martes, 12 de mayo de 2020

El día 12 de mayo se celebra el Día Internacional de la Enfermera

Personal de enfermería del Hospital Carlos Andrade Marín del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social en Quito, Ecuador, a punto de ingresar para atender a pacientes infectados con el SARS-CoVID-2

Comunicado de la Sociedad Ecuatoriana de Pediatría Filial Pichincha del 28 de abril del 2020


En Afganistán, al parecer, el Estado Islámico se supera a sí mismo



Afganistán no lograr librarse de la violencia. Cuando el pacto de Estados Unidos con los talibanes aún no se ha traducido en un acuerdo de paz interno, dos brutales atentados con la huella del Estado Islámico han dejado este martes cuatro decenas de muertos. En Kabul, tres miembros del grupo irrumpieron en la maternidad de un hospital, gestionada por Médicos Sin Fronteras (MSF), donde se atrincheraron durante horas y mataron a 16 personas, incluidos 2 recién nacidos. En la vecina provincia de Nangarhar, al este de la capital, un terrorista suicida se hizo estallar durante el funeral de un policía, causando 24 muertos y 67 heridos.

“Los terroristas han atacado hoy el hospital de Barchi (…) y causado 16 mártires, incluidos dos recién nacidos, madres y matronas, a quienes dispararon”, ha declarado Tariq Arian, portavoz del Ministerio del Interior, en un comunicado difundido por Twitter. Otras 15 personas resultaron heridas, entre ellas varios niños. Arian, que calificó el ataque de “crimen contra la humanidad y contra todas las leyes y principios”, también ha informado que las fuerzas de seguridad habían dado muerte a los tres atacantes y rescatado a un centenar de pacientes, médicos y otros empleados, incluidos tres extranjeros.

Decenas de personas quedaron atrapadas cuando los militantes del Estado Islámico irrumpieron en el hospital hacia las nueve y media de la mañana. La clínica, un centro público que cuenta con un centenar de camas, se encuentra en Dashte-e Barchi, una barriada pobre del oeste de Kabul. Su servicio de maternidad, el único de la zona capaz de atender partos complicados, está gestionado por MSF. La organización ha confirmado el ataque en un tuit.

El Ministerio del Interior envió una unidad especial antiterrorista que empezó a sacar a personas del recinto a la vez que buscaba a los agresores. Los primeros rescatados contaban a los medios afganos que habían oído disparos y un par de explosiones. “Son terroristas suicidas y están apuntando a la gente”, declaraba un testigo citado por la cadena de televisión afgana ToloTV. De acuerdo con los testimonios recogidos por esa emisora, los tres atacantes vestían uniformes de las fuerzas de seguridad.

Cinco horas después, la policía daba por concluida la operación. Sin embargo, el caos y las escenas de dolor aún se prolongaron con hombres que se amontonaban a las puertas del hospital en busca de noticias de sus mujeres. Intentaban averiguar si habían dado a luz y si estaban entre las heridas o entre las muertas. Un vídeo grabado por un periodista local mostraba el momento en que un empleado del centro leía los nombres de una docena de mujeres cuyos hijos habían sido evacuados. A la pregunta de qué había pasado con las madres, respondía: “No sé qué ha sido de ellas. Yo mismo he ayudado a meter a 15 madres en bolsas para cadáveres”.

A media mañana, con los afganos pendientes del ataque al hospital de Kabul, un suicida hacía estallar su chaleco explosivo en medio del funeral por Sheij Akram, un jefe policial muerto la víspera de un ataque al corazón, en Kuz Kunar, una localidad de la provincia de Nangarhar a 170 kilómetros de la capital afgana. Causó 24 muertos, según la oficina del gobernador, que advirtió de la gravedad de varios de los 68 heridos. Dada la presencia de autoridades, el objetivo resultaba evidente. De hecho, entre las víctimas mortales hay un miembro de la asamblea provincial y un diputado de la Cámara Baja resultó herido.

