sábado, 27 de agosto de 2011

Newsweek en español, 21 y 28 de agosto del 2011, 20-25p.

Una palabra que puede salvar su vida: ¡No!

Por Sharon Begley


Una nueva investigación muestra cómo algunas pruebas y procedimientos comunes no sólo son caros sino que pueden hacer más daño que bien.

El Dr. Stephen Smith, profesor emérito de medicina familiar de la Faculta de Medicina de la Brown University, le pide a su médico que no le haga una prueba de sangre del antígeno prostático específico (PSA) para el cáncer de próstata o un electrocardiograma anual para la detección de irregularidades cardiacas, ya que se ha demostrado que ninguna de estas pruebas pueden servir para salvar vidas. Más bien, ambas pruebas con frecuencia encuentran peculiaridades inofensivas que pueden conducir a una peligrosa odisea de pruebas y procedimientos. La Dra. Rita Redberg, profesora de medicina en la Universidad de California, San Francisco, y editora de la prestigiosa Archivos de Medicina Interna, no tiene ninguna intención de hacerse una mamografía de detección a pesar de que su cumpleaños número 50 hace tiempo que pasó. Esa es la edad en la que a las mujeres se les aconseja hacerse una. Pero, dice Redberg, detectan demasiados falsos positivos (puntos sospechosos que resultan, a la biopsia, no ser nada) y los tumores pueden remitir por sí solos, y hay poca o ninguna evidencia de que ese procedimiento pueda salvar vidas.

Estos médicos no están en contra de la medicina. Ellos no están tratando de ahorrar dinero en sus pagos colaterales o en sus deducibles. Y ellos no están tratando de frenar el alza exorbitante de los costos de salud de la nación, de $ 2,7 billones y que constituyen la sexta parte de cada dólar gastado en los EE.UU. Estos profesionales aplican en su vida personal un mensaje que difunden cada vez con mayor energía en su función como investigadores biomédicos y médicos: una mayor atención sanitaria a menudo significa peor estado de salud. "Hay muchas áreas de la medicina donde la no realización pruebas, la no obtención de imágenes, y el no tratar de hecho resultan en mejores resultados de salud", dice Redberg. En otras palabras, "menos es más." Archivos, que es propiedad de la Asociación Médica Americana, ha publicado un estudio tras otro sobre pruebas y tratamientos que hacen más daño que bien.

Que menos atención de la salud pueda llevar a una mejor salud y, por el contrario, que el cuidado de la salud pueda dañar más ésta va en contra de la convicción de la mayoría de los pacientes de que exámenes y tratamientos son intrínsecamente beneficiosos. Esta creencia es alimentada por la inundación de nuevas tecnologías y de fármacos que han llegado al mercado en las últimas dos o tres décadas, con la promesa de prevenir enfermedades y prolongar la vida. La mayoría de nosotros no lo pensaría dos veces si nuestro médico nos ofreciese una prueba que tiene el poder de exponer a la luz a un tumor al acecho, una arteria obstruida o una arritmia cardiaca. Según este razonamiento, es mejor saber y ser tratado que tomar ningún riesgo.

De hecho, para muchas personas sanas, las pruebas a menudo conducen a más pruebas, lo que puede conducir a intervenciones sobre la base de un posible problema que podría haber desparecido por sí solo o, en última instancia, demostrado ser inofensivo. Los pacientes pueden ser fácilmente engañados cuando una prueba de detección detecta una anomalía o cuando una intervención la trata y mejora su salud, dice el cardiólogo Michael Lauer del Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre. De hecho, dice Lauer, puede que esa anormalidad no haya sido la causa del problema o una amenaza para la salud en el futuro: "Todo lo que hemos hecho es clasificar erróneamente como enfermo a alguien que no padecía la enfermedad".

Desde las pruebas de PSA para el cáncer de próstata (a las que más de 20 millones de hombres en EE.UU. se someten cada año) hasta la cirugía para el dolor crónico de espalda y la prescripción de antibióticos para una simple infección en los senos paranasales, una extraordinaria cantidad y variedad de pruebas y tratamientos están resultando ser perjudiciales o sólo tan útiles como un placebo.

Esta toma de conciencia se produce en un momento en que Medicare ha convertido en un importante objetivo en el debate sobre el control del déficit, en el que los políticos proponen reducir drásticamente los gastos al aumentar la edad de elegibilidad o, incluso, eliminar el programa. Los expertos estiman que los EE.UU. gastan cientos de miles de millones de dólares cada año en procedimientos médicos que no proporcionan ningún beneficio o que generan un considerable riesgo de producir daño, lo que sugiere que Medicare podría ahorrar dinero y salvar vidas si se detuviera el pago de algunos tratamientos comunes. "Hay una razón por la que gastamos casi el doble per cápita en atención de salud [que otros países desarrollados] sin beneficios en la salud y en la longevidad", afirma el doctor Steven Nissen, cardiólogo de la Clínica Cleveland. "Gastamos el dinero como un marinero borracho en su día libre”.

