viernes, 27 de abril de 2018
martes, 24 de abril de 2018
Medicina Homeopática II
Un grupo de médicos franceses
reactivó el debate sobre la eficacia de la homeopatía. Piden que se deje de
reconocer lo que tildan de "disciplina esotérica".
El debate aviva las pasiones en Francia donde más de un tercio de la población recurre a estos tratamientos,
según la asociación de las empresas farmacéuticas. También se trata del país de
origen de la empresa Boiron, el primer laboratorio homeopático a nivel mundial.
"Uso medicamentos
homeopáticos a menudo ya que son tratamientos menos agresivos que las pastillas
que uno se toma habitualmente”, dice Maryline, una francesa que hace sus
compras en una farmacia homeopática en París.
Maryline ejemplifica: “A mí y a
mis hijos siempre nos ha hecho bien para los dolores de articulaciones,
para las alergias temporales, sobre todo
actualmente, para los dolores de dientes de mis nietos. Y yo, a mi edad, lo uso
para los calores menopaúsicos."
La decisión del sistema de salud
británico
Maryline es, como muchos
franceses, adepta a la homeopatía y está convencida de que este tipo de
medicina, fundada en el siglo XIX, da buenos resultados. Pero un sector del
cuerpo médico francés no está de acuerdo, y pide que se deje de reconocer
oficialmente la medicina homeopática como lo decretó Gran Bretaña. El gobierno
británico abandonó el reembolso de ese tipo de medicamento en 2017.
En cambio, el Seguro Social
francés subvenciona y reembolsa a los pacientes que los consumen para curarse.
A la pregunta de si estos
fármacos son eficaces, Bernadette, otra clienta de la farmacia homeopática
Maubeuge, responde de manera afirmativa: "Yo sí creo en la homeopatía y
pienso que funciona para los problemas de sueño, la ansiedad, los problemas de
piel. Mi hija ha tenido dermatitis importantes y la homeopatía la curó
inmediatamente. Lo mismo para las pulgas: tuvo un tratamiento y nunca más
tuvo."
Tratamientos menos agresivos
Aunque la medicina convencional
domina en el sistema de salud francés, existen también médicos que recurren a
la homeopatía. Es el caso de la doctora Véronique Christophe del hospital
Saint-Jacques donde se atiende cada año a miles de pacientes.
La característica principal de
los medicamentos homeopáticos es su dilución en dosis ínfimas, para
tratamientos de fondo. Consiste además en tomar en cuenta la salud del paciente
en su totalidad.
A diferencia de la medicina
habitual que actúa para suprimir síntomas, patologías –contra los cuales
siempre se receta un ‘anti algo’, anticonvulsivante, antiinflamatorio, etcétera–,
la homeopatía al contrario busca que el cuerpo encuentre un nuevo equilibrio”,
detalla la doctora Christophe.
En otitis agudas de niño por ejemplo,
la homeopatía consiste en un tratamiento complementario a los medicamentos para
calmar infecciones o inflamaciones agudas. En un caso así, la homeopatía
permite prevenir “para que el niño se vuelva menos sensible al frío, a la
humedad, al polvo, y ver cuál es su inmunidad, por lo tanto se le da un
tratamiento de fondo”, explica Véronique Christophe.
“Curación milagrosa”
Hace unas semanas un colectivo de
124 médicos franceses publicó en la prensa una carta abierta dirigida al gremio
de médicos y al gobierno, pidiendo que se ponga fin al reconocimiento académico
de la homeopatía. Estos doctores afirman que el efecto de la homeopatía es nulo
o a veces nocivo.
En su carta, afirman que "la
homeopatía, al igual que otras prácticas llamadas ‘medicinas alternativas’ no
es nada científica. Estas prácticas se basan en creencias que prometen una
curación milagrosa y sin riesgos. En septiembre de 2017, el Consejo Científico
de las Academias de Ciencias Europeas publicó un informe que confirma la
ausencia de eficacia de la homeopatía. En la mayoría de los países
desarrollados, los médicos tienen prohibido recetar productos homeopáticos".
Los detractores de esta medicina
alternativa estiman que "más allá del efecto placebo, las terapias
llamadas 'alternativas' son ineficaces e incluso peligrosas ya que atrasa a
veces el diagnóstico y los tratamientos necesarios con consecuencias dramáticas".
En cambio, la Dra Pascale
Laville, homeópata y directora del hospital Saint-Jacques considera esta
afirmación como “muy poco solidaria con el cuerpo médico”. “Nos tildan
prácticamente de charlatanes”, dijo.
