martes, 1 de noviembre de 2011

Diario EL COMERCIO, Redacción Guayaquil, Martes 01 de noviembre del 2011

Despido de médicos crea molestias

Los usuarios del Hospital de Guayaquil Abel Gilbert Pontón, uno de los más demandados de la ciudad, evidenciaron ayer su malestar por la ausencia de médicos.

Al menos 100 galenos fueron sorpresivamente destituidos la mañana del pasado viernes. Igualmente, un grupo de empleados administrativos. Las áreas más afectadas fueron Laboratorio Central y Archivo.

El viernes, el Ministerio de Relaciones Laborales les notificó, mediante acciones de personal, que médicos y administrativos debían dejar sus puestos inmediatamente. Los médicos denunciaron que fueron obligados a desalojar sus áreas de trabajo, pese a que había pacientes esperando. Las acciones de personal, que muchos se negaron a firmar, detallaban que se trataba de compras de renuncia con indemnización.

Ayer la desazón era general entre los usuarios de Consulta Externa. Por la estrecha puerta metálica que conduce a la entrada principal salían pacientes con el rostro adusto. Dos guardias privados impedían que la prensa accediera por allí al interior. A pocos metros, dos policías observaban, en silencio, sin intervenir.

Por esa puerta salió furiosa, a las 11:15, Pilar Chan. Su madre, de 70 años, debía entrar a cirugía esta semana para que le implantaran una prótesis en la pierna. Pero ayer, cuando la hija de la paciente fue a preguntar por la fecha de la operación, se llevó una sorpresa. “Estoy aquí desde las 04:00, y luego de esperar cinco horas me dicen que el doctor que debía hacer la operación fue despedido...”.

Jorge Espinoza, el cirujano asignado para aquella cirugía, está entre los médicos que fueron notificados con la renuncia.

Según el gremio de médicos del Ecuador, al menos 300 galenos han sido destituidos. Hasta ayer se desconocía el número exacto en el Abel Gilbert.

Según el Ministerio de Salud, en esa casa de salud laboraban hasta septiembre pasado 1037 médicos, entre personal de Emergencia y residentes.

Gonzalo Bermúdez, quien ejercía la jefatura del Departamento de Cirugía, mencionó que al menos 10 especialistas cirujanos fueron notificados el viernes.

Bermúdez llevaba 35 años en el Abel Gilbert. Ayer manifestó que la inesperada compra obligatoria de renuncias alterará las cirugías programadas. “Aquí se hace un promedio de 50 cirugías, principalmente de eliminación de cálculos en la vesícula”.

Otro usuario que ayer no pudo tratarse fue Pablo Heredia, de 60 años. Llegó a las 06:00, en silla de ruedas, acompañado de familiares, con una rotura de rodilla.

El sábado Heredia llegó a Emergencias y allí le dijeron que requería un traumatólogo. “Pero hoy me dicen que no hay médicos, que un traumatólogo tal vez me atendería en febrero. “Si no lo tratan podría ponerse peor”, se quejó su hija, Mariana Heredia. “Si no me atienden aquí, tendré que irme a un centro privado, pero con qué dinero”, se quejó.

Las autoridades del Abel Gilbert mantuvieron ayer hermetismo sobre cuándo y de qué forma se procederá a los reemplazos en las áreas donde se destituyó a los médicos. Solo en el área de Emergencias la atención parecía transcurrir con normalidad. Un grupo de 20 pacientes hacía fila afuera para recibir atención urgente.

En esta área tampoco se permitió ayer el acceso a la prensa. Cinco policías custodiaban la puerta.

domingo, 30 de octubre de 2011

Editorial de Diario EL COMERCIO, Domingo 30 de Octubre del 2011

La compra de medicinas

Las negociaciones directas entre los proveedores de fármacos y el Estado empezaron en el Instituto Nacional de Compras Públicas (Incop). 166 ítems de medicinas se adjudicarán con esa fórmula, porque en la subasta inversa de medicamentos no existieron competidores o se rechazó a otros ofertantes.

Las negociaciones, sin embargo, han tenido observaciones, críticas y autocríticas de diversos sectores empresariales. Un representante de la industria nacional de farmacéuticos admitió que hace falta que se homologuen los procesos para que la producción local mejore sus estándares de calidad. Según el delegado, hay fármacos que difieren sustancialmente de una a otra empresa. Se trata de un esquema en el que deben intervenir el Estado y la empresa privada. Según los conocedores de estos procesos, en Colombia la homologación tomó tres años pero el resultado positivo es que ahora se investiga a las fábricas para controlar la calidad de sus productos.

