Edvard Munch - Herencia (1897 - 1899)
viernes, 13 de mayo de 2016
jueves, 12 de mayo de 2016
Día Internacional de la Enfermera(o)
Una parte del personal de Enfermería de la Unidad de Neonatología del Hospital Enrique Garcés en Quito, Ecuador
lunes, 9 de mayo de 2016
martes, 3 de mayo de 2016
lunes, 2 de mayo de 2016
sábado, 30 de abril de 2016
El último Pediatra de Alepo murió en un ataque aéreo contra un hospital sirio
El Dr. Muhammad Waseem Moaz en Alepo en febrero del 2016
El Dr. Muhammad Waseem Moaz murió en un ataque aéreo que
afectó al Hospital de Médicos Sin Fronteras en Siria el 27 de abril del 2016.
Era el último Pediatra que seguía trabajando en la devastada ciudad siria de Alepo.
El organismo internacional Médicos Sin Fronteras confirmó
oficialmente que el Dr. Muhammad Waseem Moaz, de 36 años, murió cuando una
bomba golpeó el Hospital Al Quds en torno a las 10 p.m. del último miércoles.
Al menos 50 personas murieron en ese ataque contra el edificio situado en el
barrio de Al-Sukkari.
En un emotivo homenaje en Facebook, su amigo y ex colega, el
doctor Hatem describe a Moaz, (que había trabajado en Al Quds desde 2013) como
"el médico más amoroso de nuestro hospital." "Fue muy amable y
solía bromear mucho con todo el personal," se lee en su tributo.
Hatem, director del Hospital de Niños de Alepo, dijo que Moaz
se vio envuelto en el ataque aéreo durante el turno de emergencia en el que
habitualmente trabajaba con el fin de ayudar a más civiles. "Era importante para toda la ciudad de Alepo
liberada", dijo un portavoz de la Asociación de Médicos Independientes.
"Era el único que tenía una especial cualificación, por lo que no sólo era
un médico, sino un instructor de médicos."
"Él no había visto a su familia en Turquía desde hacía
ya cuatro meses, pero siempre solía decir, 'Voy a permanecer en Alepo.' Era un
hombre valiente que se negó a salir de la ciudad bajo ninguna
circunstancia", añadió la declaración de la organización no gubernamental.
Aitor Zabalgogeazkoa, un representante de Médicos Sin
Fronteras que encabezó el equipo de esta organización en Alepo en 2014, dijo que
Moaz se comprometió a ayudar a los niños de la ciudad en las circunstancias más
terribles. "Se mantuvo en marcha, siempre estaba allí y siempre preocupado
por las necesidades de la gente trabajando en condiciones que ni siquiera
podemos imaginar" dijo.
Un portavoz de Médicos Sin Fronteras dijo que a pesar de que
no podían confirmar que Moaz era efectivamente el último Pediatra de alto nivel
en la ciudad, sabían que era uno de los últimos trabajando en la zona. "La
pérdida de su vida es una tragedia terrible y tendrá un impacto devastador en
esta situación ya de por si crítica".
Rami Abdel Rahman, jefe del Observatorio Sirio para los
Derechos Humanos (SOHR), dijo a la BBC que Moaz fue el último Pediatra de alto
nivel en la parte controlada por los rebeldes de la ciudad. La organización,
con sede en Londres, dijo que más de 100 personas han muerto en la última
semana en la ciudad.
El hospital bombardeado también se afectó en su atención
obstétrica. Era el único hospital que funcionaba en las zonas controladas por
los rebeldes que tenían una unidad de cuidados intensivos cardíacos de 24 horas.
Moaz fue uno de los ocho médicos y 28 enfermeras que trabajaban en la
instalación.
Muskilda Zancada, jefe de la misión en Siria de Médicos Sin
Fronteras, advirtió que "el cielo se está cayendo en Alepo." "El
ataque contra el hospital Al Quds ha destruido uno de los últimos lugares en
Alepo en el que aún se podía encontrar la humanidad", dijo. "Alepo es
ya una cáscara de lo que lo era antes, este último asalto parece decidido a
eliminar siquiera eso."
No está claro quién lanzó el ataque, pero fuentes locales
han culpado a cualquiera de los aviones de combate sirios o rusos, un reclamo
rechazado por el ejército sirio a la BBC.
Tras el ataque, una coalición de los médicos que siguen
trabajando en Alepo publicó una carta recordando a su colega como "el más
valiente y la más amable de las almas, cuya devoción por el tratamiento de las
víctimas más jóvenes de esta guerra era sin precedentes."
