sábado, 5 de agosto de 2017

Clínica La Primavera clausurada por infracciones a la Ley de Salud



Por Belén Merizalde

La tarde del martes 1 de agosto la clínica La Primavera, ubicada en el sector de Cumbayá, fue "clausurada definitivamente por haberse encontrado infracciones a Ley Orgánica de Salud", según informó Maily Vásconez, directora provincial de salud.

La funcionaria señaló que al momento se encuentra sustanciando procesos administrativos en contra de la clínica por presuntas negligencias médicas. A través de una entrevista telefónica con este diario, Diego Alarcón, propietario y médico de dicha clínica calificó de injusta la clausura definitiva de la institución de salud. "El 18 de mayo se dio una clausura parcial y nos dieron un plazo para realizar cambios. El plazo no se cumplió y vinieron a realizar un nuevo control con una normativa muy subjetiva". Alarcón además aseguró que la clínica ha respondido a todos las denuncias que se han realizado y afirmó que "no existe ningún caso de negligencia que haya sido demostrado".

El colectivo autodenominado Víctimas de La Primavera expresó que continuarán batallando hasta que la justicia actúe en favor de los 68 casos de madres y niños que fallecieron o resultaron con secuelas como parálisis cerebral tras la presunta inobservancia a protocolos médicos. "Este es solo un primer paso. No descansaremos hasta que se haga justicia", expresó Elizabeth Galárraga, miembro del colectivo. Verónica Cedeño, integrante del colectivo, afirma que existen casos de víctimas registrados desde hace 15 años. "Ha sido un camino muy difícil. Si nosotros no hubiéramos peleado en las calles quizá no se hubiera logrado la clausura definitiva". 

Según Alfredo Larrea, abogado de algunos de los miembros del colectivo, existen dos denuncias en la Fiscalía realizadas hace tres años en contra de la clínica. "Al momento se encuentran en etapa investigativa pero vamos a continuar impulsando esas acciones para que la verdad salga a la luz. El médico deberá responder por las negligencias cometidas al no ser un médico gineco-obstetra, como se presentaba ante las pacientes", dijo Larrea.


 

miércoles, 2 de agosto de 2017

El Servicio de Neonatología del Texas Children's Hospital



El Texas Children's Neonatology Service fue fundado en 1971 con 20 camas y cinco unidades de aislamiento. Hoy en día brinda el más alto nivel de atención a aproximadamente 2.500 recién nacidos al año. Con 173 camas totales, 76 camas de nivel IV están dedicadas al cuidado de bebés con problemas cardíacos y neurológicos complejos.

El Servicio de Neonatología del Texas Children's Hospital fue fundado por la pionera de la Medicina del Recién Nacido, Dra. Murdina MacFarquahar Desmond, una Pediatra del Baylor College of Medicine. Desmond comenzó su trabajo con recién nacidos en 1948. A principios de la década de 1950, en medio de la era de la posguerra y del Baby Boom, trabajó en el cuarto de niños del Hospital Jefferson Davis, el hospital universitario afiliado a Baylor en Houston. En 1954, Desmond se convirtió en miembro del personal del Hospital de Niños de Texas y sentó las bases para la investigación, las oportunidades de entrenamiento y el reclutamiento médico relacionado al cuidado del recién nacido.

En 1961, Desmond contrató al Dr. Arnold Jack Rudolph de Sudáfrica. Juntos, Desmond y Rudolph transformaron el cuidado del recién nacido. En 1963, Desmond escribió su artículo de referencia, "Comportamiento clínico del recién nacido." Este artículo describió en detalle los períodos de recuperación y reactivos de los neonatos. Desmond y Rudolph también fueron cruciales para establecer la primera Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) en el suroeste entre 1964 y 1965 en el Hospital Jefferson Davis. Otro logro de la asociación entre Desmond y Rudolph fue el primer descubrimiento del síndrome de rubéola expandido en los Estados Unidos. Estos primeros avances médicos culminaron con la apertura de la primera UCIN en el Texas Children's Hospital con cuatro camas y un vivero de 25 cunas en el St. Luke's Episcopal Hospital en 1971 que marcó el comienzo "oficial" de los Servicios de Neonatología del Texas Children's Hospital. 

