viernes, 11 de octubre de 2019

El comunicado oficial del Ministerio de Salud Pública del Ecuador del 11 de octubre del 2019


El comunicado oficial del Ministerio de Salud Pública del Ecuador del 08 de octubre del 2019


Las futuras madres, las madres y los recién nacidos de la Maternidad Isidro Ayora de Quito en el medio de la protesta


Los premios Nobel de Fisiología y Medicina del 2019




La importancia fundamental del oxígeno y la necesidad que tienen de este gas los animales para convertir los alimentos en energía útil se ha entendido durante siglos, pero no se conocía la forma en la que las células se adaptan a los cambios en sus niveles. Los científicos laureados este año, William G. Kaelin Jr., Sir Peter J. Ratcliffe y Gregg L. Semenza, descubrieron cómo las células pueden sentir y adaptarse a la disponibilidad cambiante de oxígeno e identificaron la maquinaria molecular que regula la actividad de los genes en respuesta a los niveles variables de oxígeno. Los descubrimientos fundamentales de los premios Nobel de este año revelaron el mecanismo para uno de los procesos adaptativos más esenciales de la vida. Establecieron las bases para nuestra comprensión de cómo los niveles de oxígeno afectan el metabolismo celular y la función fisiológica. Así mismo, sus descubrimientos también han allanado el camino para nuevas estrategias prometedoras para combatir la anemia, el cáncer y muchas otras enfermedades.



miércoles, 9 de octubre de 2019

lunes, 7 de octubre de 2019

En Chile, el aborto ya es ley pero la mitad de los obstetras se declara objetor de conciencia



Por Rocío Montes

Aunque la norma se aprobó en 2017 para tres supuestos, el aborto legal en Chile choca dos años después contra la resistencia de los médicos ya que la mitad de los obstetras del sistema público chileno sigue declarándose objetor ante los embarazos por violación

Dos años después de la promulgación en Chile de la ley de interrupción del embarazo por tres causas —peligro de vida de la madre, inviabilidad fetal y violación—, el Ministerio de Salud reportó 188 casos de niñas y mujeres donde se constituyó la tercera causa, de las que 150 realizaron un aborto, según la ONG Corporación Miles. Se trata de una cifra notablemente inferior a la proyectada por las autoridades en 2012, cuando en medio de la discusión parlamentaria se estimaba que más de 1.000 mujeres decidirían anualmente interrumpir sus embarazos producto de ataques sexuales.

Esta diferencia de cifras se debe en parte por las dificultades propias de la implementación de una ley de esta naturaleza, pero sobre todo por problemas de fondo que se han presentado con la puesta en marcha de esta norma. Diversas ONG, activistas de derechos humanos y académicas alertan de la falta de información de las pacientes y otros problemas profundos, como que el 51% de los médicos obstetras del sistema público se declara objetor de conciencia a la hora de practicar abortos por violación, permitido hasta las 14 semanas en el caso de las niñas menores de 14 años y hasta las 12 semanas para las mayores.

“Se estima que el 10% de las violaciones puede terminar en un embarazo y entre 2010 y 2018 tuvimos 174.000 denuncias, pero en dos años 150 mujeres han abortado por esta causal”, indica Javiera Canales, coordinadora del área legal de Corporación Miles, que capacita a profesionales y judicializa casos de chilenas a las que se les ha negado el acceso a un aborto. “Nos llaman mujeres a las que no las han dejado abortar porque los médicos les dicen: ‘No tienes cara de violada y como no te ves afectada, no puedes interrumpir’. Por lo tanto, para las chilenas sigue siendo mucho más fácil el mercado negro”, agrega Canales.

Hasta antes de que entrara en vigencia la ley de aborto en tres causales, las interrupciones del embarazo estaban totalmente penalizadas, en todos sus supuestos. Lo estableció la dictadura de Augusto Pinochet poco antes de dejar el poder, en 1990. Como hasta hace poco se trataba de un delito, no existían cifras sobre la cantidad de abortos que se producían en la clandestinidad, pero los expertos estimaban que eran unos 70.000 anuales. Si bien siempre se supo que la normativa de 2017 estaría enfocada solo en los casos de mayor gravedad, en estos dos años no solo las interrupciones de embarazo en casos por violación han sido menores a las proyectadas. Por peligro de vida de la madre, se pensaba que habría unos 10.000 cada año, pero desde 2017 se han producido 406. Por inviabilidad del embrión o feto, se estimaban entre 300 y 550 casos al año, pero desde septiembre de 2017 se han producido 399.
Una ley con omisiones

Para Gloria Maira, coordinadora de la Mesa de Acción por el Aborto —formada por 14 organizaciones, activistas, académicas y defensoras de derechos humanos—, sin perjuicio de que resulte entendible la necesidad de tiempo para la implementación de la ley, “existen omisiones y falencias (carencias) importantes que no están siendo ni abordadas”. Además, describe uno de tantos conflictos relativos al aborto: “En la atención primaria —donde se detecta la gran mayoría de casos que podrían estar dentro de las tres causales—, la posibilidad de la interrupción del embarazo no se informa a la población, por lo que las mujeres no saben que tienen el derecho”. Sobre la causal de violación, añade: “No hay acción para detectar la violencia sexual principalmente en el caso de niñas y jóvenes (...) No hay política pública que permita prevenir y atender la violencia sexual y sus consecuencias, en este caso, el embarazo forzado”.

Además de que 580 de los 1.148 médicos gineco-obstetras del sistema público de salud se declaran objetores de conciencia para practicar abortos en casos de violación, un 21% se declara objetor de conciencia en el caso de peligro de vida de la madre (238) y un 29% cuando se trata de una inviabilidad fetal (328), de acuerdo al Ministerio de Salud. En el caso de los anestesistas, uno de cada cuatro (un 26%) prefiere no realizar abortos cuando la niña o mujer resultó embarazada por una violación.

En un estudio de la Corporación Humanas de julio pasado, que analiza la realidad de la objeción de conciencia en los servicios públicos, se hace referencia al reglamento de octubre de 2018 del Ministerio de Salud, “que facilita al máximo la posibilidad de acogerse a la objeción de conciencia disponiendo que para ello basta completar un formulario tipo, sin que se requiera ninguna clase de fundamentación”, según esta entidad que trabaja por el cumplimiento de las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos de las mujeres en Chile. “Tampoco se plantea respecto a quienes se declaren objetores alguna clase de contraprestación o servicio en compensación a las atenciones de salud que se les faculta no brindar”.

El informe de Humanas indica que ni la ley ni el reglamento resguardan el carácter “excepcional” que debería tener la objeción de conciencia y apunta a un problema central: “A los establecimientos de salud no se les exige contar con al menos un equipo no objetor, permitiéndoles derivar a la mujer o niña a otro recinto”. En el caso de la ciudad de Osorno, en el sur del país y con una población de 140.000 habitantes, 17 de los 18 obstetras del servicio de salud objeta la causal de violación sexual, es decir, el 94,4% de los médicos, según el informe de la corporación.

De acuerdo a un informe del monitoreo social que realizó la Mesa de Acción por el Aborto en siete zonas de Chile para evaluar la implementación de le ley, existen diversas razones que esgrimen los médicos para objetar. Una ginecóloga del norte del país, relató: “Tenía colegas que definitivamente su objeción de conciencia iba por el tema ideológico, religioso, pero algunos lo usaron como exclusa de ‘yo no me quiero meter en problemas, entonces objeto”. Otro profesional indicaba: "En el hospital todos fueron objetores de conciencia en un principio, pero en sus consultas médicas particulares practican abortos a sus pacientes y muchas veces ocupan insumos del mismo hospital".

La Corporación Miles, con el objeto de dar a conocer la normativa a las chilenas, lanzó una campaña de tres vídeos explicando los mecanismos y requisitos para acceder a la ley de aborto en tres causales, los derechos que tienen las mujeres para que no sean vulnerados y los límites que tiene la objeción de conciencia.

jueves, 26 de septiembre de 2019

Biberones de 3000 años



Por Miguel Ángel Criado

Durante millones de años, los distintos miembros del género Homo vivieron como cazadores y recolectores hasta que hace unos milenios (las fechas varían según la región) se produjo un fenómeno generalizado de sedentarización apoyada en la agricultura y la ganadería. En esa revolución, la del Neolítico, los biberones pudieron ejercer un papel relevante. El hallazgo de restos de leche animal en tres pequeñas vasijas con pitorro apunta en esa dirección y muestran como pudo acortarse la lactancia y adelantarse el destete en las primeras sociedades urbanas.

"Sabíamos que habían aparecido vasijas de arcilla usadas posiblemente para destetar a los pequeños en el Neolítico, hace unos 7.000 años, en Alemania y se fueron haciendo más comunes en Europa durante las edades de Bronce y Hierro", cuenta la arqueóloga de la Universidad de Bristol (Reino Unido) y coautora del estudio Julie Dunne. Pero añade que no había pruebas de que fueran usadas como biberones. "Esta es la primera y directa evidencia de que se alimentó a los niños prehistóricos con diversos tipos de alimentos, entre ellos leche de rumiantes", añade.

Dunne y sus colegas analizaron la capa interior de tres de estas pequeñas vasijas halladas en diversos puntos de Baviera, en el sur de Alemania. La más antigua ha sido datada entre el 1200 y el 800 antes de esta era. Y las tres fueron encontradas en tumbas de niños de muy corta edad. Mediante análisis molecular y de los distintos isótopos encontrados, identificaron residuos de diversos lípidos, en particular ácidos grasos como el palmítico o el esteárico, que procederían de grasas de origen animal. "Esto nos dice que los biberones contenían leche que vendría de animales domesticados, como vacas, ovejas o cabras", apunta la arqueóloga, experta en química orgánica.

Antes de este trabajo, publicado en Nature, las únicas pruebas sobre la duración de la lactancia y el inicio del destete en la antigüedad procedían de análisis de huesos de algunos pequeños. Pero además de no ser capaces de datarlo con exactitud, estos trabajos tampoco informaban de qué sustituía a la leche materna.

"Por lo general se acepta que el destete se producía a los 3-4 años en las sociedades de cazadores y recolectores y a los 2-3 años en las sociedades basadas en la agricultura", comenta la investigadora del Instituto de Arqueología Oriental y Europea de la Academia de Ciencias de Austria y coautora del estudio, Katharina Rebay-Salisbury. "Las vasijas que hemos estudiado son muy posteriores, en torno del 1200 al 600 antes de Cristo, durante el proceso de urbanización", acota la arqueóloga.

Esta nueva información podría reforzar la teoría que relaciona las pequeñas vasijas con pitorro aparecidas en yacimientos anteriores con la alimentación de los bebés. De ser así, los biberones de cerámica habrían tenido su papel en la revolución neolítica: al permitir un adelanto del destete, pudieron facilitar que la tasa de fertilidad de las mujeres aumentara hasta los dos hijos y, con ello, sentar las bases de la transición demográfica y el crecimiento explosivo de la población que se inició entonces.

"Un destete similar al de nuestro tiempo, con adelanto del mismo, en comparación con el de los cazadores-recolectores, apareció con la revolución neolítica y la agricultura, probablemente debido a la disponibilidad de cereales y legumbres para hacer papillas (weaning foods, "alimentos de destete", en el original)", dice la investigadora de la Universidad de Roma Tres (Italia) y la Universidad de Bristol Francesca Fulminante, que ha investigado las prácticas de alimentación infantil desde el Neolítico hasta la Edad Media.

Fulminante, que no ha participado en esta investigación, ha estudiado cómo las sociedades urbanas tienden a adelantar el destete y acortar la lactancia materna, pero, aclara, no se trata de una evolución lineal: "Lo hemos visto en las primeras sociedades urbanas, en las ciudades romanas y en las medievales, mientras que, en los periodos de transición como entre la Edad del Bronce y la del Hierro o al final de periodo romano y principios del medieval, se tendió a alargar la lactancia y postergar el destete". Sin embargo, dice, se trata de un estudio preliminar que necesita de más investigación.