jueves, 7 de enero de 2016

La Universidad Central reduce personal por falta de presupuesto

Oficialmente se dice que 186 se quedarían sin trabajo. Ellos hablan de 350. Algunos serán recontratados.

La Universidad Central entró en emergencia después de la terminación de los contratos de 186 personas del área administrativa, de laboratorios y de centros de cómputo… La decisión fue tomada por el rector de la institución, Fernando Sempértegui.

Carteles aparecieron pegados en las 18 facultades con la frase: “La crisis la pagamos los trabajadores. ¡Secretaria despedida! Lamentamos no poder atenderle”.

El pasado lunes, los exempleados acudieron a sus labores después del feriado, como lo hacían normalmente. Hasta ese día, no habían sido informados de que sus contratos no habían sido renovados. Por eso, consideran que fue un despido, dijo Lady Romo, una de las afectadas y vocera de los empleados.

En algunos casos, los decanos de las facultades los reunieron para informarles que no se renovaron los contratos por falta de presupuesto. A otros simplemente se les dijo que ya no regresen al día siguiente, aseguró Romo.

Por eso, ayer un grupo se reunió en los exteriores de la Facultad de Filosofía para protestar por lo que consideran es una vulneración a sus derechos, al no haber sido comunicados en diciembre y porque la mayoría todavía no cumplía con los dos años de contrato que están permitidos por la Ley de Servicio Público.

Lady Romo, vocera de los extrabajadores: “No son solo los 350 despedidos y sus familias, sino también es el caos administrativo en el que se queda la universidad. La Central no ha tenido exceso de funcionarios, trabajamos al 100%”, dijo la extrabajadora. El número de despedidos que ellos manejan es en función de los datos recogidos en las asociaciones de empleados.

Protesta

Los exempleados fueron recibidos ayer por Sempértegui, en el salón donde sesiona el Consejo Universitario. Él les aseguró que no hubo las contrataciones por no contar con el presupuesto para los pagos.

El ofrecimiento durante la reunión fue que se hará una reforma presupuestaria para recontratar al personal cuyos contratos terminaron el 31 de diciembre y que todavía no cumplían dos años en la institución. La próxima semana iniciarían las contrataciones, entre lunes y martes.

“Vamos a sacrificar una partida que se llama ‘bienes y servicios’, reducir ciertas compras básicas para poder financiar la recontratación”, explicó.

Fernando Sempértegui, Rector de la Central: "La única vía para que continúen vinculados es otro contrato. Para recontratarlos, necesitamos el financiamiento. ¿Cómo contratamos a una persona si no tenemos cómo financiar?”.

En 2015, la universidad ejecutó 94 millones de dólares para el pago de todo el personal. Para este año, el Ministerio de Finanzas aprobó un presupuesto de 87 millones. “Por lo tanto, tenemos que mover siete millones de otro rubro”, dijo Sempértegui.

Una exempleada que estuvo laborando en la Facultad de Filosofía por seis meses espera que el ofrecimiento se cumpla. Ella realizaba los trámites de certificados y graduaciones. Es madre soltera y necesita su sueldo para mantener a su familia. “Estamos sumamente afectados. Además, el trabajo se nos va a acumular demasiado”.

Ella asegura que ni siquiera el personal que estaba trabajando hasta antes de la terminación de los contratos abastecía para cumplir con todas las tareas dentro del horario regular de trabajo.

Datos

La Asociación de Empleados de la Facultad de Filosofía apoyó a los extrabajadores.

En la red social Facebook, los trabajadores crearon un grupo denominado ‘Los despedidos de la UCE’.

miércoles, 6 de enero de 2016

Nueva protesta de clínicas privadas que hacen diálisis


Pacientes de al menos tres clínicas de diálisis de la capital, por pedido de los dueños, acudieron al Ministerio de Finanzas para protestar porque todavía no se realiza el pago de los valores adeudados desde julio.

Las clínicas mantienen convenios con el Ministerio de Salud para brindar el tratamiento a los pacientes de insuficiencia renal. El 9 de diciembre pasado hubo otro plantón, en esa ocasión en las dos carteras, para reclamar por la misma transferencia.

Las autoridades se comprometieron a pagar lo adeudado y, a mediados de ese mes, la mayor parte de las clínicas recibió los valores por las facturas entregadas. Sin embargo, quedaron algunas pendientes, confirmó Julio Moscoso, uno de los voceros.