Durante las próximas décadas, los siguientes hitos ayudaron a impulsar al Texas Children's a la vanguardia del cuidado neonatal.:

Años setenta:
El Dr. Reba Michels Hill publica numerosos artículos sobre la epidemiología de las drogas ingeridas por mujeres embarazadas.

1975:
El Dr. Arnold Rudolph establece la beca de Neonatología del Texas Children's, lo que lo convertiría en uno de los más grandes del país.

1978:
Se lanza el Kangaroo Crew®, uno de los primeros equipos de transporte neonatal, formado por enfermeros y becarios especializados en neonatología del Texas Children's Hospital.

1980:
Se realizó la primera Reunión Familiar de UCIN para ex pacientes y familias que habían recibido atención en el Texas Children's. Esta tradición se ha celebrado anualmente cada año desde entonces (37 años).

1987
La Dra. Murdina Desmond se retira como jefa, después de más de 30 años en el Texas Children's Hospital.

1990
Se lanza un nuevo programa creado para enseñar a enfermeros clínicos neonatales las habilidades necesarias para realizar el manejo primario de pacientes en la UCIN del Texas Children's Hospital.

1993
Se creó el Centro Perinatal para Niños de Texas, permitiendo que un equipo de médicos y enfermeras del Texas Children’s estuviera en las salas de parto para ayudar con el cuidado y la transferencia de bebés de muy bajo peso al nacer.

1995
El Dr. Rudolph falleció, después de pasar casi 40 años de carrera en el Texas Children's Hospital.

1998
Más de 120 miembros del equipo de Neonatología del Texas Children's cuidanron de los bebés Chukwu, el primer conjunto de octillizos que se ha registrado como sobreviviente.

Ahora:
Más de 2.500 niños son atendidos cada año en el Texas Children's Newborn Center, lo que lo convierte en una de las UCIN más grandes y experimentadas del país. El Centro para Recién Nacidos está dirigido por un equipo multidisciplinario de médicos y enfermeras neonatales reconocidos internacionalmente por su conocimiento en el cuidado de bebés prematuros y críticamente enfermos. Se ofrece el nivel más alto de cuidados intensivos neonatales disponibles y están afiliados nueve UCIN más de nivel II en el área de Houston que proporcionan la misma calidad de atención del Texas Children's e iguales altos estándares pero en áreas periféricas de la ciudad.

El Newborn Center ofrece todos los servicios que los bebés críticamente enfermos o prematuros podrían necesitar, incluyendo:

    Tratamiento de hernias diafragmáticas congénitas.
    Oxigenación de membrana extracorpórea (ECMO).
    Tratamiento de espina bífida.
    Tratamiento de la enfermedad de Hirschprung.
    Tratamiento de enfriamiento corporal para encefalopatía hipóxica isquémica.
    Reparaciones de atresias del intestino delgado.
    Cuidados quirúrgicos de la gastrosquisis.
    Cuidado quirúrgico del onfalocele.
    Reparación de fístulas traqueo-esofágica o de atresia esofágica.

jueves, 27 de julio de 2017

Charlie Gard morirá

Manifestantes pidiendo una oportunidad para Charlie Gard

Los padres de Charlie

El bebé Charlie Gard será desconectado de su soporte vital y no podrá celebrar su primer cumpleaños este 4 de agosto.

Sus padres, Chris Gard y Connie Yates, han librado una dura batalla legal de cinco meses contra el Hospital Great Ormond Street de Londres, cuyos médicos sostuvieron desde un principio que no había cura posible para su hijo. Lo que hoy muchos se preguntan es qué habría pasado si el Hospital hubiese dejado marchar a Charlie hace cinco meses, cuando aún podría haber tenido una posibilidad, por mínima que fuera.

