viernes, 24 de enero de 2014

Médicos del Hospital Eugenio Espejo renuncian masivamente

Diario EL UNIVERSO, 24 de enero del 2014



Luego de una Asamblea en el auditorio del Hospital Eugenio Espejo de Quito, los médicos resolvieron renunciar masivamente y aunque no dieron un número, se calcula en más de 200 entre especialistas y generales.

En dicha reunión los médicos analizaron el contenido del artículo 146 del Código Orgánico Integral Penal y que los llevaría a prisión si cometen un "error" en todo tipo de procedimiento médico, por lo que generó un rechazo masivo a su contenido.

Anunciaron que cada líder de departamento del Centro de Salud Público recogerá las renuncias para enviarlas a la gerencia del Eugenio Espejo.

El artículo 146 señala que "la persona que al infringir un deber objetivo de cuidado en el ejercicio o práctica de su profesión, ocasione la muerte de otra, será sancionada por pena privativa de libertad de uno a tres años. El proceso de habilitación para volver a ejercer la profesión, luego de cumplida la pena, será determinada por la Ley. Será sancionada con pena privativa de libertad de tres a cinco años si la muerte se produce por acciones innecesarias, peligrosas e ilegítimas".

Estas últimas tres palabras, los galenos exigen que sean eliminadas del artículo.

Llamado

Víctor Álvarez, presidente del Colegio Médico de Pichincha, hizo un llamado al presidente Rafael Correa para que no se cierren las posturas ya que asegura que el Código no está escrito en piedra. 

"Hacemos llamado a un diálogo y que se busque un nuevo consenso para reformar dicho artículo".
Terminada la Asamblea, los médicos salieron a los exteriores del hospital, ubicado en el centro norte de Quito, para protestar por el contenido de esta nueva norma que irá el próximo martes al Pleno para una votación final de allanamiento al veto presidencial.

Los galenos colgaron sus mandiles en la puerta principal de ingreso y lanzaron gritos: "Por ley coercitiva va renuncia masiva".

Los estudiantes que son médicos residentes en este centro también se unieron a la protesta y apoyaron las renuncias. Acompañaron a los médicos con su mandiles y gritaban: "Hacemos ciencia, no delincuencia".

La protesta duró alrededor de 20 minutos y regresaron a sus trabajos que serán normales hasta que las renuncias se hagan efectivas.

Más asambleas

Las asambleas se replicarán en el transcurso del día en el Carlos Andrade Marín, Baca Ortíz y la Maternidad Isidro Ayora.

Ayer, durante un recorrido en Napo, el presidente de la República Rafael Correa aseveró que el articulo 146 fue realizado para los transportistas no para los médicos. "Era un artículo aparte que sancionaba con mayor pena a los accidentes de tránsito y nos reclamaron los transportistas y por eso
hicimos el artículo".

Otras renuncias

El miércoles pasado, unos 90 médicos especialistas del Hospital Pablo Arturo Suárez también decidieron dejar sus cargos en protesta al artículo 146.

A  esta renuncia masiva, se suma la que 70 doctores del hospital del IESS de Ambato.

Caricatura de Bonil, publicada en Diario EL UNIVERSO, 3 de enero del 2014


Unos 1.000 médicos renunciarán hasta el lunes

En el Pablo Arturo Suárez, de Quito, la atención por consulta externa se desarrolló ayer como todos los días


Diario LA HORA, viernes 24 de enero del 2014

QUITO, GUAYAQUIL Y AMBATO

En total, 130 médicos del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) presentaron ayer su renuncia al hospital de la entidad en Ambato, por su inconformidad con el Código Penal. Los galenos ambateños secundaron la protesta, en solidaridad con sus, al menos, 90 colegas del Hospital Pablo Arturo Suárez, de Quito, que dimitieron el miércoles.

“El Gobierno debe entender nuestra posición y adoptar una solución lo más pronto posible. Necesitamos que no se criminalice nuestra actividad. Nos hemos capacitado durante años para dar un buen servicio”, puntualizó Marco Morales, cirujano vascular.

Joba Granda, médica ginecóloga, explicó que es una renuncia masiva de los médicos especialistas. “Nos vemos afectados con el artículo 146, pero no podemos pagar justos por pecadores. La mala praxis se debe investigar, pero no se nos puede catalogar de una misma manera a todos”.

Se prevé que para este martes se haga una asamblea general en esa ciudad a fin de determinar la posición que tendrán ante el Código. La reunión tendrá lugar en el Colegio de Médicos de Tungurahua.

Las renuncias voluntarias se harán efectivas después de que entre en vigencia la normativa y después entran a un proceso de análisis, donde la dirección de personal de cada institución, decide si se las acepta o no. Esto se realiza en un plazo que puede durar semanas o incluso meses.

1.000 renuncias

En este ambiente, Alberto Narváez, presidente de la Federación Médica Ecuatoriana, calcula que hasta el lunes se presentarán unas 1.000 renuncias a escala nacional. Pero, aclara que ningún médico dejará su puesto hasta que lo reemplacen. “Los médicos se quedarán ahí el tiempo que sea necesario”, dijo el dirigente del gremio.

La ministra de Salud, Carina Vance, defendió ayer la aprobación del artículo, señalando que el objetivo es mejorar la salud de los ecuatorianos. Añadió que los temores de los médicos “son por desconocimiento y no por malicia”.

