martes, 24 de abril de 2018

Medicina Homeopática II



Un grupo de médicos franceses reactivó el debate sobre la eficacia de la homeopatía. Piden que se deje de reconocer lo que tildan de "disciplina esotérica".

El debate aviva las pasiones en Francia donde más de un tercio de la población recurre a estos tratamientos, según la asociación de las empresas farmacéuticas. También se trata del país de origen de la empresa Boiron, el primer laboratorio homeopático a nivel mundial.

"Uso medicamentos homeopáticos a menudo ya que son tratamientos menos agresivos que las pastillas que uno se toma habitualmente”, dice Maryline, una francesa que hace sus compras en una farmacia homeopática en París.

Maryline ejemplifica: “A mí y a mis hijos siempre nos ha hecho bien para los dolores de articulaciones, para  las alergias temporales, sobre todo actualmente, para los dolores de dientes de mis nietos. Y yo, a mi edad, lo uso para los calores menopaúsicos."

La decisión del sistema de salud británico

Maryline es, como muchos franceses, adepta a la homeopatía y está convencida de que este tipo de medicina, fundada en el siglo XIX, da buenos resultados. Pero un sector del cuerpo médico francés no está de acuerdo, y pide que se deje de reconocer oficialmente la medicina homeopática como lo decretó Gran Bretaña. El gobierno británico abandonó el reembolso de ese tipo de medicamento en 2017.

En cambio, el Seguro Social francés subvenciona y reembolsa a los pacientes que los consumen para curarse.

A la pregunta de si estos fármacos son eficaces, Bernadette, otra clienta de la farmacia homeopática Maubeuge, responde de manera afirmativa: "Yo sí creo en la homeopatía y pienso que funciona para los problemas de sueño, la ansiedad, los problemas de piel. Mi hija ha tenido dermatitis importantes y la homeopatía la curó inmediatamente. Lo mismo para las pulgas: tuvo un tratamiento y nunca más tuvo."

Tratamientos menos agresivos

Aunque la medicina convencional domina en el sistema de salud francés, existen también médicos que recurren a la homeopatía. Es el caso de la doctora Véronique Christophe del hospital Saint-Jacques donde se atiende cada año a miles de pacientes.

La característica principal de los medicamentos homeopáticos es su dilución en dosis ínfimas, para tratamientos de fondo. Consiste además en tomar en cuenta la salud del paciente en su totalidad. 

A diferencia de la medicina habitual que actúa para suprimir síntomas, patologías –contra los cuales siempre se receta un ‘anti algo’, anticonvulsivante, antiinflamatorio, etcétera–, la homeopatía al contrario busca que el cuerpo encuentre un nuevo equilibrio”, detalla la doctora Christophe.

En otitis agudas de niño por ejemplo, la homeopatía consiste en un tratamiento complementario a los medicamentos para calmar infecciones o inflamaciones agudas. En un caso así, la homeopatía permite prevenir “para que el niño se vuelva menos sensible al frío, a la humedad, al polvo, y ver cuál es su inmunidad, por lo tanto se le da un tratamiento de fondo”, explica Véronique Christophe.

“Curación milagrosa”

Hace unas semanas un colectivo de 124 médicos franceses publicó en la prensa una carta abierta dirigida al gremio de médicos y al gobierno, pidiendo que se ponga fin al reconocimiento académico de la homeopatía. Estos doctores afirman que el efecto de la homeopatía es nulo o a veces nocivo.

En su carta, afirman que "la homeopatía, al igual que otras prácticas llamadas ‘medicinas alternativas’ no es nada científica. Estas prácticas se basan en creencias que prometen una curación milagrosa y sin riesgos. En septiembre de 2017, el Consejo Científico de las Academias de Ciencias Europeas publicó un informe que confirma la ausencia de eficacia de la homeopatía. En la mayoría de los países desarrollados, los médicos tienen prohibido recetar productos homeopáticos".