Los últimos escáneres realizados a Charlie mostraron que el niño padece daños irreversibles en el cerebro y sufre atrofia muscular severa. El doctor Hirano, el neurólogo de Nueva York que se había ofrecido a curar a Charlie, ha certificado que ya no existe tratamiento que pueda curarlo. En el tribunal, Grant Armstrong, que representa a los padres de Charlie, ha expresado con claridad la posición de los padres: “Lo mejor para Charlie es no seguir el tratamiento”.

Fuera de una de las salas de los Reales Tribunales de Justicia en el Strand londinense inicialmente se respiraba optimismo en la decisión del juez y varias decenas de personas del “Ejército de Charlie” y de CitizenGO y HazteOir.org, las plataformas que han recogido más de 550 mil firmas en diferentes países de Europa y de América pidiendo una oportunidad para Charlie, estuvieron desde primera hora de la mañana congregados, coreando consignas en favor de Charlie, cantando canciones y haciendo tocar el cláxon a los vehículos que pasaban.

Pero el ambiente se enfrió de golpe cuando se filtró lo que ocurría en el interior de la sala. La desesperación ha llevado a muchos a comenzar a gritar “¡vergüenza, vergüenza!” contra el hospital, contra el juez, incluso contra las decenas de medios de comunicación presentes, a los que han acusado de no defender desde un principio la causa de los padres.

El bebé pasará sus últimos momentos con vida en un hospital especializado en enfermos terminales, a la espera de que sus padres y los médicos que le tratan acuerden el plan de cuidados paliativos para él, según el dictamen emitido este miércoles.

En una audiencia celebrada en el Tribunal Superior de Londres, el magistrado Nicholas Francis determinó que los padres del bebé, Chris Gard y Connie Yates, y el hospital Great Ormond Street, donde el bebé está ingresado, tendrán de plazo hasta este jueves al mediodía para decidir cuál será el programa de cuidados que recibirá el pequeño y cuánto tiempo le queda de vida.

La familia de Charlie, un bebé de 11 meses aquejado de una rara enfermedad que le ha dejado en estado terminal, había pedido que se les concediera una semana junto a su hijo antes de dejarle morir y su abogado, Grant Armstrong, dijo que ha encontrado a un médico para cuidar al bebé en sus últimos momentos. No obstante, ese doctor ha resultado ser médico de familia y no el especialista en cuidados intensivos de pediatría, que el citado hospital considera "esencial" para dar la atención adecuada que precisa Charlie en ese último tramo.

El juez confía en que, pese a las diferencias, ambas partes lograrán alcanzar un acuerdo sobre el plan de cuidados al niño antes del 27 de julio del 2017 pues, de lo contrario, el bebé será igualmente trasladado y se pondrá fin a su tratamiento paliativo poco después.

Los padres de Charlie solicitaron esta semana a la justicia que su hijo pudiera salir del hospital y así fallecer en casa, tras abandonar su lucha legal de los últimos meses para poder someterle a una terapia experimental en Estados Unidos. Los médicos veían inviable esa opción por motivos prácticos y abogaban por un centro especializado en enfermos terminales, alternativa finalmente aceptada por la pareja.

Durante la audiencia se evidenciaron diferencias entre el equipo legal de los padres de Charlie y los médicos del hospital londinense sobre el plan de atención médica para los momentos finales del niño. Charlie padece el síndrome de depleción de ADN mitocondrial, un extraño desorden que inhabilita la capacidad del cuerpo de dar energía a los músculos y, según el citado centro médico de Londres, su calidad de vida no mejoraría con la terapia experimental.

“Mamá y papá te quieren mucho Charlie, siempre te han querido y siempre te querrán.  Sentimos tanto no haberte podido salvar… Dulces sueños, bebé. Duerme tranquilo, nuestro pequeño muchacho hermoso. Charlie Matthew William Gard. Nuestro héroe”.