Muchos avances de la medicina, por supuesto, han salvado vidas y aliviado el sufrimiento de millones de personas. Las pruebas de detección, como las mamografías pueden conducir a un tratamiento precoz del cáncer de mama, especialmente para las mujeres con riesgo hereditario o una fuerte historia familiar de la enfermedad. Para los pacientes con cáncer que sufren dolor en la espalda, la IRM puede resultar valiosa para detectar tumores que han hecho metástasis a los huesos, permitiendo a los médicos a intervenir antes de que sea demasiado tarde. Entre 1980 y 2004 se observó un descenso del 50 por ciento en la tasa de mortalidad por enfermedad cardiaca coronaria, gracias al surgimiento de mejores tratamientos y medicamentos que reducen el colesterol y la presión arterial. Por lo menos 7.300 vidas se salvan cada año gracias a las colonoscopias.

El dilema, de acuerdo con un número creciente de médicos y de los paneles de expertos, es que parte de este mismo cuidado de la salud que ayuda a algunos pacientes puede, cuando se les ofrece a todos los demás, ser inútil o incluso perjudicial. Algunos de los ejemplos más preocupantes se relacionan con la cardiología. En al menos cinco grandes ensayos aleatorizados controlados se analizaron los tratamientos para los pacientes cardiacos estables que no tenían nada más que un dolor leve en el pecho. Los estudios compararon los procedimientos invasivos como la angioplastia, en la que un cirujano mecánicamente ensancha los vasos sanguíneos bloqueados aplastando los depósitos grasos llamados placas; la colocación de stents, en el que se mantiene abierto un vaso sanguíneo con una malla de alambre; y, la cirugía de bypass, que consiste en injertar un vaso sanguíneo nuevo en uno bloqueado. Todos los estudios encontraron que los procedimientos quirúrgicos no mejoraron las tasas de supervivencia o la calidad de vida más que los tratamientos no invasivos, incluyendo los medicamentos (bloqueadores beta, estatinas para reducir el colesterol y la aspirina), el ejercicio y una dieta saludable. Fueron, sin embargo, mucho más caros: la colocación de stents cuesta a Medicare más de $ 1.6 mil millones al año.

Si esas conclusiones le hacen rascarse la cabeza, -¿cómo es que mantener abierto un vaso sanguíneo estrecho puede no ser maravillosamente eficaz?- usted no está solo. Muchos cardiólogos tuvieron la misma reacción cuando estos estudios se publicaron. Resulta que los bloqueos grandes que aparecen en las imágenes de TC y en otros métodos de obtención de imágenes, y que se supone podían causar ataques cardiacos, por lo general no lo hacen –pero el hecho de tratarlos sí que puede hacerlo. Eso ocurre porque cuando se interrumpen estos bloqueos a través de la cirugía, "se dispersa una gran cantidad de desechos hacia abajo en los diminutos vasos sanguíneos, lo que pueden desencadenar un ataque cardíaco o un derrame cerebral", dice Nortin Hadler, profesor de medicina en la Universidad de Carolina del Norte, cuyo libro acerca del sobretratamiento de los ancianos, titulado Repensar el Envejecimiento, se publicará el próximo mes. Muchas de las 500.000 angioplastias electivas (con el costo de al menos $ 50.000 cada una) que se realizan todos los años se hacen en pacientes que podrían beneficiarse más de medicamentos, hacer ejercicio y comer saludablemente.

En ocasiones, las nuevas tecnologías han agudizado el problema. Anteriormente, los casos de bloqueos arteriales eran detectados con radiografías de tórax, pero ahora los médicos pueden usar la angiografía cardíaca TC, que muestra el corazón y las arterias coronarias en una dramática 3-D. Cuando se introdujo por primera vez, hace una década, para la detección de las enfermedades cardiovasculares, parecía casi milagrosa: en una portada de la revista Time de 2005 se pregonaba que podía "detener un ataque al corazón antes de que suceda". Aunque pueda parecer difícil de creer, la información puede ser excesiva, especialmente si se deriva de las nuevas tecnologías de obtención de imágenes. "Nuestras pruebas diagnósticas y de obtención de imágenes son tan buenas, que ahora podemos ver cosas que antes no podíamos distinguir", dice Lauer del Instituto Nacional de Enfermedades del Corazón los Pulmones y la Sangre. "Pero nuestra capacidad para comprender lo que estamos viendo y saber si hay que intervenir no ha avanzado en forma equivalente."