Aunque ningún grupo se ha responsabilizado de los ataques, todo apunta al Estado Islámico, que se ha atribuido los últimos que han tenido lugar en la capital y que ya ha atacado hospitales con anterioridad. Un portavoz talibán se ha apresurado a condenar el atentado contra el funeral y tras la firma del acuerdo con Estados Unidos, el grupo dice evitar los objetivos civiles y limitar sus ataques a las fuerzas de seguridad.

Pero no todo el mundo parece convencido. Hamdullah Mohib, consejero de seguridad nacional, ha dado a entender en un tuit que ambos grupos están vinculados y hacen el trabajo sucio a Pakistán, el vecino al que el Gobierno afgano acusa de respaldar a los insurgentes. “Si los talibanes no pueden controlar la violencia o sus patrocinadores han subcontratado ahora a otras entidades, lo que fue desde el principio una de nuestras principales preocupaciones, no tiene sentido mantener las conversaciones de paz con ellos”, afirma.

La franquicia local del Estado Islámico, conocida como Estado Islámico Khorasan, apareció por primera vez en el este de Afganistán hacia 2014. Desde entonces ha combatido tanto a las fuerzas gubernamentales y extranjeras como a los talibanes. En los últimos días, el Gobierno de Kabul ha logrado infligir varios golpes al grupo Estado Islámico. El lunes, anunció la detención de tres destacados cabecillas, incluido su líder para el Sur y el Este de Asia y, la semana pasada, sus fuerzas detuvieron o mataron a varios miembros de una célula a la que las autoridades acusan de varios atentados, incluido el que perpetraron contra un templo sij en marzo.

Las estadísticas del mes de abril del 2020


miércoles, 6 de mayo de 2020

Un cambio en el juego


Una nueva obra de arte pintada por el popular y enigmático artista callejero Banksy durante el encierro por el SARS-CoVID-19 se exhibió en un pasillo del Hospital General de Southampton en Inglaterra. Esta institución de salud ha revelado esta última obra de arte con la que el autor rinde homenaje a los trabajadores del NHS (Servicio Nacional de Salud de Gran Bretaña, por sus siglas en inglés) que luchan contra el coronavirus.

La pieza, titulada 'Game Changer', muestra a un niño vestido con un mono que juega con un juguete de superhéroe enfermera, con figuras de Batman y Spiderman en una papelera en el piso. La enfermera, con una capa, una máscara facial y un delantal blanco con una cruz roja, levanta el brazo como si estuviera volando.

El personal del Hospital General de Southampton dice que Banksy dejó una nota diciendo: "Gracias por todo lo que están haciendo. Espero que esto ilumine un poco el lugar, incluso si es solo en blanco y negro".

Después de levantar las medidas de bloqueo, la pieza, que tiene aproximadamente un metro de alto y un metro de ancho, se exhibirá públicamente y, posteriormente, se subastará para recaudar dinero para organizaciones benéficas del NHS, confirmó una portavoz de Banksy.

Paula Head, directora ejecutiva del University Hospital Southampton NHS Foundation Trust, dijo: "Aquí en Southampton, nuestra familia del hospital se ha visto directamente afectada por la trágica pérdida de miembros del personal y amigos muy queridos y respetados. "El hecho de que Banksy nos haya elegido para reconocer la contribución sobresaliente que todos y el NHS están haciendo, en tiempos sin precedentes, es un gran honor. "Será realmente valorado por todos en el hospital a medida que las personas tengan un momento en sus ocupadas vidas para hacer una pausa, reflexionar y apreciar esta obra de arte. Sin duda, también será un gran impulso para la moral de todos los que trabajan y son atendidos en nuestro hospital".

El hospital previamente rindió homenaje a los miembros del personal Mike Brown, de 61 años, y Katy Davis, de 38 años, quienes murieron después de dar positivo por coronavirus. Brown, un portero que había estado con la organización durante 20 años, murió el 29 de abril después de recibir atención en la unidad de cuidados críticos del hospital. Fue descrito como un miembro del personal muy reconocido y popular que compartía su buen sentido del humor con quienes lo rodeaban.

La Sra. Davis, que trabajaba en salud infantil, había estado mal durante algún tiempo antes de su ingreso al hospital y murió el 21 de abril después de dar positivo para la CoVID-19. La Sra. Head la describió como una "enfermera a la que las personas aspirarían a ser".