Moaz de fue descrito como "uno de los mejores pediatras
que quedaban dentro de Siria" y su muerte como "un recordatorio letal
de que los que atacan Alepo no tienen ninguna consideración por la santidad de
la vida o de la humanidad."
"Los médicos que trabajan en la primera línea de la
guerra en Alepo vieron el cese de las hostilidades que fue negociado en febrero
con escepticismo". "Durante la última semana, nuestros peores temores
fueron llevados a casa en las circunstancias más terribles. La ciudad está
sangrando".
Horas después del ataque, había informes de que se estaban
sacando a personas de los escombros. Antes, el concejal Bara Abu Saleh había
dicho que la ciudad era "como el Apocalipsis."
En tanto, funcionarios de EE.UU. y Rusia acordaron un
"régimen de silencio" de 48 horas en el país a partir de la
medianoche del viernes.
A raíz de los últimos ataques y del alto el fuego parcial,
80 organizaciones internacionales y sirias lanzaron un comunicado urgente
pidiendo a Barack Obama y a Vladimir Putin instruir a su personal diplomático
para "salvar lo que queda del acuerdo de cese de hostilidades." "La
violencia en Siria ha aumentado de manera alarmante, según los informes, tomando
en promedio una vida cada 25 minutos en las últimas 48 horas. No podemos dar la
cara a esta catástrofe ", dijeron.
viernes, 22 de abril de 2016
De frente a la vida...
Patricia Sambrano juega con su
nieta en una carpa improvisada por familias que lo perdieron todo en Canoa,
Manabí (Rodrigo Abad) AP.
jueves, 21 de abril de 2016
¡Al empate, Calceta!
Columna de Opinión de Diario El Universo, 21 de abril del 2016
Por Enrique Rojas.
Era el año 1955, la selección de fútbol de Calceta jugaba en Bahía de
Caráquez contra el equipo local por la final del torneo manabita de
fútbol. Calceta perdía 11 a 0 contra los dueños de casa, faltando dos
minutos para la finalización del partido, Darío Montesdeoca anotó el gol
del descuento de los visitantes, en ese momento, Justino Loor, conocido
como el “Mayor Tufiño”, se levantó y gritó a todo pulmón: “Al empate,
Calceta”. Esta frase, que en su momento causó mucha gracia en los
presentes, quedó inmortalizada en Manabí y luego en todo el Ecuador,
como un símbolo de la fortaleza para enfrentar las situaciones adversas.
Hoy, Calceta y otras ciudades del país están perdiendo otro partido, contra la vida, contra la esperanza.
Fue tan de pronto como se nos vino todo encima. El terror, la
angustia, la incertidumbre, la compasión, la solidaridad, la sensación
de luto permanente.
El sismo nos despertó, nos hizo salir de las pantallas y volver a
vernos en las calles, hombro con hombro, colaborando cada uno desde su
espacio y sus posibilidades.
Ese movimiento prolongado y feroz de la tierra nos devolvió la mirada sobre nuestra fragilidad.
Soy de esos que decían que solo nos une la Selección, pero hoy la
realidad me enrostra otra verdad que a veces pasa desapercibida, ser
ecuatoriano es mucho más que 11 jugadores o paisajes maravillosos, somos
gente de un país pequeño dividido por la geografía y las costumbres,
pero que siempre ha sabido unirse y levantarse, una y otra vez, ante
cada catástrofe o circunstancia adversa. Somos corazón y sangre
aguerrida, decidida, que se cuida y se protege cuando el otro nos
necesita.
Lamentablemente, lo olvidamos rápido, y pasada la emergencia volvemos
a nuestras divisiones, a la desconfianza y las agendas personales.
Eso no puede pasar ahora, una vez asumidas las dolorosas pérdidas
humanas, materiales y emocionales, viene el largo camino de la
reconstrucción física y social.
Con un país trizado, remecido, no importan los colaboradores de
selfie, los políticos que buscan pantalla, los que hacen “turismo de
catástrofe”, las marcas que viralizan su aporte, mientras sigan
ayudando. Todos nos necesitamos ahora. Los juicios morales van en otro
saco.
La historia de este sábado 16 de abril quedará para siempre en
nuestra memoria, pero a diferencia del año 1955, esta vez Calceta no va a
perder.
En Calceta, Pedernales, Manta, Portoviejo, Jama, Canoa, Rocafuerte y
todo el país hay dolor, miedo y una pena eterna, pero no ha sonado el
pitazo final, somos ecuatorianos, ya lo hemos hecho antes, vamos a dar
vuelta a este duro partido. Con la fuerza que se está demostrando en las
calles, con el empuje de los goles de último minuto, con la garra que
no nos deja caer, vamos a cambiar el resultado de este duro encuentro.
