para empresas y emprendedores Dos apuntes para la ley de emprendimiento Xavier Basantes El guapo de la barra 5 razones para proclamar a Antonio Valencia como el más grande Alejandro Ribadeneira A Innovar Lejos del perfil laboral del siglo XXI Pedro Maldonado Derechos y Humanos Embarazo forzado, suicidio, drogas... ¿Quién cuida a la niñez? Dimitri Barreto P. Lo + LEÍDO 1 Cuatro personas fallecieron en Imbabura en un accidente de tránsito 2 Familiares buscan a Carmen Emilia Males, desaparecida desde el 4 de febrero del 2019 en Latacunga Ver más Lo + Compartido 1 Cuatro personas fallecieron en Imbabura en un accidente de tránsito 2 El Nacional rompió una mala racha de seis meses sin triunfos Ver más

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domingo, 24 de febrero de 2019

1800 recién nacidos mueren cada año en el Ecuador: son 5 al día




Una incubadora de transporte para recién nacidos en la puerta de Emergencia del Hospital Vicente Corral Moscoso de la ciudad de Cuenca

Kenny, de 25 años de edad, dice que tenía un flujo menstrual normal cuando se enteró que ya tenía seis semanas de embarazo. “Incluso me sometí a una ecografía, no sabía que estaba en estado”, afirma.

Ahí un doctor particular le dijo que tendría gemelos (serían niñas). Desde entonces el embarazo se complicó. “Tuve náuseas, vómitos, un sangrado masivo”. Eran anuncios de lo que vendría: una de sus gemelas murió el 28 de diciembre pasado a los 15 días de nacida.

Kenny no sabe si la causa fueron sus arduas jornadas de trabajo de doce horas como enfermera en las que permanecía de pie, cuenta. O la atención médica que recibió al inicio en el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), donde dice que un médico que la atendió le dijo que tenía una noticia positiva y otra negativa: “La buena es que aún siguen las bebés dentro de usted y la mala es que en cualquier momento las va a perder”, y que luego de eso la envió a la casa. Ante ello buscó atención privada.

Pero el reposo en casa que le prescribieron y las cuatro veces que estuvo internada por más de una semana no impidieron que el parto se adelantara. “A las 30 semanas de embarazo me hicieron la cesárea en el hospital Teodoro Maldonado Carbo (del IESS) porque una de mis hijas estaba sentada y la otra de cabeza. La que murió salió complicada con los pulmones, necesitó de intubación pero solo resistió quince días. Mi otra nena fue transferida al Hospital Roberto Gilbert de la Junta de Beneficencia de Guayaquil (JBG), salió mejor con los pulmones y no fue a incubadora”.

El resto es aún una historia con interrogantes. Que las niñas nacieron con una infección, le dijeron. ¿Pero cuál?, preguntaba ella. La respuesta llegó dos días antes de que muriera la niña, tenía la bacteria KPC (Klebsiella pneumoniae), un tipo de microorganismo que se contagia en entornos hospitalarios. Kenny y su otra gemela que logró sobrevivir también tenían la bacteria. Su duda es si la contrajo en su trabajo como enfermera o en el quirófano durante la cesárea. “La vesícula de la gemela que me queda no está bien desarrollada y solo se estaba alimentando con mi leche materna que se la daban en mínimas cantidades por sondas”.

El caso de las gemelas refleja la fragilidad ante los trastornos por prematurez, la tercera causa de mortalidad neonatal tras la dificultad respiratoria y la sepsis bacteriana, según el Ministerio de Salud Pública. El bajo peso al nacer, las malformaciones congénitas del corazón y la asfixia siguen como causas.

Especialistas indican que, si bien hay una disminución significativa de la tasa de mortalidad neonatal en Ecuador entre 1990 y 2014, desde este último año se registra un repunte. El número de muertes de neonatos por cada mil nacidos vivos pasó de 4,6 hace cinco años a 5,6 en 2017, último dato disponible en el INEC, el cual es provisional ya que no incluye las muertes registradas de forma tardía.

En 2014 murieron 1.554 neonatos en Ecuador. El número subió a 1.859 durante el 2017. El Ministerio de Salud Pública (MSP) indica, en respuestas enviadas vía email, que "el registro del número de defunciones neonatales mejora progresivamente en el país lo que puede contribuir a un aumento del número de casos y, por lo tanto, a un aumento de la tasa de mortalidad neonatal, situación que ocurre en cualquier parte del mundo cuando mejoran las notificaciones de datos como los nacimientos y defunciones".

Patricia Pinto, neonatóloga del Omni Hospital, dice que la mayor parte de estas muertes están asociadas a la prematurez que se evidencia cuando nacen entre las 34 y 37 semanas o menos. A ello se suman los neonatos que nacen con bajo peso.

En el hospital Alfredo Paulson de la JBG nacieron 9.821 bebés durante 2018 de los que el 25% (2.462) tenía menos de 2.500 gramos de peso y el 1,1% (117) nació muerto, es decir, eran mortinatos. A estos últimos no se los incluye en las cifras de la mortalidad neonatal.

Cecilia Massache, jefa de Neonatología del Hospital de Niños Roberto Gilbert de la JBG, considera que un control prenatal óptimo puede reducir el riesgo de muerte de los neonatos. “Una embarazada, mínimo debería tener ocho controles previos, pero generalmente van una vez o dos veces y de allí ya no acuden a las citas”.

Hay otras patologías que se asocian al bajo peso, dice Massache, como la hipertensión que se presenta durante el embarazo, la falta de nutrición adecuada de la madre y el consumo de drogas de las embarazadas. “Otra cosa que ha ido en aumento en los últimos años por la cantidad de casos que hemos visto es el consumo de sustancias ilícitas”, dice.

Algunas malformaciones están asociadas a la drogadicción. En estos casos las embarazadas por lo general no admiten ante el médico que son adictas, pero luego tras los exámenes se determina que sí lo son.

Luis Eguiguren, pediatra y catedrádico de la Universidad San Francisco de Quito, afirma que las drogas alteran la circulación sanguínea. “La cocaína produce espasmos en los vasos sanguíneos que en algunos casos pueden llegar a cerrarse completamente, pueden causar crisis de hipertensión que, a su vez, causan afectaciones tanto a la madre como al bebé que está dentro del útero”, indica.

La principal causa de muerte en el hospital Roberto Gilbert es la sepsis bacteriana asociada a infecciones maternas no tratadas. “Las embarazadas deberían atender todas las infecciones de vías urinarias, cuando tengan flujo leucorrea (secreción genital producida por la inflamación de la membrana mucosa del útero y la vagina) deberían ir inmediatamente a su médico, porque de ello va a depender que el embarazo no venga antes de tiempo”, dice.

La clave es tener un buen control prenatal que diagnostique los posibles problemas, concuerdan las especialistas. “Cuando estos embarazos son de alto riesgo no pueden ser atendidos en cualquier lugar, tienen que ir a un centro de nivel terciario con una terapia intensiva capaz de hacer que el niño sobreviva”, agrega Massache.

Kenny retornó a su hogar con la gemela sobreviviente el martes pasado: “A pesar de todo, la experiencia de ser mamá es única y si Dios me permite procrear de nuevo sería después de un tiempo prudente, no dudaría en volver a ser mamá”.