La Dra. Laville, generalista y
homeópata, admite, sin embargo, “que no se ha logrado probar con los métodos
científicos actuales, la eficacia de la homeopatía. Sin embargo hay muchos
estudios que fueron ignorados. No hemos logrado muestras con un número
significativo de pacientes. Cada paciente es muy complejo. Aquí tenemos 30.000
expedientes de clientes por año. Es un potencial enorme para la investigación
clínica”, argumenta.
El informe de la Academia de
Ciencias
La carta abierta de los
detractores de la homeopatía se basa en un informe colectivo de las Academias
de Ciencias de varios países europeos, publicada en septiembre de 2017, en el
que se afirma que la homeopatía carece de pruebas científicas.
Desde su despacho que da hacia el
río Sena, el doctor Jean François Bach, miembro de la Academia francesa de
Ciencias y escéptico sobre los efectos de la homeopatía resume el contenido de
este informe demoledor para la homeopatía: “La Academia de Ciencias de Suecia,
la que entrega los Premios Nobel, hizo un meta análisis de todos los artículos
científicos sobre pruebas terapéuticas sobre la homeopatía” y subraya que “de
todos estos estudios, ninguno demuestra de manera científica que la homeopatía
es más eficaz que un placebo. "A veces el simple hecho de tomar una
medicina recetada por un médico, hace que el paciente se sienta mejor",
afirma el doctor Bach. "El problema para nosotros es que los productos
homeopáticos tienen un costo. El seguro social francés cubre el 30% del costo
de estos productos”.
Bach considera además que el
apetito de los pacientes por la homeopatía conlleva otro peligro: “a veces
algunos pacientes se alejan de su médico generalista o especialista, y en casos
de enfermedad grave, si acuden a un homeópata, no curarán la enfermedad”.
La doctora Véronique Christophe
rechaza este argumento y explica que la homeopatía es una medicina adicional,
un complemento a los tratamientos convencionales.
La respuesta de la ministra de
Salud
La semana pasada la ministra de
salud francesa, Agnès Buzyn afirmó que, según ella, la homeopatía solo tenía un
efecto placebo, pero al no ser tratamientos nocivos, el Estado francés seguirá
subvencionándolos.
La última etapa de esta guerra en
el mundo de la salud, tendrá lugar en el consejo de médicos ante el cual un
colectivo a favor de la homeopatía ha citado a los detractores. El gremio será
finalmente el encargado de zanjar esta polémica recurrente.
lunes, 23 de abril de 2018
Medicina Homeopática I
En España los medicamentos homeopáticos
deberán demostrar su eficacia para venderse con indicación terapéutica.
El Gobierno ha dado el primer
paso para regular la homeopatía en España, un «sistema curativo» -como lo
define la Real Academia Española- o una pseudoterapia, vilipendiada por la gran
mayoría de la comunidad científica. El Ministerio de Sanidad presenta hoy a las
comunidades autónomas en el Consejo Interterritorial de Salud la orden
ministerial con la que quiere controlar la calidad, seguridad y hasta la
eficacia de los medicamentos homeopáticos.
La orden obligará por primera vez
a los laboratorios homeopáticos a demostrar la eficacia de sus productos, como
hacen los medicamentos convencionales. Aunque solo tendrán que someterse a ensayos
clínicos y demostrar si funcionan cuando quieran registrarse con una indicación
terapéutica determinada. Es decir, si demuestran que funcionan para el
tratamiento de la tos o los dolores articulares podrá aparecer esta indicación
en el envase. Los que solo puedan argumentar su seguridad y calidad y no un
efecto beneficioso no podrán venderse para el tratamiento de un problema de
salud específico. En ese caso, se registrarán bajo el epígrafe «sin
indicaciones terapéuticas».
Composición detallada
Los fabricantes de productos homeopáticos
también deberán indicar la composición detallada de los componentes activos,
así como la declaración de los excipientes. El laboratorio deberá disponer del
certificado de normas de correcta fabricación e informar de la existencia de
productos de origen humano o animal, entre otros requisitos.
La orden está marcada por una
directiva europea de hace diecisiete años en la que se estableció un código
comunitario para los fármacos de uso humano. Esa directiva ya implantaba dos
categorías para estos productos: los que podían someterse a la metodología de
los ensayos clínicos, «teniendo en cuenta su naturaleza homeopática», y los que
no presentaban riesgo alguno para el paciente por la débil concentración de
principios activos.
Parches legales
En este tiempo España ha ido
poniendo parches legales. Uno de ellos permitió reconocer en 1994 a todos los
productos homeopáticos que ya estaban a la venta. Bastó con que las empresas
fabricantes presentaran la documentación para su autorización y registro. Aquel
año, fueron enviadas a la Agencia Española del Medicamento 19.134 solicitudes.