¡Al empate, Calceta!, ¡al empate, Ecuador!
martes, 19 de abril de 2016
Ley de Parto Humanizado II
Si no ayuda, al menos no estorbe
Por Beatriz León.
Todo el planeta ve aumentar el número de cesáreas por encima
de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y las
asociaciones de ginecoobstetras. Podríamos disminuir el número de cesáreas sin
aumentar los riesgos ni a madres ni a hijos, para ello hay que acercarse a la
ciencia y alejarse de la demagogia que se evidencia en la mala ley del parto
humanizado propuesta por la presidenta de la Asamblea.
Hace 30 años la Organización Mundial de la Salud indicaba al
rango óptimo de cesáreas entre 10 y 15%. En el 2009 la misma OMS reconoció la
falta de información científica apropiada que auspiciara ese bajo porcentaje.
Existen solo dos países en el mundo con cesáreas por debajo del 15% que tienen
bajas tasas de mortalidad materno-infantil: Croacia y Kuwait. Ambos países son
criticados por la poca credibilidad epidemiológica de su información. Casi
todos los países con porcentajes inferiores a 15% tienen altos índices de
mortalidad materno-infantil. Por ello en las asociaciones de ginecoobstetras se
recomienda un porcentaje de 22%, aunque algunos llegan a 34% como tasa de
cesáreas para disminuir las complicaciones. El punto crítico es decidir cuáles
cesáreas son innecesarias. Y sí, los doctores son conservadores.
No se ha hecho un análisis de las normas ecuatorianas
vigentes que impiden procesos de parto más naturales y cálidos. Uno de los más
apremiantes es la prohibición de que familiares acompañen durante la labor de
parto y alumbramiento o cesárea a la mujer, esto no es por la poca humanidad de
los médicos sino por el hacinamiento y precariedad de infraestructura de los
hospitales en el país. Hace no mucho el presidente de la República reprendía al
Ministerio de Salud y los encargados de construir hospitales, porque no había
más cuartos múltiples. La queja por supuesto va en contra de las mejores normas
de construcción hospitalaria moderna, además de ser uno de los impedimentos más
importantes de privacidad, calidez y unión durante el tiempo de internación
hospitalaria. Justo una de las quejas de la Sra. Rivadeneira y su ley.
Se han gastado ya demasiados recursos en ese proyecto lleno
de prejuicios, de pocos datos y demasiados errores conceptuales. Pero además la
ley continúa el proceso de descrédito y estigmatización contra médicos sin
siquiera proponer formas de mejora del sistema de salud. Desde el nombre
podemos argumentar que la ley es un despropósito y lamentablemente intuir su
carácter demagógico e inútil. Es pretendida como ley orgánica, aunque por su
pobreza no le alcanza ni para ordinaria. El decir que es para “humanizar” el
parto desecha la labor cotidiana de la gran mayoría de profesionales de la
salud.
Ante la tragedia del terremoto que el país enfrenta, bien
haría la Asamblea en descartar esta ley que mal usa recursos cada vez más escasos
en Ecuador. Fue otra ley ampliamente cuestionada, la de comunicación, que pudo
contribuir al retroceso del periodismo televisivo que durante el sábado de la
mayor catástrofe nacional en décadas se dedicó a programas cómicos y dibujos
animados. Las leyes, si no ayudan deberían no entorpecer la labor de
periodistas y médicos, sobre todo en momentos de emergencia.
Ley de Parto Humanizado I
Especialistas, médicos y madres dan aportes al proyecto de
Ley de Parto Humanizado.
En Ecuador el 37% del total de nacimientos en el sistema de
salud pública son por cesárea. Justamente para evitar que esta cifra se eleve y
brindar a las madres la oportunidad de elegir la forma en la que traen al mundo
a sus hijos, la Asamblea analizó esta mañana, junto a miembros de la
Organización Mundial de la Salud, la Red de Parteras, representantes de
hospitales y estudiantes universitarios, el proyecto de Ley Orgánica de Parto
Humanizado, que pretende que los médicos den toda la información para que la
madre escoja el método para dar a luz y con quién quiere estar acompañada
durante el proceso.
Hace dos meses Maritza Flores trajo al mundo a la pequeña
Dana, la segunda de sus hijos y por segunda vez no tuvo alternativa, sus dos
pequeños nacieron por cesárea. “Me hubiese gustado que sean partos naturales,
porque la recuperación de un procedimiento como la cesárea es larga y dolorosa.