En un estudio reciente, John McEvoy, un especialista en cardiología de la Johns Hopkins Medical Institutions, y sus colegas encontraron que entre 1.000 pacientes de bajo riesgo que se habían sometido a una angiografía por tomografía computarizada no presentaron un índice menor de ataques cardiacos o de muertes los siguientes 18 meses que 1.000 pacientes que no se sometieron a ese estudio de detección. Pero los primeros consumieron más medicamentos y se sometieron a más pruebas y procedimientos invasivos como la colocación de un stent, todos los cuales conllevan el riesgo de efectos secundarios, complicaciones quirúrgicas e, incluso, la muerte. La misma TC tiene un potencial efecto secundario: mediante la exposición de los pacientes a altos niveles de radiación, aumenta el riesgo de cáncer. "Los pacientes de bajo riesgo sin síntomas no se benefician de la angio-TC", dice McEvoy, aunque los pacientes de alto riesgo con enfermedad cardíaca sí podrían obtener beneficios.

Nissen de la Clínica Cleveland ha visto de primera mano lo que sucede cuando los médicos, armados con demasiada información, realizan lo que resultan ser procedimientos innecesarios. En 2009 una mujer de 52 años de edad con dolor en el pecho se sometió a una TC cardiaca en un hospital de la comunidad. Ni su colesterol LDL (colesterol malo) ni su proteína C-reactiva (otro factor de riesgo para enfermedad cardíaca) eran elevados. Pero dado que la TC reveló la existencia de las placas coronarias, sus médicos realizaron una angiografía coronaria. Surgieron complicaciones y la mujer terminó sometida a más procedimientos, uno de los cuales rompió una arteria. Finalmente, acudió a la Clínica Cleveland para un trasplante de corazón, no porque ella tuviera una enfermedad cardíaca cuando comenzó todo, dice Nissen, sino debido a las intervenciones en cascada provocadas por la TC.

Nissen aconseja regularmente a los pacientes asintomáticos de bajo riesgo, que no se sometan a TC cardiaca, ecocardiogramas, pruebas de estrés e incluso pruebas de resistencia en trotadoras; los estudios demuestran que producen muchos falsos positivos, lo que lleva a intervenciones peligrosas. Incluso, los resultados negativos pueden provocar un empeoramiento en las condiciones de salud, si hacen que la gente crea que puede comer lo que quieran y dejar de hacer ejercicio. "He tenido colegas que ganan peso después de una exploración cardiaca negativa", al parecer, pensando que estaban en casa libres de riesgos, dice Redberg de UCSF.

Los radiólogos y otros médicos que diagnostican o tratan el dolor de espalda tienen su propia versión de la TC: este procedimiento se conoce como formación de imágenes por resonancia magnética, o IRM. Al igual que la TC cardíaca, en principio tiene sentido, lo mismo que obtener una imagen de alta resolución de la espina dorsal si una persona sufre de dolor en la parte baja de la espalda sin razón aparente. Generalmente, una IRM cuesta cerca de US$3,000 y está diseñada para descubrir cualquier cosa, desde discos intervertebrales prominentes hasta fisuras. De acuerdo con la lógica, si se descubre cualquiera de estas cosas, es posible tratar el problema quirúrgicamente. Pero hay un defecto fundamental: los ensayos clínicos han mostrado que la cirugía de la columna, incluyendo la vertebroplastia (aplicar un cemento especial a una diminuta fractura vertebral) y la fusión vertebral, no es más eficaz para aliviar el dolor común que el descanso normal y el ejercicio moderado. Pero al igual que cualquier cirugía, conlleva riesgos. El año pasado, el Colegio Estadounidense de Médicos advirtió que "el procedimiento de rutina de obtención de imágenes [para el dolor en la espalda inferior] no se relaciona con beneficios clínicamente importantes, pero puede provocar daños." Eso se debe a que las "anomalías" detectadas en una IRM a menudo no tienen nada que ver con el dolor de espalda (las personas sin dolor también las presentan), pero el hecho de ver algo en un examen hace que el médico se sienta obligado a eliminarlo. "Existe una antigua falacia entre los médicos según la cual si usted encuentra algo diferente de lo que usted percibe como "normal", entonces esa debe ser la causa del problema del paciente", afirma Hadler de UNC

El Dr. James Goodwin, geriatra de la División de Medicina de la Universidad de Texas, menciona un ejemplo extremo de esta falacia en el caso de una débil mujer de 84 años, a quien su gastroenterólogo le dijo que era el tiempo de realizarse otra colonoscopia, o años después de su último estudio no mostró ningún problema. La paciente murió cuando el procedimiento perforó su colon. Aunque este resultado es infrecuente, la recomendación que produjo la muerte de la mujer es demasiado común, dice Goodwin, aunque los grupos de expertos advierten que no se deben realizar colonoscopias a personas de más de 75 años o que hayan tenido resultados normales en los últimos 10 años. El médico afirma que se quedó mudo de asombro cuando supo que sus pacientes de la tercera edad seguían recibiendo "recordatorios" de sus gastroenterólogos indicándoles que era el tiempo de otra colonoscopia -siete, cinco o incluso dos años después de obtener resultados normales en pruebas anteriores.