Un funcionario del Ministerio de Finanzas recibió a una delegación y el compromiso fue que el pago se haría apenas pudiera. Primero deben proporcionarles un nuevo número para su orden de pago por el cambio de año, señaló Moscoso.



FUENTE: http://lahora.com.ec/index.php/noticias/show/1101901775#.Vo0Er0-jZ1s


Familias asumen casi la mitad del gasto en salud del país


Durante los últimos años ha crecido el egreso público, pero sigue la brecha.

El gasto en salud aumentó durante los últimos años y, a pesar de que el Gobierno y el IESS cubren el 29% y el 23% del total, respectivamente, los ecuatorianos siguen asumiendo “los principales desembolsos”, es decir, el 45%.

La cifra se publicó en el informe ‘Privatización de la Salud en Ecuador’ de 2015, en base a información de la Organización Mundial de la Salud.

Conforme crecieron los desembolsos en el área de salud, en el período 1995-2013, analizado por el autor Pablo Iturralde, también aumentó el gasto que tienen que hacer las familias, aunque el crecimiento se ha desacelerado en los últimos años.

En 1995, los egresos totales fueron de 734 millones, de los cuales 270 correspondieron al denominado ‘gasto de bolsillo’. Unos años más tarde, en 2002, los gastos ascendieron a 1.304 millones, de los que 800 fueron cancelados por los ciudadanos.

Ya en 2009, el pago del país en salud fue de 3.431 millones, de los cuales 921 fueron asumidos por las ‘carteras’ individuales. Finalmente, en 2013, el monto total fue de 6.760 millones de dólares y casi la mitad la pagaron los ecuatorianos, 3.051 millones.

Ese monto hace que el país ocupe el tercer lugar en la región por el pago que hacen las familias. Según los datos de 2013, en Venezuela el porcentaje que cubrían los ciudadanos era del 66% y en Paraguay del 57%.

Relativa mejora

A pesar de que los ecuatorianos asumen todavía un porcentaje alto de los gastos en salud, ya no cubren esos rubros tanto como antes porque también incrementó el egreso público.

Desde 2007 hasta 2013, el gasto creció 92%. De ese porcentaje, el IESS contribuyó en el 37%, el Ministerio de Salud en el 34% y los hogares, el 29%.

“Aunque las familias fueron las que más gastaron, la tendencia en el último periodo de Gobierno indica que sus egresos crecen menos rápido que los realizados por el Ministerio de Salud y Seguridad Social”, explica Iturralde en el documento.

En ese periodo “hubo un incremento importante del sector público, principalmente del Seguro Social”, que si bien permitió la disminución del gasto de bolsillo, significa que los aportantes también contribuyeron, añadió en entrevista.

Testimonios

El chef Hugo Lozano, quien dirige una empresa de ‘cattering’, gasta unos 600 o 700 dólares cada cuatro meses. Su esposa está con comienzos de cáncer. Se atiende en el Seguro Social pero no siempre recibe todas las medicinas y le “toca comprar fuera”.

Los dos trabajan, por lo que con sus sueldos se arreglan para cubrir el rubro de salud que para ellos es “prioridad”. Pero aún así, dice que se complica.

Luis Guamán (68) compra al mes entre 50 y 60 dólares en medicinas, entre ellas para controlar la presión. Es jubilado y se atendía en el IESS, pero dice que “está mala la atención, por lo que toca recurrir a médicos particulares”.

Hace un mes pagó ocho dólares por una consulta. “Lógicamente me afecta a mi presupuesto. Eso tendría que darme el Seguro, pero como no hay consultas”, acude a la medicina privada”.

En cambio, Marta Guanoluisa (51) está desempleada y se atiende en una unidad médica pública en Jardín del Valle, en el suroriente de Quito. Tiene gastritis crónica y recibe dos medicamentos para “apaciguar el dolor”. Pero a veces tiene que comprar la medicina fuera porque le dan para un mes, pero las citas médicas para cada tres meses. “Sí es caro, me cuesta la caja de 20 pastillas 12 dólares y tomo una diaria”, mencionó.

domingo, 27 de diciembre de 2015

748 médicos foráneos son parte del Sistema de Salud Pública del país



Por Diego Bravo, Diario EL COMERCIO, Quito, 26 de diciembre de 2015

En solo un día, el emergenciólogo venezolano Carlos Sánchez, de 31 años, podía atender más de 100 pacientes heridos de bala en el hospital Domingo Luciani de Caracas, capital de Venezuela.
La mayoría de casos, por asaltos o balaceras. Caracas es la segunda ciudad más peligrosa del mundo”, dice el galeno. Esas duras condiciones de trabajo, sumado a la crisis económica que afronta el país, lo empujó a buscar nuevas opciones.