La propuesta de parto humanizado es acertada, porque debemos tener toda la
información para que el proceso de parto sea seguro tanto para la madre como
para el recién nacido”, dijo Maritza.
Gabriela Rivadeneira, presidenta de la Asamblea Nacional,
dijo que “el proyecto de Ley de Parto Humanizado plantea que los médicos deben
ofrecer información para que la mujer decida cómo quiere llevar a cabo su
parto, porque la madre no es una persona enferma, porque un embarazo saludable
y natural en la mayoría de los casos no requiere tratamiento quirúrgico, sino
respeto, amor y atención”.
Al referirse a la violencia obstétrica, la titular del
Legislativo hizo énfasis en que este tipo de violencia está generalizado y
parece que fuera natural, “como si la única manera de tratar a las parturientas
sea ignorando su voluntad, aislándolas, asustándolas y discriminándolas cuando
son jóvenes o pobres o sin estudios”.
En este sentido, lamentó que actualmente el sistema haya
privilegiado al capital por encima de la vida y haya impuesto conceptos
economicistas en el tratamiento de la salud, hasta el punto de no distinguir
entre una patología y el proceso mágico del inicio de la vida.
Resaltó que el parto humanizado es aquel en el que la mamá y
el bebé son los protagonistas, es el que protege el vínculo entre la madre y el
hijo, protege la primera lactancia y protege el derecho a la felicidad en ese
momento tan único en la vida de todas las mujeres.
Según la Organización Mundial de la Salud las cesáreas solo
deben ser practicadas cuando son “médicamente necesarias”. La tasa ideal,
definida en 1985 por el organismo, fluctúa entre el 10 % y 15 % de los
nacimientos. “El parto no solo puede ser atendido por el especialista, es
fisiológico y debe ser tratado como un proceso que nos da la humanidad”,
aseguró Octavio Miranda, Secretario Permanente de la Sociedad de Ginecología y
Obstetricia.
María Moreno de los Ríos, Investigadora sobre violencia
obstétrica en los centros de atención de salud pública, habló de una “epidemia
de cesáreas”, aunque también aseguró que este método salva vidas y que los
esfuerzos deben enfocarse en respetar los derechos de las mujeres y que el
enfoque hacia los profesionales de la salud debe ser menos agresivo.
Coincidencias
Los criterios de los panelistas coincidieron en que el apoyo
emocional durante el parto es clave y que es necesario tener equipos de salud
completos y capacitados, además de infraestructura adecuada. Aseguraron también
que la cesárea debe ser tomada como la última alternativa. Sin embargo, todos
apuntaron a aclarar que este método también puede ser humanizado. “Se supone
poner como protagonista a quien está pariendo, en un ambiente y entorno
adecuados”, dijeron.
La panelista Eréndira Betancourt, obstetra, hizo un repaso
por los esfuerzos de Ecuador para abordar el tema del parto humanizado. “Para
que la mujer logre protagonismo en su parto es necesario desarrollar espacios
participativos de preparación prenatal con concepción integral en lo corporal,
emocional, cultural, derechos, energéticos y espirituales”, manifestó. Con esto
coincidió Thaís Brandao, doctora en Psicología Social por la Universidad de
Santiago de Compostela, quien aseguró que cuando se medicaliza el parto se
calla a la mujer. “El parto humanizado no es una moda, es una urgencia, un
respeto que nos merecemos”.
Buenos resultados
Suzanne Jacob, Directora del Centro Latinoamericano de
Perinatología de la OMS, señaló que desde la OMS y la Organización Panamericana
de la Salud consideran que el parto humanizado es la estrategia de derechos
humanos, reproductivos y justicia social, con mejores resultados en salud
materna. “Ecuador tiene importantes avances en la reducción de la mortalidad
materno infantil, pero aún hay trabajo por hacer. Dejemos que el día del
nacimiento de un hijo sea el mejor en la vida de una mujer”, aseguró.
La Comisión de Salud de la Asamblea Nacional es quien tiene la responsabilidad de llevar el proceso de análisis del proyecto de Ley de Parto Humanizado, que se espera tenga más jornadas como la realizada hoy en donde se debate el tema de forma amplia y se recogen aportes para el proyecto. "Para alimenar esta normativa para generar un proyecto más integral, es necesario conocer diversos puntos de vista", conlcuyó el presidente de la Comisión del derecho a la Salud de la Asamblea Nacional, William Garzón.
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