Curioso y preocupado, Goodwin inició un estudio de pacientes de Medicare. Cuarenta y seis por ciento de ellos se sometieron a una colonoscopia menos de siete años después de obtener resultados negativos en un estudio anterior. Para empeorar las cosas, muchos de ellos tenían más de 80 años de edad.

La consulta médica también se ve afectada por una especie de extrapolación: si un tratamiento funciona en una enfermedad grave, algunos médicos suponen que también funcionará en una enfermedad más leve. Pero eso no es necesariamente cierto. Por ejemplo, en varios estudios aleatorizados se ha demostrado que los antidepresivos ayudan a controlar la depresión grave pero no la depresión moderada o leve y, sin embargo, se recetan ampliamente para esas afecciones. Los medicamentos denominados inhibidores de la bomba de protones (IBP) son eficaces contra el reflujo gástrico y enfermedades esofágicas raras, así como algunas úlceras, pero al menos la mitad, y posiblemente 70 por ciento, de las 113 millones de recetas de IBP expedidas cada año en Estados Unidos son para enfermedades en las que no tienen ningún efecto, como los dolores de estómago ordinarios. Los IBP pueden causar fracturas óseas, infecciones bacterianas graves y difíciles de tratar y neumonía. Millones de personas son puestas en riesgo innecesariamente, lo cual es una de las razones por las que el tratamiento de las reacciones adversas a los fármacos cuesta a Estados Unidos US$200 mil millones cada año.

Las estatinas, que son los medicamentos comunes para reducir las concentraciones de colesterol, tampoco podrían beneficiar a algunas personas que las consumen. Se ha demostrado que las estatinas ayudan a las personas con enfermedad cardíaca y colesterol alto, pero no a aquellas que sólo tienen el colesterol alto. Sin embargo, estos medicamentos se recetan ampliamente a pacientes que sólo cumplen con la segunda condición, a pesar de los efectos adversos, como la enfermedad muscular grave hasta en 20 por ciento de los pacientes. De manera similar, el tratamiento de resincronización cardíaca, que consiste en la instalación de un marcapasos especial que hace que los ventrículos derecho e izquierdo latan en forma sincronizada, puede salvar la vida de un paciente con insuficiencia cardiaca congestiva cuyos ventrículos presenten una asincronía de al menos 150 milésimas de segundo. Sin embargo, pacientes con asincronías de entre 120 y 150 milésimas de segundo están recibiendo esos dispositivos.

En ocasiones, las pruebas de baja tecnología también deben evitarse. En un artículo de Archivos publicado este mes, un panel de médicos, dirigido por Smith de Brown, anunció su primera lista de pruebas y tratamientos que se debía eliminar totalmente para ciertos pacientes y padecimientos: los antibióticos para las infecciones de senos nasales, la generación de imágenes para el dolor de la parte baja de la espalda, los estudios de osteoporosis en mujeres de menos de 65 años y los electrocardiogramas y otros estudios cardíacos en pacientes de bajo riesgo. Incluso los paneles metabólicos completos para adultos sanos se incluyeron en la lista. Los exhaustivos análisis de sangre de la actualidad miden unas 15 enzimas, proteínas, lípidos y otras sustancias. Sin embargo, aún por simple azar, si se realizan pruebas de 20 elementos, alguno de ellos quedará fuera de los límites de la "normalidad", a menudo debido a un simple error de laboratorio.

Muchos médicos no parecen estar recibiendo el mensaje acerca de la atención sanitaria inútil y perjudicial. Medicare les paga más de US$100 millones al año por realizar colonoscopias; aproximadamente 40 por ciento se realizan en personas a las que casi indudablemente les harán más mal que bien. La artroscopia de rodilla para la osteoartritis se realiza unas 650,000 veces al año; los estudios muestran que no es más eficaz que el tratamiento con placebo, pero los contribuyentes y aseguradoras privadas la pagan. Y aunque algunos estudios amplios, entre ellos el Estudio sobre Arterias Ocluidas realizado en 2006, han mostrado que insertar un stent para mantener abierta una arteria bloqueada más de 24 horas después de un ataque cardíaco no mejora los índices de supervivencia ni reduce el riesgo de otro ataque al corazón en comparación con el uso de medicamentos, esta práctica continúa realizándose a un ritmo de 100,000 procedimientos al año, calculan los investigadores dirigidos por la Dra. Judith Hochman, cardióloga de la Universidad de Nueva York. "Estamos matando a más personas de las que salvamos con estos procedimientos", dice Goodwin de UT. "Es así de simple."

viernes, 26 de agosto de 2011

Diario Hoy, 26/Agosto/2011

Niño con meningitis muere y Salud descarta una epidemia

Clases en escuela se reabren lunes

El menor de 7 años permanecía en terapia intensiva del hospital Roberto Gilbert Elizalde. Quería ser marino o piloto de helicópteros

El ataúd de Adrián Vargas Troncoso, de 7 años, permaneció cerrado durante su velación. Gladys, su madre, no permitió que los condolientes observaran los rastros que dejó la meningitis en su cuerpo. "Los pies los tiene moraditos y la piel parece como que si se hubiese quemado", dijo.