Los detractores de esta medicina alternativa estiman que "más allá del efecto placebo, las terapias llamadas 'alternativas' son ineficaces e incluso peligrosas ya que atrasa a veces el diagnóstico y los tratamientos necesarios con consecuencias dramáticas".

En cambio, la Dra Pascale Laville, homeópata y directora del hospital Saint-Jacques considera esta afirmación como “muy poco solidaria con el cuerpo médico”. “Nos tildan prácticamente de charlatanes”, dijo.

La Dra. Laville, generalista y homeópata, admite, sin embargo, “que no se ha logrado probar con los métodos científicos actuales, la eficacia de la homeopatía. Sin embargo hay muchos estudios que fueron ignorados. No hemos logrado muestras con un número significativo de pacientes. Cada paciente es muy complejo. Aquí tenemos 30.000 expedientes de clientes por año. Es un potencial enorme para la investigación clínica”, argumenta.

El informe de la Academia de Ciencias

La carta abierta de los detractores de la homeopatía se basa en un informe colectivo de las Academias de Ciencias de varios países europeos, publicada en septiembre de 2017, en el que se afirma que la homeopatía carece de pruebas científicas.

Desde su despacho que da hacia el río Sena, el doctor Jean François Bach, miembro de la Academia francesa de Ciencias y escéptico sobre los efectos de la homeopatía resume el contenido de este informe demoledor para la homeopatía: “La Academia de Ciencias de Suecia, la que entrega los Premios Nobel, hizo un meta análisis de todos los artículos científicos sobre pruebas terapéuticas sobre la homeopatía” y subraya que “de todos estos estudios, ninguno demuestra de manera científica que la homeopatía es más eficaz que un placebo. "A veces el simple hecho de tomar una medicina recetada por un médico, hace que el paciente se sienta mejor", afirma el doctor Bach. "El problema para nosotros es que los productos homeopáticos tienen un costo. El seguro social francés cubre el 30% del costo de estos productos”.

Bach considera además que el apetito de los pacientes por la homeopatía conlleva otro peligro: “a veces algunos pacientes se alejan de su médico generalista o especialista, y en casos de enfermedad grave, si acuden a un homeópata, no curarán la enfermedad”.

La doctora Véronique Christophe rechaza este argumento y explica que la homeopatía es una medicina adicional, un complemento a los tratamientos convencionales.

La respuesta de la ministra de Salud

La semana pasada la ministra de salud francesa, Agnès Buzyn afirmó que, según ella, la homeopatía solo tenía un efecto placebo, pero al no ser tratamientos nocivos, el Estado francés seguirá subvencionándolos.

La última etapa de esta guerra en el mundo de la salud, tendrá lugar en el consejo de médicos ante el cual un colectivo a favor de la homeopatía ha citado a los detractores. El gremio será finalmente el encargado de zanjar esta polémica recurrente.


 

lunes, 23 de abril de 2018

Medicina Homeopática I


En España los medicamentos homeopáticos deberán demostrar su eficacia para venderse con indicación terapéutica.

El Gobierno ha dado el primer paso para regular la homeopatía en España, un «sistema curativo» -como lo define la Real Academia Española- o una pseudoterapia, vilipendiada por la gran mayoría de la comunidad científica. El Ministerio de Sanidad presenta hoy a las comunidades autónomas en el Consejo Interterritorial de Salud la orden ministerial con la que quiere controlar la calidad, seguridad y hasta la eficacia de los medicamentos homeopáticos.

La orden obligará por primera vez a los laboratorios homeopáticos a demostrar la eficacia de sus productos, como hacen los medicamentos convencionales. Aunque solo tendrán que someterse a ensayos clínicos y demostrar si funcionan cuando quieran registrarse con una indicación terapéutica determinada. Es decir, si demuestran que funcionan para el tratamiento de la tos o los dolores articulares podrá aparecer esta indicación en el envase. Los que solo puedan argumentar su seguridad y calidad y no un efecto beneficioso no podrán venderse para el tratamiento de un problema de salud específico. En ese caso, se registrarán bajo el epígrafe «sin indicaciones terapéuticas».