A partir de ahora los productos que no cumplan con los requisitos no se podrán
comercializar.
La ex ministra, Ana Mato, intentó
aprobar la orden ministerial que ahora darán luz verde los consejeros de Salud.
Pero finalmente no cuajó. La regulación de Sanidad llega en los momentos más
bajos de esta pseudoterapia, aunque más de la mitad de los españoles dice que
confía «mucho» o «bastante» en la homeopatía, según la encuesta de Fecyt, con
la que el Gobierno periódicamente pulsa el nivel de conocimiento científico de
los ciudadanos.
En el último barómetro del Centro
de Investigaciones Sociológicas de febrero también se preguntó por primera vez
por pseudoterapias como la homeopatía y el reiki. Las respuestas reflejaron las
dudas y el desconocimiento de la población para saber discernir entre los
tratamientos médicos y las falsas terapias. Los entrevistados dicen conocer las
llamadas terapias alternativas, aunque en realidad no saben lo que son ni cómo
funcionan. En esta encuesta, quienes defienden los tratamientos avalados por el
método científico también se muestran a favor de la homeopatía. Muchos están
confundidos porque los productos se venden en farmacias, con prospecto y hasta
tienen la recomendación del médico.
En países como Francia y el Reino
Unido la confusión es mayor porque la homeopatía tiene financiación pública,
algo que no ocurre en España. En Estados Unidos se ha decidido poner coto con
una medida fácil, que no ha tenido eco en la orden ministerial española. La
FDA, la agencia norteamericana del medicamento, no la prohíbe, pero obliga a
sus fabricantes a incorporar una leyenda que deja claras las reglas del juego:
«No hay evidencias científicas de que funcionen». Con esta medida, las
autoridades sanitarias estadounidenses dejan libertad a los convencidos de la
homeopatía, pero convierten su consumo en un acto de fe.
Contra la tos, contra el cáncer, contra...
Los productos homeopáticos se
basan en el principio de «curar sin dañar», según Samuel Hahnemann, su creador
hace 200 años. Son preparados de una sustancia que se diluye en repetidas
ocasiones en alcohol o agua destilada. Esa dilución aumenta su seguridad sin
perjudicar su eficacia porque el agua supuestamente almacenaría las propiedades
curativas pese a estar sometido a cientos de diluciones, dicen sus defensores.
Con este principio, se trata desde la tos hasta el cáncer.
A algunas instituciones
científicas no les preocupa solamente que sean tratamientos inútiles, sino que
se conviertan en «un riesgo para la salud de los ciudadanos» porque los
pacientes pueden alejarse por su culpa de tratamientos farmacológicos apoyados
en la evidencia científica, como advertía un informe de la Real Academia
Nacional de Farmacia.
En el Libro Blanco de Boiron, uno
de los grandes laboratorios homeopáticos, sin embargo, se presentan 142 ensayos
clínicos, 23 revisiones sistemáticas y cinco metaanálisis sobre la terapia
homeopática con conclusiones favorables. Aunque estas cifras se quedan escasas
si se tienen en cuenta que estos productos llevan en el mercado 200 años.
miércoles, 18 de abril de 2018
El niño Alfie Evans puede morir
Alfie Evans
Los padres de Alfie Evans (a la derecha de la fotografía)
El ejército que apoya a Alfie Evans
Alfie Evans ha estado en el centro de una apasionada batalla
legal por mantener o suspender su soporte vital que se libra entre sus padres,
funcionarios de salud y el sistema de justicia británico durante varios meses
ya.
Los jueces dictaminaron ya que el niño debería desconectarse, pero sus padres y el Papa se oponen vehementemente.
Alfie Evans ha vivido en coma durante más de un año después de ser derrotado por una misteriosa enfermedad neurológica.
Los jueces dictaminaron ya que el niño debería desconectarse, pero sus padres y el Papa se oponen vehementemente.
Alfie Evans ha vivido en coma durante más de un año después de ser derrotado por una misteriosa enfermedad neurológica.
El
niño, ahora de 23 meses, empezó a perder numerosos hitos del desarrollo psicomotor
en sus primeros siete meses, dijo su familia. Comenzó
a hacer "movimientos espasmódicos, parecidos a convulsiones" y fue
llevado a los médicos, pero a sus padres se les dijo que era "él era algo flojo y tenía retardo en el desarrollo psicomotor tardío", afirma la familia. Pero se
contagió de una infección en el pecho que le causó convulsiones y se le colocó en
soporte vital en el Alder Hey Children's Hospital en Liverpool en diciembre del
año 2016.
Alfie, que nació el 9 de mayo de 2016, se encuentra en un "estado semi-vegetativo" y tiene una condición neurológica degenerativa que los médicos no han diagnosticado definitivamente.
Algunos expertos creen que podría tratarse de una condición mitocondrial semejante a la que afectó hace poco al niño Charlie Gard.
Después de que fue admitido en el Alder Hey, les informaron a sus padres que el niño no iba a sobrevivir pero luchó para vencer la infección y comenzó a respirar por sí mismo. No obstante, contrajo otra infección en el pecho y tuvo que volver a usar un respirador cuando comenzó a tener más convulsiones.
Actualmente se describe el estado de Alfie como semi-vegetativo y los médicos del Alder Hey han dicho que conviene suspender la ventilación mecánica.
Los padres de Alfie Evans, Tom Evans y Kate James, ambos en sus 20 años, provienen de Liverpool y han ejercido una constante presión sobre el sistema de justicia en un intento por mantener vivo a su hijo. Tom Evans, en particular, ha hablado en público, oponiéndose a cada uno de los fallos de la corte. La pareja parece ser religiosa, con Tom citando los 10 mandamientos en un caso judicial, recordando a la corte el quinto: "no matarás".
Después de que los jueces en el Tribunal Europeo de Derechos rechazaran el caso, Tom dijo que él y su compañera estaban "en pedazos, angustiados y doloridos" y que la decisión significaba que su hijo "iba a ser asesinado".
El 13 de abril, Tom y Kate anunciaron que lanzarán otro desafío legal para luchar por la vida de su hijo y están listos para solicitar al Tribunal de Apelaciones que permita que el tratamiento de Alfie continúe y que sea trasladado a un hospital en Italia. Esto a pesar de que ya se ha establecido una fecha para que se retire su soporte vital.
Hablando en las afueras del hospital Alder Hey, el viernes 13 de abril, Tom dijo que le informaron que podría enfrentar la cárcel si saca a Alfie del hospital y, agregó, que hay agentes de policía en la sala para evitar que se lleve a su hijo.
En la última apelación, se dictaminó que el soporte vital de Alfie debe ser apagado y se informó a los abogados que los médicos habían acordado que no había "esperanza".
También se leyó a la corte una declaración del fallo anterior donde se mencionaba que: "La terrible realidad es que casi la totalidad del cerebro de Alfie se ha erosionado, dejando solo agua y fluido espinal”.
Alfie, que nació el 9 de mayo de 2016, se encuentra en un "estado semi-vegetativo" y tiene una condición neurológica degenerativa que los médicos no han diagnosticado definitivamente.
Algunos expertos creen que podría tratarse de una condición mitocondrial semejante a la que afectó hace poco al niño Charlie Gard.
Después de que fue admitido en el Alder Hey, les informaron a sus padres que el niño no iba a sobrevivir pero luchó para vencer la infección y comenzó a respirar por sí mismo. No obstante, contrajo otra infección en el pecho y tuvo que volver a usar un respirador cuando comenzó a tener más convulsiones.
Actualmente se describe el estado de Alfie como semi-vegetativo y los médicos del Alder Hey han dicho que conviene suspender la ventilación mecánica.
Los padres de Alfie Evans, Tom Evans y Kate James, ambos en sus 20 años, provienen de Liverpool y han ejercido una constante presión sobre el sistema de justicia en un intento por mantener vivo a su hijo. Tom Evans, en particular, ha hablado en público, oponiéndose a cada uno de los fallos de la corte. La pareja parece ser religiosa, con Tom citando los 10 mandamientos en un caso judicial, recordando a la corte el quinto: "no matarás".
Después de que los jueces en el Tribunal Europeo de Derechos rechazaran el caso, Tom dijo que él y su compañera estaban "en pedazos, angustiados y doloridos" y que la decisión significaba que su hijo "iba a ser asesinado".
El 13 de abril, Tom y Kate anunciaron que lanzarán otro desafío legal para luchar por la vida de su hijo y están listos para solicitar al Tribunal de Apelaciones que permita que el tratamiento de Alfie continúe y que sea trasladado a un hospital en Italia. Esto a pesar de que ya se ha establecido una fecha para que se retire su soporte vital.
Hablando en las afueras del hospital Alder Hey, el viernes 13 de abril, Tom dijo que le informaron que podría enfrentar la cárcel si saca a Alfie del hospital y, agregó, que hay agentes de policía en la sala para evitar que se lleve a su hijo.
En la última apelación, se dictaminó que el soporte vital de Alfie debe ser apagado y se informó a los abogados que los médicos habían acordado que no había "esperanza".
También se leyó a la corte una declaración del fallo anterior donde se mencionaba que: "La terrible realidad es que casi la totalidad del cerebro de Alfie se ha erosionado, dejando solo agua y fluido espinal”.
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