El pequeño es uno de los tres estudiantes de la escuela Nuestra Señora de Lourdes, ubicada en Mapasingue oeste, que presentaron los síntomas de esta enfermedad: vómito, fiebre, dolor de cabeza y manchas en la piel.

Desde el domingo, permaneció en el área de terapia intensiva del hospital de niños Roberto Gilbert Elizalde; su organismo dejó de funcionar aproximadamente a las 02:00 de ayer. Inmerso en un shock séptico, "solo nos quedaba esperar un milagro", dijo resignada la madre.

Su sueño era el de convertirse en marino o en piloto de helicópteros; sin embargo, inscribirlo en la escuela de Bellas Artes era uno de los planes que, por el momento, su familia tenía preparado para él.

"Con sus manos armaba todo lo que se imaginaba; creaba sus propios juguetes", dijo Alfredo Alvear, primo de Adrián.

Destacado por sus notas sobresalientes, integró cuadros de honor, y sus trabajos manuales se colocaban en el mural de la escuela donde se preparaba. Los compañeros del niño no asistieron a su velorio; "seguramente tienen miedo", dijo Alvear.

A las 17:00 de ayer, Adrián fue sepultado en el cementerio Jardines de la Esperanza. La ceremonia se apresuró, porque su bisabuela estaba muy afectada emocionalmente; "era el preferido de mi abuelita", dijo Gladys.

Rosario Cantos, directora de Salud del Guayas, indicó que el brote de meningitis está controlado, y añadió que el contagio de los tres niños no significa que se haya desarrollado una epidemia en la zona, ni mucho menos en la ciudad.

Exámenes ejecutados por el Instituto de Higiene Leopoldo Izquieta Pérez confirmaron dos de los casos como positivos, mientras que el tercero no fue sometido a análisis, porque ya había recibido medicación. Se trata del menor que ya está instalado en sala, esperando ser dado de alta, mientras que el otro aún permanece en terapia intermedia. Este último llegó en mejores condiciones que el menor fallecido, dijo Enrique Valenzuela, director del Roberto Gilbert.

En tanto, las personas que están siendo vigiladas por las siete brigadas de salud que se destinaron a la zona donde apareció la enfermedad, son 1 267; de esa cifra, 469 corresponden a todos los estudiantes de Nuestra Señora de Lourdes y las 798 restantes, a sus familiares y profesores. Además, alrededor de esta escuela funcionan siete planteles particulares y cuatro fiscales, en donde personal de la Dirección de Salud se encuentra realizando campañas de prevención para evitar casos de alarmas colectivas que no ameritan, dijo Cantos.

La gente que vive alrededor de la escuela continúa preocupada, pues todavía las autoridades de salud no han determinado la causa que originó la enfermedad en los estudiantes.

Sócrates Pozo, director del centro de salud de Mapasingue oeste, indicó que generalmente se desarrolla bajo condiciones de hacinamiento, insalubridad y poca ventilación.

El lugar donde residía Adrián se encuentra dentro de cerramiento compartido por una villa y varios departamentos; ahí viven sus padres y otros familiares, sumando alrededor de 14 personas dentro del mismo perímetro, indicó Gladys.

Mónica Franco, subsecretaria de Educación, aseguró que Nuestra Señora de Lourdes no presenta ninguna de las condiciones precisadas, por lo que sostuvo que las clases se reanudarán el próximo lunes, una semana después de que sus puertas se cerraran para establecer un cerco epidemiológico.

En tanto, hasta el mediodía de ayer, en la carpa de atención médica que se colocó en las afueras del centro de salud de Mapasingue Oeste se atendieron a más de 60 personas que temían haber contraído la enfermedad, pero ninguno registró signos preocupantes.

Para evitar casos de automedicación, Cantos indicó que se está evitando proporcionar los nombres de los medicamentos utilizados para prevenir la meningitis. Los menores afectados están recibiendo tratamiento con antibióticos.

La utilización de vacunas "no sería efectiva", explicó Luis Mena, epidemiólogo del la Dirección de Salud, porque su acción es preventiva y no curativa. El funcionario mencionó que la meningitis se aloja en las vías respiratorias y que no se puede desarrollar por la ingesta de elementos como el agua. (DVQ)

En 11 años, 30 casos registrados

Luis Mena, epidemiólogo de la Dirección de Salud del Guayas, afirmó que los brotes de meningitis registrados en la escuela Nuestra Señora de Lourdes, se encuentran dentro del rango de casos que se presentan anualmente.