Composición detallada

Los fabricantes de productos homeopáticos también deberán indicar la composición detallada de los componentes activos, así como la declaración de los excipientes. El laboratorio deberá disponer del certificado de normas de correcta fabricación e informar de la existencia de productos de origen humano o animal, entre otros requisitos.

La orden está marcada por una directiva europea de hace diecisiete años en la que se estableció un código comunitario para los fármacos de uso humano. Esa directiva ya implantaba dos categorías para estos productos: los que podían someterse a la metodología de los ensayos clínicos, «teniendo en cuenta su naturaleza homeopática», y los que no presentaban riesgo alguno para el paciente por la débil concentración de principios activos.

Parches legales

En este tiempo España ha ido poniendo parches legales. Uno de ellos permitió reconocer en 1994 a todos los productos homeopáticos que ya estaban a la venta. Bastó con que las empresas fabricantes presentaran la documentación para su autorización y registro. Aquel año, fueron enviadas a la Agencia Española del Medicamento 19.134 solicitudes. A partir de ahora los productos que no cumplan con los requisitos no se podrán comercializar.

La ex ministra, Ana Mato, intentó aprobar la orden ministerial que ahora darán luz verde los consejeros de Salud. Pero finalmente no cuajó. La regulación de Sanidad llega en los momentos más bajos de esta pseudoterapia, aunque más de la mitad de los españoles dice que confía «mucho» o «bastante» en la homeopatía, según la encuesta de Fecyt, con la que el Gobierno periódicamente pulsa el nivel de conocimiento científico de los ciudadanos.

En el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas de febrero también se preguntó por primera vez por pseudoterapias como la homeopatía y el reiki. Las respuestas reflejaron las dudas y el desconocimiento de la población para saber discernir entre los tratamientos médicos y las falsas terapias. Los entrevistados dicen conocer las llamadas terapias alternativas, aunque en realidad no saben lo que son ni cómo funcionan. En esta encuesta, quienes defienden los tratamientos avalados por el método científico también se muestran a favor de la homeopatía. Muchos están confundidos porque los productos se venden en farmacias, con prospecto y hasta tienen la recomendación del médico.

En países como Francia y el Reino Unido la confusión es mayor porque la homeopatía tiene financiación pública, algo que no ocurre en España. En Estados Unidos se ha decidido poner coto con una medida fácil, que no ha tenido eco en la orden ministerial española. La FDA, la agencia norteamericana del medicamento, no la prohíbe, pero obliga a sus fabricantes a incorporar una leyenda que deja claras las reglas del juego: «No hay evidencias científicas de que funcionen». Con esta medida, las autoridades sanitarias estadounidenses dejan libertad a los convencidos de la homeopatía, pero convierten su consumo en un acto de fe.

Contra la tos, contra el cáncer, contra...

Los productos homeopáticos se basan en el principio de «curar sin dañar», según Samuel Hahnemann, su creador hace 200 años. Son preparados de una sustancia que se diluye en repetidas ocasiones en alcohol o agua destilada. Esa dilución aumenta su seguridad sin perjudicar su eficacia porque el agua supuestamente almacenaría las propiedades curativas pese a estar sometido a cientos de diluciones, dicen sus defensores. Con este principio, se trata desde la tos hasta el cáncer.

A algunas instituciones científicas no les preocupa solamente que sean tratamientos inútiles, sino que se conviertan en «un riesgo para la salud de los ciudadanos» porque los pacientes pueden alejarse por su culpa de tratamientos farmacológicos apoyados en la evidencia científica, como advertía un informe de la Real Academia Nacional de Farmacia.