Junto a esa lucha por la calidad está, también, el esfuerzo que deben hacer todos los sectores para rebajar los precios de algunos medicamentos para combatir el cáncer y ponerlos al alcance de todos los ciudadanos que los necesiten.

Por esa misma razón, a todos los actores vinculados a los procesos de adquisición de medicinas les corresponde velar por la efectividad y la excelencia de cada uno de los fármacos que se entregarán al público.

Es plausible, además, que el Estado ahorre millones de dólares gracias a las pujas de la subasta. Y si a esto se suma que las decisiones que toma el Incop son acertadas y justas, quienes saldrán ganando serán los usuarios y el país.

Por eso es tan importante que el Instituto, con la mayor transparencia, vigile detalladamente cada oferta, cada producto y cada precio.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Bajo las luces...

Bajo las luces de la sala de operaciones del Children’s Medical Center Dallas de Dallas, Texas, un bebé de cuatro días de edad, espera una cirugía para removerle una masa


Una mirada silenciosa...

Mark Scranton, de cuatro años de edad, sigue a su equipo quirúrgico para recibir un implante coclear en el Texas Children’s Hospital de Houston, Texas


El quehacer diario de los hospitales que cuidan niños...


Merlin espera en el pre-operatorio para cirugía e instalación de un yeso completo en su pierna. Barbie, con su yeso firmado y con mascarilla y gorro quirúrgicos, demuestra valentía. Ellas resultaron heridas en el terremoto de Haití.


El Shriners Hospital for Childrens de Springfield, Massachusetts, tiene buenas noticias para compartir. Una fotografía presentada por el fotógrafo del hospital, Adrienne Lacey, ha sido seleccionada para ser incluida en la Exhibición de la Infancia de la NACHRI (Asociación Nacional de Hospitales Infantiles e Instituciones Afines, por sus siglas en inglés) de 2011.
La exposición fotográfica representa la multitud de formas en que los hospitales infantiles cumplen con su misión de cuidar a todos los niños. La exposición muestra muchos de los niños de los hospitales en fotos de alta calidad que cautivan a los espectadores.
Diez ganadores con 40 fotos completan la exposición de 2011.
La exposición se lanzó entre el 13 y 16 de marzo del 2011 en la Conferencia de la NACHRI NACH en Baltimore. La NACHRI, más adelante, exhibió las fotos en el Capitolio, donde la historia en imágenes servirá como un poderoso recordatorio para que el Congreso considere cómo las decisiones legislativas impactan en los hospitales infantiles y en los niños que éstos cuidan.
En 2010, nueve fotos diferentes del Shriners Hospital for Childrens fueron seleccionadas para la exhibición, seis de los cuales se incluyeron en el top ten. Para ver esas fotos puede ir al siguiente link:


jueves, 20 de octubre de 2011

Las Clínicas Pediátricas de Norteamérica de Octubre del 2011

http://www.mediafire.com/?15ed5h0e71xr7mh

Oswaldo Guayasamín (Quito, 1919 – Baltimore, 1999): Madre y niño

Nikolaï Alexandrovitch Yaroshenko (Poltava, 1846 – Kislovodsk, 1898): El funeral del primogénito

Mary Stevenson Cassatt (Allegheny City, Pittsburgh, Pennsylvania, 1844 - Mesnil-Théribus Francia, 1926): Beso maternal

Jan Havickszoon Steen (Leiden, 1625 ó 1626 – 1679): La visita del doctor

Jacob Maris (1837, The Hague - 1899, Karlsbad): Una joven amamantando a un bebé

Henri Lebasque (Champigné, 1865 - Cannet, 1937): Maternidad

sábado, 15 de octubre de 2011

La aplicación de la nueva telemedicina detecta las condiciones de los ojos en los bebés prematuros en forma más rápida y precisa.


El diagnóstico de los niños con riesgo de ceguera: en lugar de conducir kilómetros, el doctor inicia la sesión en la computadora.



Darius Moshfeghi, MD, especialista pediátrico en retina del Hospital Infantil Lucile Packard de Palo Alto, California, conducía cientos de kilómetros cada semana en toda el área de la Bahía de San Francisco para examinar personalmente los bebés prematuros que tenían riesgo de ceguera. Sin embargo, una red de telemedicina en ciernes del Packard Children’s Hospital es lo que le ha permitido cambiar el volante por un teclado de computadora y ayudar a los bebés aún más en el proceso.