La Secretaria de Estado lamentó las renuncias, pero aseguró que muchas de las cartas de Ambato ya fueron retiradas. En el caso de Quito, afirmó que sólo está confirmada la renuncia del traumatólogo Juan Barriga, quien la presentó, según Vance, hace ya un año. Dijo que el Gobierno no cederá ante lo que llamó “chantajes”.

Pacientes preocupados

Aunque la atención en el Hospital Pablo Arturo Suárez, de Quito, se cumple con normalidad en todas las áreas, la anunciada renuncia preocupa a los pacientes. En muchos casos, son personas de escasos recursos que tienen ya un especialista fijo por largo tiempo, lo que ha generado un ambiente de confianza entre los dos. Por eso, aseguran que no sería fácil el ponerse en manos de otros galenos.

Olga Pérez acude con su esposo para que le revisen la próstata. Comenta que el especialista que sigue el caso le ha devuelto la salud con una atención cálida. Por eso prefiere no pensar en que le tocaría cambiar de médico.

“Yo tengo un tumor en el hombro y del Hospital Eugenio Espejo me mandaron acá. Llevo más de un año en tratamiento. ¿Qué pasaría si la doctorita que me atiende se va?, me tocaría quedarme más años sin resolver mi problema”, dice Carmen Arévalo, paciente.

Los pacientes confían en que las anunciadas renuncias sólo sean una amenaza y recomiendan a los galenos que reflexionen porque deben estar seguros de su calidad profesional, de los años de estudio que tuvieron que pasar para dedicarse a esa actividad.

El ambiente médico

Sin embargo, uno de los traumatólogos de ese Hospital dijo que las renuncias obedecen a una cuestión de dignidad, ya que lo que hace el inciso tercero del artículo, al introducir las palabras “acciones innecesarias, peligrosas e ilegítimas”, es ponerles al mismo nivel de delincuentes.

“Las renuncias están presentadas porque no podemos arriesgar nuestra libertad, el patrimonio de nuestra familia, después de que hemos gastado toda nuestra vida para el ejercicio de la profesión, como para que se nos involucre en cosas ilícitas”, manifestó.

Asamblea  deslinda responsabilidad

El presidente de la Comisión de Justicia de la Asamblea, Mauro Andino, manifestó que ni esa Mesa ni la Asamblea tienen responsabilidad en la renuncia de los médicos. Recordó que ya no se puede modificar el artículo 146 que no fue motivo de veto. “Los textos sobre homicidio culposo por mala práctica profesional fueron trabajados por los propios profesionales de la salud, por sus dirigentes, con el Ministerio de Justicia, con la Secretaría de la Política, por lo que no ha sido iniciativa nuestra lo que consta en el 146”, dijo Andino.
 
980
galenos están registrados en el Colegio Médico de Tungurahua, 30% está en el sector público.

jueves, 23 de enero de 2014

Caricatura de Toño publicada en Diario HOY el 15 de octubre del 2013


Caricatura de Asdrúbal publicada en Diario HOY, 21 de enero del 2014


Médicos del Hospital del Sur esperan pronunciamiento oficial

Diario El Comercio,



Redacción Sociedad
Jueves 23/01/2014


La atención en consulta externa y emergencias del Hospital del Sur es normal, a pesar de las renuncias que se registraron ayer, 22 de enero, en el Hospital Pablo Arturo Suarez debido al artículo 146 del Código Penal que establece el homicidio culposo por mala práctica profesional. 

Los pacientes acudieron a esta casa de salud desde las primeras horas de esta mañana y los turnos médicos han sido emitidos sin ningún inconveniente. Los médicos de este establecimiento no han rendido declaraciones sobre las renuncias que ayer se presentaron en uno de los hospitales del norte de Quito. Los galenos están a la espera de un pronunciamiento general del Ministerio de Salud. 

Además, miembros del Colegio de Médicos de Tungurahua mantuvieron la mañana de hoy una reunión en el hospital del Instituto de Seguridad Social, IESS, en la ciudad de Ambato. Durante este encuentro los médicos se declararon en apoyo con sus compañeros del hospital Pablo Arturo Suárez y se registra aproximadamente 120 renuncias en esa ciudad.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Amor de lejos: Nuevo papá aprende a serlo a miles de kilómetros de distancia...


EL soldado de primera clase Juston Dickerson, administrador de suplementos, de los Cuarteles Generales del Batallón de Primera División de Marina (adelantado) en Camp Pendleton, California, mira las fotos de su hija recién nacida, Itzel. Dickerson chatea en video con su familia todas las noches, cantando canciones y leyéndole cuentos a los niños.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Sudán del Sur, un sitio difícil para sobrevivir...

Una mujer duerme junto a su bebé recién nacido en la Neonatología del Hospital de Enseñanza de Juba en Sudán del Sur. Muy pocos nacimientos ocurren en este país, que tiene una de las tasas de mortalidad materna más alta del mundo con unas 2054 fallecidas por cada 100.000 nacidos vivos (Andreea Campeanu / Reuters foto).

A clases...

Un niño camina por una calle dañada llena de escombros en Deir al-Zor, Siria
(Khalil Ashawi/Reuters photo)