viernes, 4 de junio de 2010

Los últimos acontecimientos me motivan reflexiones suburbanas y bíblicas al mismo tiempo...



Con guantes de operar, hago un pequeño bolo
de lodo suburbano. Lo hecho a rodar por esas
calles: los que se tapen las narices le habrán
encontrado carne de su carne.

Pablo Palacio,

Un hombre muerto a puntapiés (prefacio)
Obras Completas, Editorial La Oveja Negra Ltda., 1986, Quito, 35p.




Viendo Pilato, que nada adelantaba, sino que al contrario crecía el clamor, tomó agua y se lavó las manos delante del pueblo diciendo: «Yo soy inocente de la sangre de este justo. Vosotros veréis» (Mateo, 27:24).



sábado, 22 de mayo de 2010

viernes, 7 de mayo de 2010

La luz al final del túnel...

Short Bowel; Infant; dob 08 April, 2010; Quito, Ecuador‏

De: Kim Sterneberg (kasterneberg@insightbb.com)

Enviado: Viernes, 07 de mayo de 2010 3:29:19
Para: Fernando Agama Cuenca (ferac@puntonet.ec); Fernando Agama Cuenca
(ferac50@hotmail.com)
CC: Helen Salan (htcmioh@iserv.net)

Re: Short Bowel Syndrome Neonate—Quito, Ecuador

Dob 08 April, 2010

Dr. Agama,

Hello. I tried calling you this evening with a cell phone number (59398831967) that Steve Diamond gave to our director, but my Spanish is limited and a very nice lady on the other end didn’t speak English.


Thank you for your email with the list of weights and photos. I made contact today with Dr. Samuel Kocoshis. He is the medical director of the Small Bowel Transplantation Program at Cincinnati Children’s Hospital Medical Center. Your pictures were extremely helpful. He is interested and wants to present this case to his department. He said from the pictures it appears that there is a very good chance of “bowel rehabilitation.” He said that whether or not this is possible or, if a transplant is what is needed; either situation would require a lengthy stay and close follow up. But again, he was very encouraged by what he saw.


There is a department meeting at noon on Monday where he will present the case and has asked me to be present. I am happy to go to the meeting and address any of the concerns I can. Some concerns and questions he raised regarding the acceptance by the department are:


1. ‘social’ care for the baby while here (they wouldn’t want the baby to become the sole responsibility of the hospital or have a family member of the baby change their mind during mid-treatment),

2. gaining approval for the length of time the baby would need to be here by our two governments,

3. care for the baby upon return to Ecuador,

4. and, of course, financial.


To the points he raised:


1. ‘social’ responsibility—I assured him that HTC would provide a host family and any general pediatric care not related to the case. We assume that a family member would not be accompanying the child. We already have a very experienced host family that has agreed to care for the baby.


2. gaining government permission—Helen Salan (HTC director) is very experienced obtaining medical visas and government documentation. She will need a contact in Ecuador to complete paperwork on your end. Dr. Kocoshis was relieved that the hospital wouldn’t have to do this.


3. care for the baby upon return—I assume ‘yes,’ with the medical care and commitment you have already shown this baby. But Dr. Kocoshis said that they have had cases where the medical and financial support fell apart upon children returning to their home countries. I’ll also be able to tell them that Steve Diamond has a long term relationship with the medical community in Quito. Return would not be for 2+ years from now, but this is one of the concerns he wants me to cover at the meeting.


4. Financial—Is Ecuador still willing to finance the medical care of the baby? Steve Diamond and our director, Helen, will be talking about the financial details for the hospital care and medical transport. Unfortunately, this will be an important detail for the medical team to have this case accepted by the hospital administration. I will need input from you, Steve Diamond and Helen Salan about how to proceed here. The host family and all other general pediatric care are at no cost, but the hospital and procedures…


At least this case is moving forward at Children’s. I’m not sure what we’ll know after the meeting on Monday, hopefully good news.


Your last correspondence was very helpful; could you please provide an update on the baby over the weekend? Also, if you have anything to add or questions regarding the points above, please feel free to contact me by email or phone—or contact Steve Diamond or Helen Salan. We want to help make this happen. I’ll add contact information at the bottom of this email.


Again doctor, thank you for taking care of this infant.


Sincerely,


Steven B. Sterneberg, M.D.

viernes, 23 de abril de 2010

!!!!Tiene solución¡¡¡¡

Estimado Fernando
por lo que me relata, parecería como que el bebé es un candidato para tx
intestinal
15 cm de yeyuno y colon izquierdo es lo que uno llama intestino ultracorto
lo importante ahora es el cuidado de las vías centrales y obviamente
empezar a conseguir un buen peso con la alimentación parenteral
mi numero de tel es 00549116524 3657
cualquier cosa que necesite no dude en llamarme
lamentablemente esto que les toca vivir ahora no es nada fácil pero tiene
SOLUCION
saludos
Rodrigo Sanchez Claria
rodrigo.sanchez@hospitalitaliano.org.ar
Hospital Italiano de Buenos Aires Argentina (http://www.hospitalitaliano.org.ar/)

Así de peligroso resulta...

viernes, 26 de marzo de 2010

¡¡¡Ayer inauguramos el Albergue!!!

Gracias a la voluntad de aporte social de Patricia y de Roberto disfrutamos ya de un confortable albergue para las madres de los recién nacidos de hospitalización prolongada. Esperamos que en poco tiempo éste se encuentre totalmente funcional. Un viejo sueño que se hace realidad.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Pues... ¡a moverse!