Indicó que desde 2000 hasta lo que va del año, se han contabilizado en la ciudad 30 casos de este tipo. El año en el que más se desarrolló la enfermedad, fue en 2004 con 7 infectados; seguido de 2000 y 2001 con 5 cada uno. La incubación del meningococo, bacteria que genera la afección, tarda entre 2 y 10 días; sin embargo, gran parte de caos se desarrollan entre los 3 y 4 días, dijo.

Acciones para evitar propagación

Cuando se desarrollan casos de meningitis, la principal medida de prevención es realizar quimioprofilaxis a todas las personas que hayan tenido contacto con los infectados. Este proceso consiste en un chequeo médico general, que debe ser permanente por un período de aproximadamente dos semanas; incluye medicación.

Además, se deben evitar las condiciones de hacinamiento, desinfectar objetos y habitaciones que tuvieron contacto con el enfermo.

El lavado de manos y mejora de la ventilación de viviendas, oficinas, salones de clases entre otros, también son factores importantes.

viernes, 19 de agosto de 2011

Diario EL COMERCIO, 19 de agosto del 2011

Informe confirmó presencia de 3 bacterias

Redacción Guayaquil

Un oficio del 10 de febrero, hecho por el Comité de Control de Infecciones del Hospital Francisco de Ycaza, ratifica que tres bacterias incidieron en la muerte de parte de los 11 bebés asilados en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), en febrero.

El informe señala que “se trata de un brote por Serratia marcescens que ha ocasionado el fallecimiento de cuatro niños”. Y agrega que “hay niños fallecidos por Klebsiella pneumoniae (otra bacteria), un niño fallecido por Pseudomonas aeruginosa”.

La información coincide con los partes de defunción, que indican sepsis (infección) como causa de muerte. “Ante ello es fácil establecer que las bacterias que se alojaron en el organismo de los neonatos, sí coadyuvaron a su fallecimiento. Las bacterias fueron adquiridas cuando estaban asilados en la UCIN, en donde se comprobó la falta de asepsia”, dijo la fiscal Margarita Neira en la audiencia de formulación de cargos por este caso, hace dos semanas.

El oficio se basa en hemocultivos (exámenes de sangre) hechos a los bebés. El niño Herrera A., quien sufría gastrosquisis (exposición de vísceras) fue el primero. Se cree que fue el niño cero.

El resultado se dio el viernes 4 de febrero y fue la alerta de una infección en la sala. Pero las medidas se tomaron el sábado, cuando seis bebés habían muerto.

El oficio del Comité del Control de Infecciones fue confirmado por otro análisis del 23 de febrero. Ambos fueron evaluados por las comisiones Interna y Externa, dirigidas por el Ministerio de Salud, y determinan que la letalidad del brote bacteriano fue del 62,5%.

En febrero, la UCIN asilaba a 21 neonatos. En ocho se encontró la bacteria Serratia marcescens.

viernes, 5 de agosto de 2011

Ambientes individuales, una tendencia creciente en las NEOs de todo el mundo...


La Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Centro Médico Infantil del Centro Médico de la Virginia Commonwealth University (UCIN VCU, por sus siglas en ingles) es, a la vez, la más antigua y la más nueva Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales en el centro de Virginia. En el otoño de 2008 dio un paso hacia a un nuevo estado de la técnica con la instalación del Hospital de Cuidados Críticos VCU. La nueva UCIN cuenta con 40 camas dispuestas en 32 habitaciones familiares individuales privadas y 4 habitaciones con camas dobles especialmente equipadas para alojar a gemelos. Esta disposición se hace en el conocimiento de lo difícil que es dejar a un bebé en el hospital, aún cuando se sabe que es el mejor lugar para él en ese momento y fue creada teniendo en cuenta las necesidades especiales niños prematuros y en estado crítico y las de sus familias. En la nueva UCIN, un miembro de la familia puede quedarse con su bebé y colaborar en el cuidado del niño junto a una plantilla de casi 100 enfermeras que prestan servicios durante las 24 horas del día. Las habitaciones privadas brindan un ambiente tranquilo y permiten a las familias criar y vincularse con sus bebés, y ganar confianza en el cuidado de ellos. Las madres que deciden amamantar pueden hacerlo con privacidad y comodidad. El equipo de la UCIN apoya la participación de la familia en todos los aspectos de la atención de cuidado infantil cada vez que pueden (24 horas al día, 7 días a la semana) y anima a los padres a pasar la noche en la habitación del recién nacido, si eso es lo que desean. Cada habitación cuenta con un sofá-cama, escritorio con acceso a Internet, un armario seguro y refrigerador para la leche materna.

La Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) combina un entorno tranquilo y habitaciones privadas con el personal más experimentado y con el uso de tecnologías de vanguardia. La UCIN de la VCU ofrece la atención más avanzada que está disponible en el centro del estado de Virginia para los bebés prematuros o que requieren atención médica especializada después del nacimiento.