En el Libro Blanco de Boiron, uno de los grandes laboratorios homeopáticos, sin embargo, se presentan 142 ensayos clínicos, 23 revisiones sistemáticas y cinco metaanálisis sobre la terapia homeopática con conclusiones favorables. Aunque estas cifras se quedan escasas si se tienen en cuenta que estos productos llevan en el mercado 200 años.


miércoles, 18 de abril de 2018

El niño Alfie Evans puede morir

 Alfie Evans

 Los padres de Alfie Evans (a la derecha de la fotografía)

El ejército que apoya a Alfie Evans

Alfie Evans ha estado en el centro de una apasionada batalla legal por mantener o suspender su soporte vital que se libra entre sus padres, funcionarios de salud y el sistema de justicia británico durante varios meses ya.

Los jueces dictaminaron ya que el niño debería desconectarse, pero sus padres y el Papa se oponen vehementemente.

Alfie Evans ha vivido en coma durante más de un año después de ser derrotado por una misteriosa enfermedad neurológica. 

El niño, ahora de 23 meses, empezó a perder numerosos hitos del desarrollo psicomotor en sus primeros siete meses, dijo su familia. Comenzó a hacer "movimientos espasmódicos, parecidos a convulsiones" y fue llevado a los médicos, pero a sus padres se les dijo que era "él era algo flojo y tenía retardo en el desarrollo psicomotor tardío", afirma la familia. Pero se contagió de una infección en el pecho que le causó convulsiones y se le colocó en soporte vital en el Alder Hey Children's Hospital en Liverpool en diciembre del año 2016.

Alfie, que nació el 9 de mayo de 2016, se encuentra en un "estado semi-vegetativo" y tiene una condición neurológica degenerativa que los médicos no han diagnosticado definitivamente.

Algunos expertos creen que podría tratarse de una condición mitocondrial semejante a la que afectó hace poco al niño Charlie Gard.

Después de que fue admitido en el Alder Hey, les informaron a sus padres que el niño no iba a sobrevivir pero luchó para vencer la infección y comenzó a respirar por sí mismo. No obstante, contrajo otra infección en el pecho y tuvo que volver a usar un respirador cuando comenzó a tener más convulsiones.

Actualmente se describe el estado de Alfie como semi-vegetativo y los médicos del Alder Hey han dicho que conviene suspender la ventilación mecánica.

Los padres de Alfie Evans, Tom Evans y Kate James, ambos en sus 20 años, provienen de Liverpool y han ejercido una constante presión sobre el sistema de justicia en un intento por mantener vivo a su hijo. Tom Evans, en particular, ha hablado en público, oponiéndose a cada uno de los fallos de la corte. La pareja parece ser religiosa, con Tom citando los 10 mandamientos en un caso judicial, recordando a la corte el quinto: "no matarás".

Después de que los jueces en el Tribunal Europeo de Derechos rechazaran el caso, Tom dijo que él y su compañera estaban "en pedazos, angustiados y doloridos" y que la decisión significaba que su hijo "iba a ser asesinado".

El 13 de abril, Tom y Kate anunciaron que lanzarán otro desafío legal para luchar por la vida de su hijo y están listos para solicitar al Tribunal de Apelaciones que permita que el tratamiento de Alfie continúe y que sea trasladado a un hospital en Italia. Esto a pesar de que ya se ha establecido una fecha para que se retire su soporte vital.

Hablando en las afueras del hospital Alder Hey, el viernes 13 de abril, Tom dijo que le informaron que podría enfrentar la cárcel si saca a Alfie del hospital y, agregó, que hay agentes de policía en la sala para evitar que se lleve a su hijo.

En la última apelación, se dictaminó que el soporte vital de Alfie debe ser apagado y se informó a los abogados que los médicos habían acordado que no había "esperanza".

También se leyó a la corte una declaración del fallo anterior donde se mencionaba que: "La terrible realidad es que casi la totalidad del cerebro de Alfie se ha erosionado, dejando solo agua y fluido espinal”.

FUENTES: