domingo, 21 de septiembre de 2014

Los horarios de octubre del 2014


martes, 16 de septiembre de 2014

El Baca Ortiz cumplió 66 años



El Hospital Pediátrico Baca Ortiz de la ciudad de Quito, Ecuador, se inauguró el 14 de julio de 1948. Su apertura se realizó en una de las propiedades que los esposos quiteños Héctor Baca Miranda y Dolores Ortiz Baca donaron para el establecimiento de una casa de salud en la ciudad capital. 

Los filántropos, al no tener descendientes directos, entregaron su legado bajo testamento elaborado en París en 1912 y en él encargaron al Cabildo Eclesiástico de Quito la construcción y sostenimiento de un hospital para niños pobres. En el testamento, Héctor Baca recomendaba, en una de las cláusulas, que esto se haga en un determinado plazo después de la muerte de su esposa, Dolores Ortiz de Baca que falleció en 1923.

En 1924 se constituyó la Junta Administrativa del Hospital Baca Ortiz, presidida por el Dr. Gabriel Araujo M., la cual adquirió, en 1927, la posesión legal de los bienes de los esposos Baca Ortiz. Sin embargo, la creación del Hospital de Niños no se hizo efectiva en el transcurso de los siguientes años aunque algo se avanzaría, más tarde, con la construcción del edificio en las calles Mariano Aguilera (hoy Avenida Seis de Diciembre) y Colón. En 1941, año de la invasión peruana al Ecuador, este edificio, aún inconcluso, fue cedido temporalmente a la colonia Machala de niños refugiados de El Oro, desplazados por aquella invasión; esa colonia permaneció en dicho local hasta 1946.

El 10 de noviembre de 1948, la Junta de Administración del Hospital y el Director de Asistencia Pública, Dr. Alfonso Zambrano, nombraron como presidente de la misma al Dr. Carlos Andrade Marín y se determinaron los fines fundamentales del Hospital: "Velar por el cuidado de los enfermos y mantener un alto nivel técnico y profesional". De acuerdo a la voluntad de los esposos Baca Ortiz, se construiría un hospital llamado Nuestra Señora de Lourdes. Sin embargo, la Junta decidió reconocer su labor filantrópica inicial y nombrar a la casa de salud como los mentalizadores de la obra.

El Hospital inició sus actividades con 20 camas y, por más de medio siglo y gracias a la decisión y preparación de sus Médicos y de su personal de Enfermería, se ha convertido en un símbolo de protección de la infancia en el País. 

Por la gran demanda de atención médica, en 1964 se construyó el segundo edifico de cinco plantas que permaneció así hasta que el 6 de junio de 1986 se pudo financiar la creación del nuevo Hospital gracias a la gestión del doctor Jorge Bracho Oña, Ministro de Salud Pública en ese entonces e integrante de la Familia Baca Ortiz, que fue el motor decisivo para que en julio de 1988 la nueva estructura física sea entregada al servicio de la creciente población infantil. 

En la actualidad, esta casa de salud cuenta con 328 camas y 1109 profesionales de la salud que laboran en servicios altamente equipados con tecnología de última generación y amplias salas de espera para la estancia temporal de los pacientes, sus padres o sus familiares. 

La inversión pública en los Servicios de este Hospital Especializado ha sido imperativa para la provisión de un servicio de calidad. El capital destinado al equipamiento y adecuación ha permitido la renovación y equipamiento de varios espacios como Hospitalización, Emergencia, Cuidados Intensivos, Servicios de Diagnóstico, Farmacia y de la infraestructura como Central de Oxígeno, Área de Generación Térmica, entre otros.

A partir de la implementación del Sistema de Referencia y Contrareferencia, los padres, madres o familiares de los niños ya no hacen filas o duermen en esta casa de salud para obtener un turno; esto ha permitido que la atención sea eficiente y beneficie a más de 600 niños y niñas diariamente quienes reciben atención médica en 42 especialidades pediátricas que integran el Servicio de Consulta Externa.

Diariamente se realizan aproximadamente 36 procedimientos con procesos innovadores, como cirugías apoyadas en neuronavegación, cirugías de mínimo acceso y procedimientos cotidianos de alto impacto en la calidad de vida de los pacientes.

Luego de 66 años, la Maternidad Sotomayor de Guayaquil afronta el futuro con más optimismo

Douglas Sánchez sale alegre y orgulloso del Hospital Gineco-Obstétrico Enrique Sotomayor, ubicado en Pedro P. Gómez y 6 de Marzo en la ciudad de Guayaquil, Ecuador. Lleva en los brazos a su quinta hija. Cuenta que las anteriores y su primer nieto también nacieron en aquella maternidad que el 14 de septiembre del 2014 cumplió 66 años de creación y que el día 15 festejó su aniversario con una sesión solemne, a las 12:00.

Esta conmemoración supuso el fin de un ciclo de seis décadas de atención de partos, en el que han nacido 1’600.000 niños.

Los servicios materno-infantil del Enrique Sotomayor se trasladarán a la nueva maternidad que se edifica en la ciudadela La Atarazana, al lado del Hospital de Niños Roberto Gilbert y que estaría lista en el primer trimestre del próximo año.

Sánchez espera que su segunda hija, que tiene tres meses de gestación, alumbre a su nieto en el nuevo centro. “Ya es tradición de familia que aquí nazcan nuestros hijos, hasta mis familiares de Samborondón y Salitre vienen aquí”, comenta.

Personal médico que ha dedicado parte de su vida a laborar en la primera maternidad que tuvo Guayaquil muestra alegría por el futuro del Centro Médico que, en La Atarazana, dispondrá de más espacio físico y servicios de salud en favor del binomio madre e hijo.

“Estoy emocionado por el futuro, pero un poco entristecido por lo que ha significado nuestro hospital a lo largo de estos 66 años, de los cuales yo fui partícipe por 45 años”, expresa Luis Hidalgo, director del centro.

Hidalgo vio los cambios y mejoras que se han dado en la casa de salud. “Hace 40 años había 220 camas, ahora hay 300 para madres y 178 para neonatos; de 5 quirófanos pasamos a 14 (...), hay también nuevos servicios como psicoprofilaxis (ejercicios de relajación) para las madres, que se daban solo para las adolescentes, ahora todas los pueden hacer”, dice.

Esto último se da para bajar la cantidad de cesáreas que se realizan al año, que llega al 50% de los partos. El año pasado bajaron un 8%, lo cual Hidalgo considera un logro.

Luego del traspaso de los servicios del Enrique Sotomayor, el hospital seguirá con su oferta de salud, pero no está definido en cuáles especialidades, señala Hidalgo.

Fuente: Diario El Universo, 15 de septiembre del 2014

miércoles, 3 de septiembre de 2014

El temor y los prejuicios

video

Una muestra clara del miedo al Ébola y del estigma que está generando ocurrió el pasado lunes. Un joven del que se sospechaba que podía estar contagiado de este virus y que, por tanto, se encontraba a la espera de los resultados de sus pruebas en uno de los centros de aislamiento gestionado por Médicos Sin Fronteras (MSF) en Monrovia, capital de Liberia, se escapó del mismo y acudió buscando comida a un mercado próximo, donde fue sembrando el pánico a su paso. Un vídeo difundido este martes muestra los hechos. El joven, descalzo y vestido con un pantalón corto y una camiseta roja, va armado con un palo y piedras para hacer frente a las decenas de personas que le increpan, sin atreverse a acercarse a él. Personal del centro de aislamiento, vestidos con el traje de protección, lo persiguen hasta que consiguen hablar con él. Sin embargo, ante la negativa del joven de volver al centro, lo reducen y, a la fuerza, lo introducen en una camioneta, tal y como muestra el citado vídeo. 

Según ha informado MSF, "el paciente abandonó la zona de casos sospechosos de nuestro centro en Monrovia después de que empezó a sentirse desorientado. Un equipo lo siguió hasta el barrio y le trajo de vuelta para proporcionarle atención médica. Poco después fue dado de alta. Lógicamente hay un gran miedo y estigmatización en torno al Ébola en África occidental, lo que hace que el trabajo de promoción de la salud sea una parte muy importante de la respuesta. Además de la pérdida de vidas a causa de la enfermedad, las comunidades afectadas deben hacer frente también a las consecuencias del Ébola. Todo ello hace que sea más urgente la movilización de recursos, apoyo logístico y suministros por parte de la comunidad internacional".

Monrovia es, sin duda, la ciudad más afectada por la expansión del virus. Hay casos en todos los barrios y los epidemiólogos de la OMS creen que decenas de personas mueren en sus casas sin notificar la enfermedad, lo que agrava aún más la situación. Precisamente este martes los enfermeros del hospital JFK han iniciado una huelga en demanda de más medios de protección frente al virus y de mejores salarios. Según el portavoz de este colectivo, John Togba, los auxiliares sanitarios "carecen del equipo necesario (…) lo que está causando un aumento del número de contagios y muertes entre el personal". Togba añadió que los enfermeros se sienten "poco recompensados ante el alto riesgo al que están expuestos". 

Por su parte, la presidenta liberiana, Ellen Johnson-Sirleaf, volvió a insistir en que "la situación en nuestro país continúa siendo grave. Nuestro sistema de salud está sometido a mucha presión y la comunidad internacional no ha podido responder con rapidez". El Gobierno ha decidido prorrogar la medida de mantener al personal no esencial de la Administración en sus hogares durante todo el mes de septiembre, decreto que ya estuvo en vigor en agosto, para evitar así posibles contagios. Pese a todo Johnson-Sirleaf mostró una cierta esperanza al asegurar que "las condiciones están mejorando poco a poco y el mundo comienza a reaccionar".

martes, 2 de septiembre de 2014

La nueva Neo del Saint Francis...

11 de diciembre del 2013

Un gran movimiento de pacientes ocurrió el 10 de diciembre del 2013 en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Saint Francis Medical Center de Lynwood, California, Estados Unidos.

El personal trasladó a sus diminutos pacientes hacia un nuevo espacio, más grande. Esta ampliada UCIN de Nivel III es una de las primeras áreas terminadas como parte del proyecto de expansión y renovación del edificio del Medical Center’s Building on Excellence.

Empezando a las 8 de la mañana, después que los médicos pasaron visita, las enfermeras comenzaron a mudar los bebés a la nueva área de una planta situada por debajo de la anterior. Para las 10 am, todos los 14 niños estaban ya en sus nuevas habitaciones. Abril Bond, coordinadora de la UCIN, dijo que la transición se realizó sin problemas, gracias a una gran preparación de parte del personal.

Además del espacio, uno de los cambios más significativos es la creación de 18 habitaciones individuales, lo que refleja las mejores prácticas en Neonatología. Habitaciones en las que los padres se sientan más cómodos mientras se encuentran con sus bebés y en donde tengan un papel más activo en su cuidado. Estas habitaciones privadas también ayudan a prevenir la propagación de infecciones y ofrecen a los niños enfermos el mejor ambiente en el que pueden prosperar.

El centro también ha ampliado los espacios diseñados en particular para múltiples usos, con habitaciones equipadas especialmente para manejar gemelos y trillizos. El nuevo espacio también incluye una sala de estar que cuenta con facilidades para realizar actividades y mirar vídeos y ofrece un respiro para las familias que quieren darse una escapadita de la, a veces, agobiante relación clínica.

Estas habitaciones familiares fueron posibles gracias a los esfuerzos de recaudación de fondos hechos por The Friends of Saint Francis.
 
La Saint Francis Foundation contribuyó con $ 1.5 millones para ayudar a pagar la nueva UCIN de Nivel III. La Fundación también está recaudando fondos adicionales, para sumar un total de $ 3 millones, y financiar proyectos especiales incluyendo una NICU de Nivel III para el Seguimiento Clínico del Desarrollo, facilidades para el descanso de la familia y unidades de hospitalización para los bebés.

La UCIN de nivel III del Saint Francis fue la única en la región cuando se inauguró en el 2001, está integrada por tres neonatólogos certificados, becarios entrenados que cuidan a los recién nacidos prematuros y en estado crítico y un personal de enfermería altamente experimentado. La Saint Francis trata aproximadamente a 250 bebés en su UCIN cada año.

Los nuevos padres, Daniel y Erin Lewis de Farmington, disfrutan de un precioso momento con su hijo, Milo James Francis, en el alojamiento conjunto de una de las habitaciones en la nueva UCIN de nivel III del Saint Francis. Milo nació el 6 de diciembre y pesó 2925 gramos.
 

Kendill Pullen y su bebé, Maverik Knox, disfrutan de su habitación privada en la nueva UCIN de nivel III del Saint Francis. Maverik nació el 24 de noviembre del 2013, nueve semanas antes de tiempo, con un peso de sólo 1135 gramos.