El ambiente tranquilo y acogedor de la UCIN no debe llamar a engaño. Esta Unidad tiene más de 35 años de experiencia y ha atendido a más de 20.000 prematuros o recién nacidos críticamente enfermos. Aunque casi la mitad de esos niños han sido ingresados debido a complicaciones asociadas con la prematuridad, la otra mitad también requiere atención especializada.

En promedio, se atienden a más de 350 bebés por año, muchos de ellos transportados desde la región central de Virginia y aún de más allá. Aunque la mayoría son de bajo peso al nacer o tienen otros problemas comunes del recién nacido, muchos necesitan la amplia y completa gama de servicios especializados que están disponibles aquí. Entre el personal, se dispone de cirujanos pediátricos, anestesia pediátrica, pediatría y cirujanos cardiovasculares. Se cuenta también con especialistas en endocrinología pediátrica, cardiología, radiología, neumología, inmunología, genética, y nefrología. Se trabaja en estrecha colaboración con el personal de Perinatología para coordinar la atención del embarazo y del parto. La UCIN de la VCU es conocida por su experiencia en el cuidado avanzado de las vías respiratorias. Junto con las modalidades de ventilación convencional, se ofrece ventilación de alta frecuencia de jet y oscilatoria, ventilación con óxido nítrico, y es una de los dos únicas unidades del estado de Virginia, que tienen un servicio de oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO). De hecho, esta unidad ha constituido uno de los primeros programas de ECMO en todo el mundo. Por lo general, los resultados en el cuidado de toda la variedad de problemas neonatales son superiores a los resultados nacionales de referencia.

La atención no se limita al parto. Dependiendo de las necesidades, los bebés pueden requerir los servicios de otras especialidades. En el Centro de Aprendizaje de Salud Infantil y Desarrollo Clínico, un equipo de médicos, especialistas en desarrollo, nutricionistas, fisioterapeutas proporciona a los padres y a los médicos de atención primaria las evaluaciones de los posibles problemas a largo plazo y ayudar a dirigir y coordinar los cuidados necesarios. El objetivo es proporcionar a cada niño todas las oportunidades para crecer y desarrollarse al máximo de sus capacidades.

No sólo se ofrece lo último en tratamientos de eficacia probada, sino que aquí se ha ayudado a descubrir o validar muchos de ellos, como el uso del surfactante para el síndrome de dificultad respiratoria, y se sigue investigando acerca de enfermedades y tratamientos en recién nacidos. El objetivo general es encontrar, practicar y mejorar el cuidado que se proporciona a los pacientes.

miércoles, 13 de julio de 2011

Una Unidad de Neo de nivel III


Cynthia Cabrera, neonatóloga de la Clínica de Longstreet (TLC) y directora médica de Neonatología, trabajando en la nueva Neonatología de Nivel III de la The Longstreet Clinic and Northeast Georgia Medical Center’s (NGMC) en Gainesville Georgia, E.U.A.

Dedicada a proveer la más alta calidad y la atención médica más personalizada posible, los médicos, enfermeras y profesionales médicos en la TLC en Gainesville Georgia, E.U.A., creen que la atención al paciente debe ser siempre "en extremo personalizada." Este enfoque es particularmente importante cuando se considera los pacientes más pequeños y de mayor riesgo de la TLC: los recién nacidos. Es probable que la peor pesadilla de un padre sea tener un bebé nacido prematuramente o con una enfermedad potencialmente mortal. Desde 1996, la TLC se ha asociado con Northeast Georgia Medical Center (NGMC) para ofrecer una atención especializada para niños en situación de riesgo, pero el año 2010 marcó un hito. A fin de proporcionar a los niños más vulnerables la mejor oportunidad posible para su supervivencia, los neonatólogos de la TLC y los profesionales en enfermería certificados y entrenados trabajan en estrecha colaboración con el nuevo personal del NGMC del estado para desarrollar y tecnificar la Unidad de Nivel III de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN ). Juntos se centran en el objetivo de hacer que estos niños lleguen a celebrar su primer cumpleaños y muchos más después.

La elevación a un certificado de nivel UCIN III fue un paso natural para el NGMC, especialmente teniendo en cuenta el hecho de que tienen el mayor volumen anual de nacimientos en el área de influencia (unos 4000 al año, lo que los clasifica en el octavo puesto en todo el estado por el número de partos). Antes de que esta certificación sea concedida al hospital (menos de un año atrás) los niños de alto riesgo tenían que ser transportados a otros hospitales que ofrecían atención de nivel III, tan lejos como Atlanta o Chattanooga, dependiendo de las posibilidades del momento. Estos bebés prematuros y enfermos hoy pueden ser atendidos las 24 horas del día, por un equipo de médicos altamente capacitados, con el fin de ayudarlos a recuperarse y prosperar, para que puedan volver a casa para estar con sus familias tan pronto como sea posible. La UCIN de Nivel III del NGMC cuenta con 26 habitaciones individuales (18 camas de cuidados intermedios y 8 camas de cuidados intensivos) que permiten total privacidad a los nuevos padres para que se dé el tiempo de la vinculación con sus bebés. Una vez que los niños son lo suficientemente fuertes para salir del hospital, hay habitaciones para padres y bebés que les permiten estar juntos la noche antes de salir para hacer la transición al hogar lo más suave posible.