Let’s Move
Por Michelle Obama
Newsweek, 21 de marzo del 2010, pp. 30, 31.
Desde hace años sabemos que hay una epidemia de obesidad infantil en EE UU. Hemos escuchado que la tercera parte de nuestros hijos tiene sobrepeso u obesidad. Hemos visto los efectos del problema en sus sentimientos y autoestima, y conocemos los riesgos para su salud y nuestra economía: los miles de millones de dólares que gastamos, cada año, en tratamientos para enfermedades relacionadas con la obesidad, como padecimientos cardiacos, diabetes y cáncer.
Sin embargo, también sabemos que no siempre fue así. Cuando muchos de nosotros pequeños, llevábamos estilos de vida que nos mantenían en un peso bastante saludable. Caminábamos todos los días a la escuela, arriamos largas horas en el recreo, el gimnasio escolar y antes de cenar, comíamos alimentos preparados en casa que siempre parecían incluir por lo menos una verdura.
Hoy día, esas caminatas a la escuela han sido reemplazadas por autos y autobuses para muchos niños; las tardes de jugar en el parque han cambiado por sesiones de televisión, videojuegos e internet; y muchos progenitores trabajan más horas o tienen más de un empleo, de suerte que casi nunca pueden sentarse a compartir la mesa con sus familias.
Es evidente que entre las presiones en la economía actual y el incansable paso de la vida moderna, muchas veces perdemos de vista el bienestar de nuestros hijos.
Y seamos sinceros: ellos no son los responsables de todo esto. Nuestros niños no decidieron qué habían de servir en la cafetería escolar o si había que elegir entre la clase de gimnasia o recreo. Nuestros hijos no eligieron producir comestibles con montones de azúcar y sodio en tamaños colosales, para luego verse saturados de la publicidad mediática que los promueve. Y no importa cuánto nos insistan en un plato de comida rápida con dulces, nuestros niños no son los que deciden a la hora de cenar. Nosotros estamos a cargo. Nosotros tomamos esas decisiones.
Y en ello estriba la buena noticia: en que tomar la decisión de resolver el problema. Por eso hemos dado inicio a "Let's Move" ("Vamos a movernos"), campaña nacional que tiene el único objetivo de resolver el problema de obesidad infantil en una generación, de manera que los niños nacidos hoy puedan llegar a la edad adulta con un peso saludable.
Let's Move no intenta retroceder el tiempo a nuestra infancia o crear cenas de cinco platillos cada noche, pues nadie tiene el tiempo para eso. Y tampoco consiste en decir no a todo. Hay un lugar para las galletas dulces y el helado, para las hamburguesas y las papas fritas, pues todos son parte de la diversión de la infancia.
Let's Move es un programa para que las familias realicen cambios manejables que se adapten a sus horarios, presupuestos, necesidades y gustos; para dar a los progenitores las herramientas necesarias para tener una familia saludable y en buenas condiciones físicas, aumentándola en casa y la escuela de manera nutritiva —con más frutas y verduras frescas, más granos integrales y menos azúcar, grasa y sal. Es un programa para ayudar a que las tiendas de víveres den un servicio a las comunidades que no tienen acceso a aumentos frescos, y para encontrar nuevas estrategias para nuestros hijos mantengan una saludable actividad física en la escuela y el hogar.
No será fácil alcanzar todos estos objetivos y no es cosa que podamos corregir con un proyecto de ley en el Congreso o una orden ejecutiva del Presidente. He hablado del asunto con muchos expertos y ninguno ha dicho que la solución a la obesidad infantil sea pedir al gobierno que nos diga lo que debemos hacer.
Todo lo contrario. La solución estriba en lo que nosotros podamos hacer para que nuestros hijos lleven vidas activas y saludables; en padres y madres que tomen decisiones más sanas para sus familias; en alcaldes y gobernadores que contribuyan a desarrollar ciudades y estados más saludables; y en un sector privado que también haga lo que le corresponde: desde los fabricantes de alimentos que ofrecen opciones más nutritivas hasta los vendedores que entienden que los productos que benefician a los niños y sus familias, también pueden beneficiar al negocio.
Es por eso que he viajado por el país para hablar con diversos grupos, desde asociaciones de padres y maestros hasta fabricantes de alimentos, funcionarios públicos y empleados de cocinas escolares, para pedirles que sean parte de Let's Move. Y desde el inicio de esta campaña, varios proveedores escolares importantes han aceptado mejorar la calidad de sus alimentos y a duplicar su producción de frutas y verduras para atender las necesidades de nuestros hijos. Las compañías de bebidas más grandes del país han accedido a proporcionar información nutrimental más visible en los empaques de sus productos, así como en las máquinas expendedoras y fuentes de sodas. La Academia Estadounidense de Pediatría ha comenzado a instar a sus miembros a practicar la detección oportuna de obesidad en los niños y más aún, a escribir recetas detalladas que expliquen a los padres la manera de combatir el problema. También hemos abierto un sitio Web (LetsMove.org) con sugerencias sobre buena alimentación y condición física.
Estos cambios son sólo el principio y aún falta mucho camino por recorrer para alcanzar nuestros objetivos. Sin embargo, tengo confianza en que, si cada cual hace su parte y colabora con los demás, podremos garantizar que nuestros hijos no sólo tengan las oportunidades que necesitan para alcanzar el éxito, sino la fortaleza y resistencia para aprovechar esas oportunidades: para destacar en la escuela, seguir la carrera de sus sueños, cuidar de sus propios hijos y vivir el tiempo suficiente para conocer a sus nietos —tal vez hasta sus bisnietos. Tal es el objetivo de Let's Move y mi misión como primera dama.