"Hay muchas necesidades médicas no cubiertas", dijo Moshfeghi. "No tenía tiempo, iba conduciendo por la noche y los fines de semana, y siempre se me estaba haciendo tarde. Ahora puedo dedicarme exclusivamente al diagnóstico. Puedo aprovechar mi tiempo y evaluar a más niños."

Moshfeghi es uno de los pocos médicos en el área de la Bahía de San Francisco capacitados para diagnosticar la retinopatía del prematuro (ROP) una condición causada por un crecimiento excesivo de los vasos sanguíneos en la retina. Si se reconoce en las primeras etapas, la condición puede ser tratada con éxito con cirugía láser. Si no es tratada a tiempo los niños pueden quedar ciegos.

Hasta hace poco, la única manera que tenía Moshfeghi para examinar a un niño era ir personalmente, uno por uno, a todos los hospitales periféricos y mirar los ojos de cada bebé por sí mismo con un oftalmoscopio indirecto. A continuación, tomaba notas y hacía dibujos para utilizarlos como punto de referencia para un examen futuro de ese niño. Con la nueva red de la Universidad de Stanford para el diagnóstico de Retinopatía del Prematuro (SUNDROP, por sus siglas en inglés), Moshfeghi ahora puede obtener y visualizar imágenes computarizadas de la retina de un niño en Santa Cruz, por ejemplo, sin dejar su escritorio del Hospital Infantil Lucile Packard. Lo que antes le llevaba algunas horas de su día ahora es cuestión de minutos.

La nueva red es la primera de su tipo en un centro académico en los EE.UU. y llega en un momento crítico. Un número creciente de recién nacidos prematuros en este país (alrededor de 60.000 en el año 2005) junto con las recomendaciones más inclusivas para la detección de la ROP ejercen mucha presión sobre Moshfeghi y su selecto grupo de colegas. Las nuevas directrices aplicadas desde febrero de 2006 recomiendan hacer screening de ROP en cualquier niño nacido a las 32 semanas de gestación o menos, o que pesen menos de 1500 gramos. Los niños con resultados dudosos deben ser re-examinados varias veces después hasta que el diagnóstico definitivo se puede hacer.

La piedra angular de la red es un sistema de imágenes llamado RetCam II (de Clarity Systems Medical, Inc.) que consiste en una cámara de fibra óptica de mano conectada a una consola de ruedas con un panel de control y un monitor de video a color. Médicos o enfermeras que han sido entrenados de forma rápida y segura en el manejo de la RetCam II escanean los ojos de un niño en unos cinco minutos. Los archivos de imágenes digitales se envían a Moshfeghi para su análisis. Enviar imágenes en tiempo real también es una posibilidad futura, lo que permitirá a Moshfeghi observar la exploración y pedir ajustes en el enfoque, el ángulo o la iluminación durante el estudio. Las imágenes generadas por la RetCam II también se pueden imprimir o guardar para futuras consultas por Moshfeghi o por uno de sus colegas.

"Ahora es posible guardar una historia longitudinal del bebé y un seguimiento más preciso de la progresión de la enfermedad", dijo Moshfeghi. Una historia ilustrada también aumenta la probabilidad de un diagnóstico oportuno y preciso. Un estudio prospectivo multicéntrico denominado ensayo PhotoROP informó, en junio de 2005, que los usuarios del Sistema de Imagen Digital RetCam recomiendan la intervención terapéutica un promedio de dos semanas antes que los médicos de cabecera que efectúan los exámenes oculares lo hagan, sin perder ninguno de los casos.

"Si se considera al ser humano realizando directamente el examen visual como el estándar de oro", dijo Moshfeghi, "el Sistema de Imagen Digital RetCam Digital proporciona el 100 por ciento de sensibilidad y con una especificidad del 97 por ciento en el ensayo PhotoROP. Esto significa que se identificaron todos los niños referidos con la enfermedad todo el tiempo y que tan sólo el tres por ciento de casos fueron diagnosticados como enfermos cuando en realidad eran ojos sanos. "

La red se compone de cinco unidades RetCam: una que permanece en el Hospital Infantil Lucile Packard, y una en cada una de las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales de los Hospitales: Washington en Fremont; Sequoia Hospital en Redwood City; Dominican Hospital de Santa Cruz; y el Centro Médico del Valle de San José.

"Estoy muy entusiasmado con la nueva red", dijo Moshfeghi, quien también es profesor asistente de Oftalmología en la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford. "Me permitirá sentarme y mirar objetivamente muchas más imágenes que antes. Es cada vez más claro que los sistemas de control remoto de imágenes como ésta son el futuro de la detección de la ROP".