Llegó al Ecuador en enero del 2015. En el tiempo que llevo acá, apenas dos pacientes llegaron con heridas de bala y seis por apuñalamiento”.

Primero trabajó en el Pablo Arturo Suárez como coordinador de servicios de emergencias. Ahora, en el hospital Docente de Calderón.

En mayo del 2014, en el país se registraron 98 médicos extranjeros en el sistema de salud pública. Ahora hay 298, por contratos directo y a través del Plan Ecuador Saludable Voy por Tí. A esa cifra se debe sumar los 450 que llegaron por convenio con Cuba (748 en total). Hasta octubre del 2015 estuvieron en el país otros 32 médicos cubanos familiares asistenciales, según el Ministerio de Salud.
Por eso, la mayoría de galenos son cubanos. Aunque también hay más colombianos y venezolanos (ver infografía) y están concentrados en Pichincha, Guayas y Manabí. Los perfiles de los médicos varían, pero hay una mayor presencia de médicos generales, familiares y especialistas en atención primaria. Con Cuba hay un acuerdo de gobierno a gobierno.

Con Colombia influye la cercanía y el cambio de moneda. Para los venezolanos, los salarios y condiciones de trabajo son un imán, como dice Carlos Sánchez.

El salario promedio de un médico difícilmente llega a USD 50. Con eso no alcanza ni para la canasta básica. Yo ganaba un poquito más que al cambio superaba los USD 100. El psiquiatra Iván Pérez y el cirujano vascular Jorge Herrera, por su lado, percibían en su natal Cuba 1 600 pesos (USD 60) que les servían para mantener a sus familias por 10 días.

Luego, para ganar dinero extra, el primero laboraba sembrando plátanos o comercializaba ropa; el otro se dedicaba a criar cerdos. Ahora laboran en centros de salud públicos de Quito. Incluso ya han traído a sus familias.

En un principio, reconocen, ellos iban a permanecer un corto período en el país para luego viajar a Estados Unidos, pero prefirieron radicarse en Quito.

“Yo incluso estoy en trámites de obtener mi nacionalización. Mis hijas se sienten como ecuatorianas y se han adaptado al clima”, manifestó Herrera.

“Ejercer la medicina es más complicado en EE.UU. para un latinoamericano, en Ecuador hay más facilidades para los profesionales foráneos”, precisó Pérez, quien llegó hace un año.

Según el Ministerio de Salud Pública (MSP), 1 475 plazas de especialidades y maestrías médicas se ofertan cada año. Esta cantidad se incrementará a más de 1 800 en los próximos meses.

El MSP informó que en este año se financian 891 cupos para galenos a través de becas. El venezolano Carlos Sánchez es especialista en Medicina Crítica de la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Centrales Rómulo Gallegos. Uno de los campos de especialización que más se necesitan en Ecuador.

Por eso, lograr una plaza de trabajo no fue tan complicado. Lo primero es presentar documentación en la Cancillería, luego rendir pruebas psicométricas, de conocimientos técnicos y presentarse a una entrevista de trabajo. Uno de los requisitos es registrar sus títulos en la Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación, que puede tardar entre uno y tres meses si se cumplen todos los requisitos.

Por todo ese proceso pasó la hondureña Nelly Bonilla, de 28 años. Ella labora en la Maternidad de Carapungo, en el norte de Quito, desde enero del 2015. Su especialidad es la Medicina Familiar.
En su país, señala, es más complicado lograr especializaciones en las universidades públicas. De ahí que su aspiración es trabajar unos cinco años y luego estudiar dermatología en la Universidad Central del Ecuador.

Ella estudió medicina en la Escuela Latinoamericana de Medicina de Cuba. Actualmente también colabora como representante de promoción de salud y los fines de semana labora como encuestadora para el censo del programa Cero Muertes Maternas.

Con su primer sueldo, Bonilla envió remesas a su madre en Tegucigalpa. Pérez y Herrera también ayudaron a sus parientes en Cuba.

Carlos Sánchez, en cambio, aprovechó el dinero para traer a su esposa a Quito. Ahora también ayuda a otros colegas que quieren arribar a Ecuador.

Los galenos seleccionados para trabajar en el país tienen sueldos desde USD 986 hasta 2 967, según la formación y la experiencia. Reciben viáticos por residencia adicional de entre USD 595 y 935 en función del cargo, por máximo dos años.