Estas asociaciones, como la que se dan entre el NGMC y la TLC, potencian la comunidad médica local ya que su trabajo conjunto puede hacer la diferencia en las vidas de sus pacientes (tanto grandes como pequeños). Desde que recibió su distinción como una unidad de nivel III, en septiembre de 2010, la UCIN NGMC ha tratado con éxito y dado de alta más de 350 niños de Nivel II y Nivel III.

Las Estadísticas de Junio del 2011

El camino correcto, pero falta mucho aún...

martes, 5 de julio de 2011

Sudán


Sudán: El cruel reloj de la muerte de la primera infancia

Por Dan Teng'o, Comunicador de World Vision

Muchos informes se han escrito sobre la vida en los campos, caseríos y aldeas acerca del desplazamiento y los refugiados en África. Esos informes son incompletos si no incluyen dos palabras: mortalidad infantil.

En muchos lugares de África oriental donde he estado, la mortalidad infantil se ha vuelto tan común que esta triste situación es, ahora, una forma de vida. Muchas madres, entre ellas algunas de mis parientes, han visto morir a sus hijos de enfermedades prevenibles y tratables como la malaria y la neumonía, sin poder hacer nada.

La cifra es enorme. Una de cada tres mujeres que entrevisté en las aldeas y campamentos de desplazados en Sudán durante el año pasado, ha perdido al menos un hijo. Muchas han perdido más. La mayoría de las mujeres me dijeron que sus hijos murieron como consecuencia de diarrea, enfermedades respiratorias, paludismo y otras enfermedades fácilmente prevenibles.

Las historias son "desgarradoramente similares"

Cuando visité la clínica de World Vision en Duma, un asentamiento de las comunidades desplazadas y afectadas por la guerra en el sur de Darfur, fui detenido en seco por las historias de mujeres que habían perdido hasta seis niños debido a enfermedades que fácilmente se podría haber evitado. Sus historias trajeron lágrimas a mis ojos.

Husseina Mohammed había perdido a un hijo por diarrea. Así mismo, Medina Issa. Y así sucesivamente. Bombardeado por sus tristes historias, sentí caer en la desesperación.

Por desgracia, las historias son desgarradoramente similares en muchos pueblos africanos. La vida para muchos niños es extremadamente breve. Su corazón deja de latir demasiado pronto. Un reloj empieza a contar cruelmente desde el mismo momento en que nace un niño. Diversas enfermedades, que con frecuencia pueden prevenirse, convierten a muchos años potenciales de vida en preciosas semanas o en meses.

El miedo a la muerte prevenible ocupa un lugar preponderante

Siento un nudo de miedo en el estómago cada vez que voy a recoger las historias de las mujeres en las comunidades empobrecidas. El miedo de aprender de las muertes infantiles evitables en su familia siempre ocupa un lugar preponderante.

A menudo pido a Dios la fuerza para, de alguna manera, encontrar de nuevo la felicidad después de escuchar los lamentos sobre las muertes evitables de los niños. A nivel mundial hasta 24.000 niños mueren todos los días y, sin embargo, aquello puede fácilmente evitarse.

A pesar de esta sombría situación, hay una esperanza que no se marchita, incluso en los pueblos africanos más afectados por las muertes infantiles prevenibles. Casi todas las madres con las que he hablado cree que su próximo hijo sí va a sobrevivir.

La clave: soluciones simples

Teniendo en cuenta sus circunstancias, a menudo difíciles, no siempre es fácil ser optimista, pero ellas deciden hacerlo porque quieren que sus hijos vivan. A pesar de que sus ojos irradian la esperanza más saludable y viven más tiempo para sus hijos, muchas madres en los pueblos de África oriental están siendo agobiadas por las amenazas diarias que sus niños experimentan debido al limitado acceso a la atención de la salud, la falta de alimentos adecuados, el agua sucia, entre otros problemas.

He visto a World Vision salvar las vidas de muchos niños en Sudán y en otras partes de África, proporcionando educación sobre buenas prácticas de salud, atención primaria de salud, alimentos, agua potable y otros servicios básicos.

Este paquete de soluciones simples, consigue no sólo precautelar la vida de muchos niños del furor de las enfermedades prevenibles, sino también dar a sus madres una verdadera esperanza para un futuro mejor.